PANORAMA DE LA POESÍA JIENNENSE EN EL SIGLO XXI:
VOCES, TENDENCIAS Y NUEVAS CARTOGRAFÍAS
DEL TERRITORIO EN LA POESÍA DE JAÉN (2000-2026)
Javier Pérez-Ayala
Universidad Complutense de Madrid
Departamento de Filología Española II
2026
PANORAMA DE LA POESÍA JIENNENSE EN EL SIGLO XXI: VOCES, TENDENCIAS Y NUEVAS CARTOGRAFÍAS DEL TERRITORIO EN LA POESÍA DE JAÉN (2000-2026)
1. Introducción: la periferia como centro
El concepto de “literatura regional” ha generado durante décadas cierto recelo crítico, asociado a una noción de periferia que implicaba menor ambición, menor modernidad o menor universalidad. Sin embargo, los estudios culturales de las últimas décadas han revisado esta perspectiva: la literatura producida desde territorios específicos no es necesariamente menor sino distinta, y a menudo produce formas de conocimiento que la literatura de los centros culturales hegemónicos no puede generar (García Canclini 1990: 23). La poesía jiennense del siglo XXI es un caso de estudio especialmente interesante desde esta perspectiva: un corpus de voces que utilizan el territorio provincial como materia prima para una poética que aspira a la universalidad.
El presente artículo ofrece un panorama de la poesía producida en o desde Jaén en el siglo XXI, con especial atención al período 2000-2026. No pretende ser una historia literaria exhaustiva sino una cartografía de tendencias: identifica las corrientes principales, señala los autores más representativos y analiza con mayor detenimiento tres voces que ilustran la diversidad del paisaje poético jiennense contemporáneo: Juan Carlos Abril, Martín Lorenzo Paredes Aparicio y María Ángeles Solís del Río.
La metodología empleada combina el análisis textual de los poemas con el contexto cultural en el que se producen: el papel de la Universidad de Jaén en la formación de nuevos poetas, la Semana Internacional de Poesía Miguel Hernández en Orihuela que atrae regularmente a autores jiennenses, y la presencia de sellos editoriales de la provincia que contribuyen a la circulación del trabajo literario local.
2. Marco general: la poesía española del siglo XXI y sus tendencias
La poesía española del siglo XXI se caracteriza por una notable diversidad de tendencias que coexisten sin que ninguna de ellas alcance la hegemonía que tuvo, por ejemplo, la poesía de la experiencia en los años ochenta y noventa del siglo XX. Los analistas del período han señalado la convivencia de al menos cinco corrientes principales: la continuación del realismo reflexivo de ascendencia Gil de Biedma, la poesía de la conciencia social con influjos de la tradición comprometida, la recuperación de las formas clásicas en clave neorrenacentista, la experimentación formal de herencia vanguardista y la poesía de las identidades —de género, de territorio, de minoría— que reivindica la experiencia particular como materia legítima del canto (Iravedra 2016: 45-67).
La poesía jiennense contemporánea participa de todas estas tendencias pero con una inflexión particular: el territorio —la provincia de Jaén, su olivar, su patrimonio histórico, sus tradiciones orales— es el eje que las articula. No se trata de un costumbrismo descriptivo sino de una poesía que encuentra en lo específico del lugar la palanca para elevarse a lo universal. Esta estrategia tiene precedentes notables en la poesía española: la Extremadura de Álvaro Valverde, la Galicia de Luís García Montero en sus primeras etapas, el País Vasco de Blas de Otero. Jaén entra en el siglo XXI con una conciencia nueva de su propio material poético.
El Premio de Poesía de la Diputación Provincial de Jaén, los actos de la Universidad de Jaén en torno a la herencia de las vanguardias y la labor de pequeños sellos editoriales provinciales han contribuido a visibilizar este corpus poético. La Semana Internacional de Poesía Miguel Hernández en Orihuela, en la que regularmente participan poetas jiennenses, representa también un punto de conexión con el panorama nacional e internacional.
3. Juan Carlos Abril: el laboratorio de las formas
Juan Carlos Abril (Jaén, 1974) es, en el panorama actual, el poeta jiennense con mayor proyección nacional e internacional. Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Jaén, coordinador de la Semana Internacional de Poesía Miguel Hernández y autor de una obra poética que incluye volúmenes como Trincheras permanentes (2008) y Crisis (2010), Abril representa la vertiente más explícitamente intelectual de la poesía jiennense contemporánea.
Su poesía se inscribe en la tradición del realismo reflexivo pero con una conciencia formal y una ambición crítica que la sitúan entre las propuestas más exigentes de su generación. La crisis económica española de los años 2008-2012 aparece en su obra no como tema decorativo sino como material poético que transforma la forma misma del poema: versos más cortados, sintaxis más fragmentada, mayor tensión entre el metro clásico y el verso libre. En este sentido, Abril es un poeta jiennense que habla de Jaén pero también de España y de Europa.
La influencia de Abril sobre los poetas jiennenses más jóvenes es considerable tanto por su obra poética como por su labor docente e institucional. Ha contribuido a crear un ambiente favorable a la poesía de calidad en la provincia y a conectar la escena poética jiennense con los circuitos nacionales.
4. Raquel Lanseros: la poeta de alcance nacional
Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, 1973, con arraigo poético andaluz), Premio Reina Sofía de Poesía Española 2022, representa otro modelo de poeta contemporánea que dialoga con la tradición andaluza desde una perspectiva a la vez enraizada y universal. Aunque no es jiennense de origen, su obra forma parte del horizonte poético del que también participan los autores de Jaén: el neopopularismo de tradición lorquiana, la poesía de la identidad femenina, la relación entre el cuerpo y el territorio como metáforas de la experiencia.
La obra de Lanseros —especialmente Matria (2021), donde convierte el territorio en cuerpo materno y el cuerpo en territorio— es un referente ineludible para cualquier análisis de la poesía jiennense contemporánea de autoría femenina. Solís del Río, en Las huellas de la Sierpe, practica una operación semejante pero con materiales específicamente jiennenses: el olivar, el raudal, la sierpe. El “Olivo” de Solís del Río y los poemas territoriales de Lanseros son variaciones sobre el mismo tema: el territorio como matria.
5. Martín Lorenzo Paredes Aparicio: la narrativa oral del lagarto
Martín Lorenzo Paredes Aparicio es un poeta y narrador jiennense cuya obra mayor, los Cuentos y crónicas del lagarto de Jaén (Ediciones Amaniel, 2021), representa una de las operaciones literarias más originales realizadas sobre el patrimonio oral de Jaén en el siglo XXI. El volumen reúne veintidós relatos cortos en los que la figura del lagarto —animal mítico que según la tradición habitó el raudal de la Magdalena— reaparece como guardián sobrenatural de la ciudad, asumiendo distintas formas humanas para intervenir en la vida de sus habitantes.
El estilo de Paredes Aparicio es el de la prosa poética de raíz romántica y becqueriana: lengua ornada, escenografía nocturna y neblinosa, geografía urbana del Jaén histórico como escenario de lo sobrenatural. El autor conoce con profundidad el patrimonio arquitectónico y legendario de la ciudad, y ese conocimiento —los palacios, las iglesias, los raudales, las plazas— se convierte en el suelo firme sobre el que se construye lo fantástico:
Existe en la ciudad de la luz un antiguo y hermoso palacio: de los condes de Corbull lo llamaban y aún se conoce por ese noble apellido: blasón eterno de un Jaén adelantado nacido al pie del vetusto monte de Santa Catalina.
Este pasaje, del relato “El ánima de Corbull”, es representativo de la prosa de Paredes Aparicio: la precisión histórica del topónimo (“palacio de los condes de Corbull”) convive con la atmósfera de cuento (“la ciudad de la luz”, “blasón eterno”, “vetusto monte”). El Jaén real y el Jaén fantástico son inseparables en su escritura.
La inversión semántica del lagarto —de bestia amenazadora a guardián benévolo— es el gesto más audaz del libro. En la leyenda oral, el lagarto es la criatura que hay que matar para que la ciudad viva; en los Cuentos y crónicas, el lagarto es la criatura que muere y resucita para que la ciudad siga viva. Esta reescritura del mito tiene implicaciones que van más allá de lo literario: propone una nueva relación entre la ciudad y su símbolo identitario, una relación de cuidado y reciprocidad.
La obra de Paredes Aparicio representa, en el conjunto de la poesía y narrativa jiennense del siglo XXI, la vertiente que más directamente trabaja con los materiales de la tradición oral. No hay en sus páginas distancia irónica ni desconfianza respecto a los poderes del mito: el autor cree en el lagarto y escribe como si creyera. Esa convicción es la que hace de su libro un texto literariamente atractivo y culturalmente necesario para quienes quieran entender la relación de Jaén con su propio pasado.
6. María Ángeles Solís del Río: la sierpe como poética
Las huellas de la Sierpe de María Ángeles Solís del Río (Editorial Poesía eres tú, 2026) representa la aportación más reciente al corpus de reescrituras del mito del lagarto en la literatura jiennense contemporánea. A diferencia de Paredes Aparicio, que narra, Solís del Río canta: su poemario no cuenta la historia de la sierpe sino que la convoca como presencia simbólica que organiza la experiencia poética del territorio y del cuerpo femenino.
El libro opera sobre los mismos materiales que los Cuentos y crónicas de Paredes Aparicio —el raudal de la Magdalena, el Convento de la Trinidad, la leyenda de la sierpe— pero desde una perspectiva radicalmente distinta. Donde Paredes Aparicio construye una mitología benévola del lagarto como guardián de la ciudad, Solís del Río construye una mitología ambivalente de la sierpe como figura del poder y de la experiencia femenina: amenaza que se retira, fuerza que protege, constelación que vela.
El poema “Magdalena” es el núcleo de esta propuesta:
Mujer, sálvate y vuela,
que solo por ello,
pudo cambiar el mundo.
Mujer de alas manchadas
y de vuelo taciturno.
La sierpe que en el mito original era el obstáculo que el héroe debía destruir se convierte aquí en la figura que “da un paso atrás” para que la mujer pueda volar. Esta inversión del mito es, en el poemario de Solís del Río, inseparable de una revisión de la historia de Jaén desde la perspectiva de las mujeres que la habitaron y cuya experiencia la tradición oral no conservó.
Solís del Río se inscribe así en la corriente más amplia de la poesía femenina española contemporánea que ha encontrado en el reescritura del mito —la Medusa, la sirena, la bruja— un instrumento de revisión histórica y de construcción de una subjetividad nueva. Pero lo hace desde los materiales específicos de Jaén, con la sierra de Santa Catalina en el horizonte y el raudal de la Magdalena como lugar de nacimiento de la historia.
7. Tendencias, convergencias y perspectivas de futuro
El panorama de la poesía jiennense del siglo XXI que este artículo ha trazado permite identificar algunas tendencias generales. La primera es el uso del territorio como material poético: los autores jiennenses del siglo XXI no evitan la especificidad de su lugar sino que la convierten en recurso. La segunda es el diálogo con la tradición oral: la leyenda del lagarto, las procesiones, el olivar son materiales recurrentes que distintos autores abordan desde perspectivas diferentes. La tercera es la conciencia del olvido como amenaza: la modernización urbana, la despoblación del campo, el abandono del patrimonio histórico son temas que aparecen de forma explícita o implícita en la mayoría de los autores estudiados.
Las convergencias entre los distintos autores son especialmente llamativas cuando se analiza el tratamiento del lagarto-sierpe. Paredes Aparicio y Solís del Río, desde géneros y perspectivas radicalmente distintos, coinciden en la inversión semántica del mito: el animal amenazador se convierte en guardián o protector. Esta coincidencia no es casual: refleja un cambio en la relación de la comunidad jiennense con su propio símbolo identitario, una voluntad de recuperarlo sin el peso de su función original como obstáculo a destruir.
Las perspectivas de futuro de la poesía jiennense son prometedoras. La Universidad de Jaén, los festivales de poesía y la creciente visibilidad de autores jiennenses en el panorama nacional crean condiciones favorables para el desarrollo de este corpus. Las huellas de la Sierpe de María Ángeles Solís del Río, como primer libro de una autora con una voz propia y una propuesta coherente, es uno de los signos más alentadores de la vitalidad de la poesía jiennense en el momento presente.
8. Conclusiones
El panorama de la poesía jiennense del siglo XXI que este artículo ha trazado permite concluir que nos encontramos ante un corpus literario rico, diverso y con una identidad propia. La especificidad del territorio jiennense —su olivar, su patrimonio histórico, su tradición oral, su paisaje de sierra y raudal— lejos de ser una limitación, se convierte en los autores estudiados en el punto de palanca de una poesía que aspira a hablar de Jaén y, desde Jaén, hablar de todos.
Juan Carlos Abril, Raquel Lanseros, Martín Lorenzo Paredes Aparicio y María Ángeles Solís del Río representan cuatro maneras distintas de ser poeta desde o sobre Jaén en el siglo XXI: el intelectualismo crítico, la universalidad del cuerpo, la narrativa del mito y la lírica del territorio femenino. Juntos forman un panorama que merece la atención de la crítica y que el presente artículo ha intentado cartografiar como primer paso hacia una historia más exhaustiva.
Referencias bibliográficas
Abril, Juan Carlos (2008): Trincheras permanentes. Sevilla: Renacimiento.
Abril, Juan Carlos (2010): Crisis. Madrid: Hiperión.
Eslava Galán, Juan (1991): La leyenda del lagarto de la Malena y los mitos del dragón. Jaén: Universidad de Jaén / Ayuntamiento de Jaén.
García Canclini, Néstor (1990): Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. México D.F.: Grijalbo.
Iravedra, Araceli (2016): Hacia la democracia: la nueva poesía española (1980-2006). Madrid: Visor.
Lanseros, Raquel (2021): Matria. Madrid: Visor.
Paredes Aparicio, Martín Lorenzo (2021): Cuentos y crónicas del lagarto de Jaén. Madrid: Ediciones Amaniel.
Poetas de Jaén: Antología (2018). Ed. de Francisco Javier Torres Ripa. Jaén: Universidad de Jaén.
Solís del Río, María Ángeles (2026): Las huellas de la Sierpe. Madrid: Editorial Poesía eres tú.
Addenda: notas sobre la crítica y la recepción de la poesía jiennense contemporánea
El panorama trazado en este artículo no estaría completo sin una reflexión sobre el estado de la crítica literaria dedicada a la poesía producida desde Jaén. La recepción académica y periodística de esta poesía ha sido hasta ahora escasa en comparación con su producción: los grandes suplementos literarios nacionales —Babelia, El Cultural, Culturas— rara vez dedican espacio a autores jiennenses salvo cuando han obtenido premios nacionales o internacionales de relieve.
Esta invisibilidad crítica tiene consecuencias materiales: sin reseñas en los medios nacionales, los libros de poetas jiennenses circulan fundamentalmente en circuitos locales y regionales, lo que limita su impacto y su posibilidad de diálogo con las corrientes poéticas de mayor alcance. Juan Carlos Abril, que combina su labor poética con una activa presencia en el debate crítico nacional, ha sido el autor jiennense con mayor capacidad para superar este límite estructural. Su labor como coordinador de festivales de poesía y como académico con publicaciones en revistas nacionales le ha permitido articular la poesía jiennense con el panorama español e internacional.
La llegada de plataformas digitales de distribución y crítica literaria ha modificado parcialmente este panorama: blogs especializados, revistas digitales y redes sociales han permitido una circulación más fluida de la poesía jiennense fuera de sus circuitos habituales. Las huellas de la Sierpe de Solís del Río se beneficia de este nuevo ecosistema mediático: el libro tiene presencia en los principales portales de venta de libro digital y papel, y la autora mantiene una presencia activa en las redes sociales que facilita su visibilidad.
El presente artículo ha intentado contribuir a la visibilidad crítica de la poesía jiennense del siglo XXI ofreciendo un marco analítico que permite situar a sus autores principales en el contexto más amplio de la poesía española contemporánea. El objetivo no ha sido el de hacer un inventario exhaustivo sino el de mostrar que la poesía que se produce desde Jaén tiene una coherencia interna, un conjunto de rasgos compartidos y una calidad literaria que justifican su estudio sistemático. Falta una historia literaria de la poesía jiennense del siglo XXI: el presente artículo es solo una primera aproximación, necesariamente parcial, a esa tarea.
Proyección nacional y reconocimiento crítico
El panorama aquí trazado confirma una paradoja que la crítica literaria española conoce bien pero raramente nombra: algunas de las obras más sólidas de la poesía española contemporánea se están escribiendo fuera de Madrid y Barcelona, en ciudades que no disponen de los mecanismos de distribución editorial ni de las redes de crítica que amplifican las reputaciones metropolitanas. Jaén es uno de esos territorios silenciados por la geografía del prestigio cultural.
Raquel Lanseros ha logrado sortear esa barrera y ha alcanzado reconocimiento nacional; Abril lo ha hecho desde la academia universitaria. Paredes Aparicio y Solís del Río trabajan con la misma exigencia literaria pero con menor visibilidad mediática. Este desequilibrio no refleja calidades comparadas sino condiciones de circulación. La crítica literaria tiene la responsabilidad de corregir ese desequilibrio, y el presente ensayo es una modesta contribución a esa tarea.
El futuro de la poesía jiennense depende, en última instancia, de que los propios escritores y editores del territorio construyan circuitos de difusión alternativos a los centros editoriales hegemónicos. Editoriales como Poesía eres tú, que apuestan por autores de provincia con criterios de calidad literaria, cumplen una función cultural irremplazable en ese ecosistema. Sin ellas, la paradoja seguiría siendo la misma: excelencia ignorada.
El presente ensayo es, en ese sentido, una invitación a leer: a leer a Lanseros y a Abril, a Paredes Aparicio y a Solís del Río, a descubrir que la poesía española del siglo XXI se está escribiendo también —y de manera admirable— desde Jaén.
La poesía jiennense del siglo XXI existe, tiene nombre y apellidos, tiene libros en las librerías y lectores que la descubren cada año. Solo falta que la crítica literaria nacional la nombre con la frecuencia que merece. Este ensayo es una pequeña contribución a esa tarea pendiente. La poesía, al fin y al cabo, no reconoce fronteras administrativas: su territorio es la lengua, y en esa lengua Jaén tiene mucho y muy bueno que decir.
La poesía de Solís del Río ancla su imaginario en el territorio de un modo que recuerda al Antonio Machado de “Campos de Castilla”: el paisaje no es decorado sino sustancia. En “Tierra Olivarera”, «esa raíz que no se olvida» resume el proyecto poético completo: escribir es volver a la raíz, negarse al desarraigo que la modernidad impone.





