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Filosofía positiva versificada: estoicismo, budismo, eudemonismo y psicología positiva en De la mano de Gloria de José Devís

García Pérez-Tomás, Andrés. «Ensayo académico de filosofía y poesía didáctica: filosofía positiva versificada en «de la mano de gloria. tributo a gloria fuertes»: estoicismo, budismo, eudemonismo y psicología positiva en la poesía de josé francisco devís capilla». DE LA MANO DE GLORIA. tributo a gloria fuertes. 1.ª ed. Spain: Zenodo, 7 de marzo de 2026. https://doi.org/10.5281/zenodo.18903205

Filosofía positiva versificada: estoicismo, budismo, eudemonismo y psicología positiva en De la mano de Gloria de José Devís

Ensayo académico

José Francisco Devís Capilla, De la mano de Gloria. Tributo a Gloria Fuertes. Madrid: Editorial Poesía eres tú, 2026. ISBN: 979-13-87806-31-6.

Resumen

El presente ensayo analiza el corpus filosófico que articula el poemario De la mano de Gloria de José Devís Capilla. A través del examen de la sección paratextual «Retales de filosofía» y de los 26 poemas del libro, el ensayo examina la coherencia interna de un conjunto filosófico heterogéneo que convoca el estoicismo, el budismo, el eudemonismo aristotélico, la esperanza crítica de Ernst Bloch, la filosofía de la compasión de Schopenhauer, la alegría spinoziana y el contrato social de Rousseau. Se estudian las operaciones retóricas mediante las cuales cada marco filosófico se traduce en poema, se evalúa la coherencia del conjunto y se discute si el resultado constituye una propuesta de filosofía popular o un caso de kitsch filosófico. El marco teórico se apoya en la tradición de la poesía didáctica (Horacio) y en la divulgación filosófica contemporánea (Alain de Botton).

Palabras clave: filosofía positiva, poesía didáctica, estoicismo, budismo, eudemonismo, divulgación filosófica, José Devís, Gloria Fuertes.

 

 

 

  1. Introducción: un poemario con programa filosófico declarado

De la mano de Gloria. Tributo a Gloria Fuertes no es un poemario filosófico en el sentido académico del término. Su autor, José Francisco Devís Capilla, no es un filósofo de formación ni pretende serlo. Sin embargo, la estructura del libro revela un proyecto consciente de divulgación filosófica a través de la forma poética. El poemario se articula en dos capas textuales que coexisten de manera orgánica: la sección de «Retales de filosofía» —26 párrafos en prosa, uno por poema— que expone el marco conceptual de cada composición, y los poemas mismos, que «versifican» ese contenido filosófico adoptando el tono y el estilo de Gloria Fuertes.

El prólogo del libro enuncia con claridad esta doble naturaleza. El poemario es, según se describe, «un poemario, escrito de la mano y con la voz quebrada de Gloria Fuertes que encierra, como con rubor, un pequeño libro de filosofía positiva de la vida». El sintagma «como con rubor» es revelador: el autor parece ser consciente de la audacia de la empresa, de la tensión entre la ligereza del tono y la seriedad del contenido. Esa tensión es el objeto central del presente ensayo.

La pregunta que guía el análisis no es si Devís es un buen filósofo, sino si el dispositivo retórico que emplea —la poética de Gloria Fuertes como vehículo de divulgación filosófica— es coherente y eficaz. Para responder a esta pregunta es preciso, en primer lugar, cartografiar el corpus filosófico del libro; en segundo lugar, examinar las operaciones retóricas que permiten «versificar» cada concepto; y en tercer lugar, evaluar la coherencia del conjunto y la pertinencia de las categorías de «filosofía popular» y «kitsch filosófico» para describirlo.

 

 

  1. Marco teórico: la poesía didáctica y la divulgación filosófica

2.1 El precepto horaciano

La tradición de la poesía didáctica en Occidente arranca del precepto formulado por Horacio en el Arte poética: «aut prodesse aut delectare poetae» —el poeta debe enseñar o deleitar—, con la precisión de que lo más eficaz es hacer ambas cosas al mismo tiempo: «omne tulit punctum qui miscuit utile dulci» (quien mezcló lo útil con lo agradable obtuvo todos los votos). Esta es la divisa que, conscientemente o no, orienta el proyecto de Devís. El libro aspira a transmitir una filosofía de vida útil —«cambiar la mirada»— a través de poemas agradables, accesibles y memorables.

La tradición de la poesía filosófica en español abarca desde las Coplas de Jorge Manrique hasta los Proverbios y cantares de Antonio Machado, pasando por los Epigramas de Gracián y las Rimas de Bécquer. En todos estos casos, el pensamiento filosófico se condensa en formas breves, memorables y rítmicas que facilitan la transmisión oral y la apropiación popular. Devís se inscribe en esta tradición, aunque su referente inmediato no sea ninguno de estos autores, sino Gloria Fuertes, que cultivó también la poesía de contenido moral en sus composiciones más conocidas.

2.2 Alain de Botton y la filosofía popular

El referente contemporáneo más pertinente para contextualizar el proyecto de Devís es el del filósofo y ensayista suizo Alain de Botton, cuya obra —desde Las consolaciones de la filosofía (2000) hasta La arquitectura de la felicidad (2006)— propone una rearticulación de los grandes problemas filosóficos en términos accesibles para el lector no especializado. De Botton no simplifica la filosofía: la reencuadra en problemas vitales concretos (el amor, el trabajo, el sufrimiento, la muerte) para mostrar su pertinencia cotidiana. El proyecto de Devís tiene una ambición análoga, aunque menos sistemática: tomar un marco filosófico por episodio y convertirlo en experiencia poética accesible.

La diferencia entre la divulgación filosófica de calidad y el kitsch filosófico no reside en la simplificación de los conceptos —toda divulgación simplifica—, sino en si esa simplificación traiciona o respeta la lógica interna del pensamiento original. Una divulgación puede ser breve y accesible sin ser superficial; puede prescindir del aparato técnico sin desvirtuar el núcleo de la tesis. El ensayo evaluará si los «Retales de filosofía» de Devís pasan este test.

  1. El mapa filosófico del libro

3.1 Estructura de la sección «Retales de filosofía»

La sección «Retales de filosofía» consta de 26 entradas en prosa, una por poema, que constituyen el marco conceptual de cada composición. Cada entrada es un fragmento breve —entre 5 y 15 líneas— que expone el tema filosófico del episodio correspondiente del podcast Qué bueno es vivir. El texto de los retales es explícitamente divulgativo: su registro es el de la prosa de autoayuda ilustrada, no el del ensayo académico. La nota a pie de página con la que el autor los presenta es aclaratoria: «Breve extracto de la filosofía que como música de fondo se trata en cada capítulo del podcast “Que Bueno es Vivir” y al que responde cada poema».

El corpus filosófico convocado por los 26 retales se puede organizar en cinco grandes tradiciones o corrientes de pensamiento:

El estoicismo aparece en los retales de los poemas 4, 14 y 19. El budismo y el pensamiento oriental aparecen en los retales de los poemas 9 y 17. El eudemonismo aristotélico aparece en el retal del poema 13. Los filósofos citados nominalmente son Thomas Merton (retal 3), Bloch (retal 15), Spinoza (retal 16), Rousseau (retal 18) y Schopenhauer (retal 20). La psicología positiva, la neurociencia y la divulgación científica aparecen como marcos de fondo en los retales de los poemas 1, 2, 11, 22, 23 y 26.

El minimalismo como filosofía de vida aparece en el retal del poema 5. La gratitud y la atención plena —conceptos del mindfulness— articulan los retales de los poemas 6 y 9. La naturaleza como maestra espiritual —próxima al pensamiento de los trascendentalistas americanos— organiza los retales de los poemas 8 y 10.

3.2 Las tradiciones filosóficas en detalle

El estoicismo

El estoicismo es la corriente filosófica más presente en el libro. Aparece en tres retales diferentes y estructura algunos de los poemas más logrados del conjunto. El retal del poema 4, «Sale el sol», lo introduce como filosofía de la aceptación: «El estoicismo nos ofrece herramientas valiosas para enfrentar a las vicisitudes de la vida. Uno de sus conceptos más poderosos es la aceptación. En un mundo donde la incertidumbre y el cambio son constantes, aprender a aceptar lo que no podemos controlar se convierte en un pilar fundamental para alcanzar la serenidad y la sabiduría».

El retal del poema 14, «Ámate a tu manera», introduce el concepto del amor fati mediante la mediación de Nietzsche: «Los estoicos pensaban que todo lo que ocurre es lo mejor que ha podido ocurrir porque el Logos (los dioses, Zeus) han decidido que así sea. Si es lo mejor que ha podido suceder porque lo han dispuesto los dioses, nuestro deber como humanos es amar lo que ocurra. Nietzsche lo recoge y considera que una de las ideas más bellas de la vida es abrazar con alegría todo lo que nos pase».

El retal del poema 19, «El viento sabe que es brisa», desarrolla el concepto estoico de la libertad interior: «Los estoicos nos hablan de la libertad interior que es la capacidad de estar en paz contigo mismo pase lo que pase fuera. Es como tener un jardín secreto donde nadie puede entrar si tú no lo invitas. No podemos controlar el mundo —ni el clima, ni el precio del café, ni el humor de los demás—, pero sí nuestra manera de vivirlo».

El estoicismo que el libro divulga es el estoicismo tardío de Marco Aurelio y Epicteto —el de las Meditaciones y el Manual—, que privilegia la ética práctica sobre la física y la lógica. No es el estoicismo sistemático de la Estoa antigua, sino su vertiente de filosofía de vida orientada al control de las pasiones y a la aceptación de lo inevitable. Esta elección es coherente con el proyecto de Devís: el estoicismo tardío es la corriente filosófica que más directamente se presta a la divulgación como recetario de sabiduría práctica.

El budismo

El budismo aparece en dos retales con referencias a conceptos específicos. El retal del poema 9, «Mientras me lea en tus ojos», introduce el concepto de la impermanencia sin nombrarlo técnicamente: «Vivir el presente. Disfrutar de lo que la vida nos ofrece en cada momento. Atención plena. Esto es lo que hay. Disfrútalo. No te pierdas en lo que no hay». El registro es el del mindfulness occidental más que el del budismo clásico, aunque la doctrina subyacente —la anicca o impermanencia, el abandono del apego— es genuinamente budista.

El retal del poema 17, «La única verdad», introduce la doctrina budista de la interdependencia con rigor terminológico inusual en el conjunto del libro: «Esta es la idea de la interdependencia budista, o Pratītyasamutpāda. Es una enseñanza fundamental del budismo. Significa que nada existe por sí solo, todo surge, cambia y desaparece en relación con todo lo demás. “Esto es, porque aquello es. Esto surge, porque aquello surge”. Nada ni nadie existe de forma independiente: ni tú, ni yo, ni una flor, ni una emoción, ni el sufrimiento. Todo está conectado».

La cita del Pratītyasamutpāda es notable por su precisión doctrinal en el contexto de un libro de divulgación. Devís no solo nombra el concepto en pali, sino que reproduce la fórmula canónica de la interdependencia dependiente, lo que indica un nivel de documentación más riguroso del que el tono general del libro haría suponer.

El eudemonismo aristotélico

El eudemonismo aparece en el retal del poema 13, «Bájate a la tierra el Cielo», con una síntesis correcta de la ética nicomáquea: «El eudemonismo de Aristóteles es una teoría ética que considera que el fin último del ser humano es alcanzar la felicidad. Une ética, razón y virtud en la búsqueda de una vida plena y feliz. La felicidad como objetivo principal de la vida. Se valora no solo el éxito material, sino también el equilibrio emocional, la salud mental y una vida con sentido».

La síntesis es correcta en sus líneas generales, aunque omite elementos centrales del eudemonismo aristotélico como la distinción entre la vida contemplativa y la vida activa, o el papel de los bienes externos en la consecución de la eudaimonia. Devís retiene el núcleo divulgable del concepto —la felicidad como fin último, la virtud como medio— y prescinde de las complejidades que dificultarían la comprensión del lector no especializado.

Ernst Bloch y la esperanza crítica

El retal del poema 15, «Danza, danza», convoca a Ernst Bloch con una síntesis de su concepto de esperanza que capta con fidelidad el núcleo de El principio esperanza: «Bloch, nos habla de la esperanza como fuerza de cambio. La esperanza no es sólo desear algo mejor, sino imaginar activamente un futuro distinto y trabajar por él. No te resignes, actúa. Bloch habla del “todavía-no” (Noch-Nicht): lo que aún no existe, pero puede llegar a ser. Ver el mundo así significa detectar el potencial oculto en lo nuevo, en lo marginal, en lo que empieza a surgir. Habla de la esperanza crítica, no ingenua. No se trata de una esperanza ciega. Bloch propone una esperanza lúcida y comprometida, que reconoce los obstáculos, pero no se deja paralizar por ellos. Es una invitación a pensar utopías realistas».

Esta es, filosóficamente, la síntesis más lograda del libro. El concepto blochiano del «todavía-no» (Noch-Nicht) se reproduce correctamente en alemán, se contextualiza en el marco del pensamiento utópico de Bloch y se diferencia con precisión de la esperanza ingenua. La distinción entre esperanza crítica y esperanza ciega es central en el pensamiento de Bloch y el retal la presenta sin desvirtuar su significado.

Schopenhauer, Spinoza y Rousseau

El retal del poema 20, «Si tú cambias la mirada», introduce a Schopenhauer como filósofo de la compasión: «Para Schopenhauer, en un mundo lleno de dolor e injusticia, hay una fuerza que nos salva y nos une: la compasión. Es decir, nuestra capacidad natural de sentir con el otro, de identificarnos con su sufrimiento y desear aliviarlo porque el dolor del otro lo sentimos como si fuera nuestro. La compasión cambia el cerebro. Estudios de neurociencia han demostrado que activa áreas del cerebro asociadas con el placer, la empatía y el cuidado».

La presentación de Schopenhauer como filósofo de la compasión es correcta: la compasión (Mitleid) es, en efecto, el fundamento de la ética schopenhaueriana. Sin embargo, la adición de datos de neurociencia para validar el argumento filosófico es un procedimiento que merece atención crítica, y sobre el que volveremos más adelante.

El retal del poema 16, «La patita del lago», introduce a Spinoza como filósofo de la alegría: «Dice Spinoza que sentimos alegría cuando aumenta nuestra capacidad de vivir, de comprender y de actuar en armonía con nosotros mismos y con el mundo. La alegría más profunda nace cuando usamos la razón para entendernos, cuando superamos la tristeza, y cuando nos liberamos de los miedos y pasiones que nos dominan. Vivir con alegría es vivir con libertad».

La síntesis de la Ethica spinoziana es correcta en sus líneas generales. La alegría (laetitia) es en Spinoza el aumento de la potencia de actuar del individuo, y la tristeza (tristitia) su disminución. El retal capta el núcleo de esta tesis, aunque omite la dimensión metafísica del sistema spinoziano —el paralelismo entre atributos, la sub specie aeternitatis— que da sentido pleno a la distinción entre alegría activa y alegría pasiva.

El retal del poema 18, «Que tus manos estén listas», introduce a Rousseau y el contrato social con una síntesis aceptable, aunque termina con una propuesta superadora que el propio autor formula: «han pasado más de dos siglos y… se ha quedado corto. Está bien, pero ahora el cambio de mirada que proponemos nos lleva al reto de una nueva sociedad en la que los vecinos se preocupen unos de otros, estén pendientes de los mayores, acojan al extranjero, estén atentos a las necesidades, prestos a escuchar al que lo necesita. Esa es la nueva sociedad, ese es el nuevo contrato social». Esta ampliación del contrato rousseauniano hacia un ideal de comunidad de cuidado mutuo es la única propuesta teórica propia del autor en el conjunto del libro.

Thomas Merton y el silencio

El retal del poema 3, «Trueno y tormenta», convoca a Thomas Merton como referente de la espiritualidad contemplativa: «Thomas Merton, nos habla del concepto de Monasterio interior. En su libro “Amor y vida”, dijo: “El silencio positivo nos hace completos. Te das cuenta de quién eres, de quién podrías ser y de la distancia entre ambos”. “No vamos al desierto para escapar de la gente, sino para aprender a encontrarla; no la abandonamos para no tener nada más que ver con ella, sino para encontrar la manera de hacerle el mayor bien posible”».

Merton es un caso singular en el mapa filosófico del libro: es el único autor de tradición religiosa cristiana (trapa) que aparece citado. Su presencia introduce una dimensión espiritual de raíz monástica que convive sin conflicto aparente con el budismo, el estoicismo y la psicología positiva. Esta convivencia es posible porque el libro no tematiza las diferencias entre sistemas filosóficos o espirituales, sino que los convoca en función de su utilidad para la propuesta central: el «cambio de mirada».

  1. Las operaciones retóricas de la versificación filosófica

4.1 La fábula animal como condensador conceptual

La operación retórica más frecuente y más eficaz del libro es la conversión del concepto filosófico abstracto en una fábula animal protagonizada por personajes con nombre propio. Esta operación tiene una larga tradición en la filosofía didáctica, desde las fábulas de Esopo y Fedro hasta los exempla medievales y los apólogos ilustrados.

El poema 14, «Ámate a tu manera», versifica el concepto estoico-nietzscheano del amor fati a través de tres personajes animales: Serafín el delfín, que no pelea contra las olas sino que surfea; Julio el junco, que se dobla ante el viento y lo acepta; y Manolo el algarrobo, que ha dejado de querer ser gacela. Los tres personajes encarnan la misma tesis filosófica —la aceptación de lo que uno es y de lo que le ocurre— desde perspectivas diferentes, creando una acumulación de exempla que funciona por saturación persuasiva. El poema concluye con una máxima directamente formulada:

«Confía en ti / es lo que tienes / ámate a tu manera / y hazte como a ti te gustes / vas a tener que aguantarte / tu vida entera.»

La traducción del amor fati en la sentencia coloquial «vas a tener que aguantarte / tu vida entera» es un ejemplo perfecto de la operación de domesticación filosófica que el libro practica: la idea de Nietzsche —amar el destino propio con su necesidad irrevocable— se convierte en una observación pragmática y humorística que el lector puede apropiarse sin esfuerzo intelectual.

El poema 12, «El roble sólo es el roble», versifica el concepto del propósito de vida mediante una secuencia de imágenes naturales: cada árbol, cada ser vivo, es simplemente lo que es. El concepto filosófico subyacente —la autenticidad como condición de la vida plena, próximo al eudemonismo— se condensa en el dístico final: «Ser lo que eres si lo sabes / te llena cualquier vacío».

El poema 5, «Déjate sitio», versifica la filosofía minimalista con una cadena de fábulas naturales sobre el desapego: Pablo el roble que suelta sus hojas en otoño, Larisa la lagartija que deja perder la cola, Vicente la serpiente que muda la piel, y Rosa la mariposa que muere como oruga para nacer. La imagen final es la más elaborada filosóficamente:

«Pero el ejemplo más claro / que en el campo puedes ver / es Rosa la más hermosa / dispuesta a morir cuando es / una oruga en su crisálida / que inmersa en la noche oscura ignora / que una diosa mariposa / va a nacer.»

La imagen de la crisálida como metáfora de la transformación interior requiere la disposición a morir simbólicamente —a soltar lo que uno es— para convertirse en lo que puede ser. Esta es una de las metáforas filosóficas más ricas y más antiguas de la tradición occidental, que Devís recupera con sencillez y eficacia.

4.2 La paradoja y el kōan versificados

Una segunda operación retórica presente en varios poemas es la paradoja o el enunciado aparentemente contradictorio que obliga al lector a repensar sus supuestos. Esta es la técnica del kōan en el budismo zen, aunque Devís no la nomina así.

El poema 9, «Mientras me lea en tus ojos», comienza con una paradoja sobre el tiempo:

«Para siempre / es mucho tiempo. / Hoy tenemos suficiente»

La inversión de la expectativa habitual —«para siempre» no es un ideal sino una carga— condensa en tres versos el argumento budista sobre la impermanencia y el presente como único tiempo real. La brevedad de los dos primeros versos (cuatro y cinco sílabas) mimetiza formalmente la economía conceptual del kōan.

El poema 17, «La única verdad», cierra con una paradoja de orientación budista sobre la unidad del ser: «Somos uno, si lo crees, qué fácil resulta amar». La condicional («si lo crees») introduce la dimensión epistémica del problema: el amor al otro no es una obligación moral sino una consecuencia natural de una comprensión correcta de la realidad.

4.3 El imperativo lírico como precepto filosófico

La tercera operación retórica dominante es la conversión del enunciado filosófico descriptivo en un imperativo lírico dirigido al lector. Los poemas de Devís están repletos de formas imperativas que funcionan como preceptos de vida: «confía», «ríe», «agradece», «suelta», «danza», «ámate», «regálate», «respira», «baila», «escucha», «siéntate», «calla». Esta acumulación de imperativos afectivos crea lo que podría llamarse una retórica del precepto blando: el tono no es el de una obligación sino el de una invitación amistosa.

El poema 13, «Bájate a la tierra el Cielo», pone en boca del «abuelo» un programa de vida que es, en esencia, el programa ético del eudemonismo aristotélico traducido al lenguaje coloquial:

«”Para ser feliz, cariño / bájate a la tierra el Cielo. / Mira muy bien lo que haces / escucha, y estate atento, / no juzgues, acoge a todos / no dejes de ser auténtico. / sonríe, abraza, disfruta”.»

Los siete imperativos del discurso del abuelo (bájate, mira, escucha, no juzgues, acoge, no dejes, sonríe, abraza, disfruta) constituyen una «ética de los pequeños gestos» que es la versión popular del ideal aristotélico de la vida virtuosa como práctica cotidiana y no como teoría abstracta.

4.4 La naturalización neurocientífica de la filosofía

Una cuarta operación retórica, más problemática desde el punto de vista filosófico, es la que podría denominarse «naturalización neurocientífica»: la validación de tesis filosóficas mediante datos de neurociencia. Esta operación aparece en varios retales del libro.

El retal del poema 1, «Tu abrazo», presenta el abrazo como práctica de bienestar validada científicamente: «La liberación de oxitocina, conocida como “la hormona del amor”, genera sensaciones de bienestar y reduce los niveles de cortisol, “la hormona del estrés”. Alivia el miedo y fortalece la autoestima».

El retal del poema 20, «Si tú cambias la mirada», presenta la compasión de Schopenhauer y la valida con neurociencia: «La compasión cambia el cerebro. Estudios de neurociencia han demostrado que activa áreas del cerebro asociadas con el placer, la empatía y el cuidado».

El retal del poema 26, «Canta, canta la montaña», describe los efectos de la música: «Tu cerebro libera dopamina, la sustancia del placer y la motivación. Tu cuerpo produce endorfina y oxitocina, las hormonas del bienestar y del vínculo».

Esta estrategia de «naturalización» es característica del discurso de la psicología positiva contemporánea y de los libros de autoayuda de orientación científica. Su función en el libro es doble: por un lado, legitima los contenidos filosóficos ante un lector que desconfía de la filosofía abstracta pero confía en la ciencia; por otro lado, desplaza el argumento del plano filosófico —donde los conceptos tienen implicaciones y requieren demostración— al plano empírico, donde una «prueba científica» zanja la cuestión sin necesidad de razonamiento argumentativo.

  1. ¿Coherencia filosófica o eclecticismo divulgativo?

5.1 El principio organizador: el «cambio de mirada»

La primera pregunta de investigación es si el corpus filosófico del libro tiene coherencia interna o si se trata simplemente de una acumulación ecléctica de ideas filosoficamente incompatibles.

La respuesta requiere identificar el principio organizador del conjunto. Ese principio no es ninguna de las tradiciones filosóficas convocadas aisladamente, sino un concepto propio que atraviesa todo el libro: el «cambio de mirada». El prólogo lo enuncia con claridad: el objetivo del podcast Qué bueno es vivir y del libro que lo recoge es «cambiar la mirada», es decir, propugnar una orientación deliberada de la atención hacia los aspectos positivos, esperanzadores y agradecidos de la experiencia. Las tradiciones filosóficas son convocadas en la medida en que aportan herramientas para este cambio de mirada, y son descartadas o ignoradas en los aspectos en que contradicen o complican ese objetivo.

El estoicismo aporta la doctrina del control de la atención y la aceptación de lo inevitable. El budismo aporta el desapego, la impermanencia y la interdependencia. El eudemonismo aristotélico aporta la virtud como práctica cotidiana orientada a la felicidad. Bloch aporta la esperanza activa frente a la resignación. Spinoza aporta la alegría como potencia de vida. Schopenhauer aporta la compasión como antídoto del egoísmo. Rousseau aporta la comunidad solidaria como ideal social.

Desde esta perspectiva, el eclecticismo del libro no es el resultado de una ignorancia filosófica sino de una decisión metodológica consciente: tomar de cada tradición lo que sirve al propósito del cambio de mirada y dejar lo demás. Esta es la estrategia típica de la filosofía popular entendida como «caja de herramientas» para la vida, que Alain de Botton sistematiza con más rigor pero que comparte el mismo principio pragmático.

5.2 Las tensiones no resueltas

Sin embargo, el eclecticismo del libro genera algunas tensiones filosóficas que el texto no resuelve y que vale la pena señalar. La primera tensión es la que existe entre el estoicismo y el budismo en su tratamiento de la aceptación. Para el estoicismo, la aceptación se apoya en la providencia del Logos: las cosas suceden como deben suceder porque el orden racional del universo lo dispone así. Para el budismo, la aceptación no se apoya en ningún orden providencial sino en el reconocimiento de la impermanencia radical de todas las cosas. Son dos formas de aceptación filosóficamente distintas, con fundamentos metafísicos incompatibles, que el libro trata como si fueran equivalentes.

La segunda tensión es la que existe entre el optimismo spinoziano de la alegría como potencia de vida y el pesimismo schopenhaueriano de la compasión como respuesta al dolor universal. Para Spinoza, la alegría es la emoción fundamental porque aumenta la capacidad de actuar del individuo; para Schopenhauer, el dolor es el fondo de la existencia y la compasión es la única respuesta éticamente válida a ese fondo. Son proyectos filosóficos que parten de visiones del mundo opuestas: Spinoza es un racionalista optimista; Schopenhauer, un pesimista metafísico. El libro los convoca juntos sin reconocer la tensión.

La tercera tensión es la que existe entre la tradición filosófica de la aceptación y el énfasis de Bloch en la acción transformadora. El estoicismo y el budismo —en su interpretación divulgativa— tienden a enseñar la aceptación de lo que no se puede cambiar. Bloch, en cambio, rechaza explícitamente la resignación y postula la esperanza como fuerza de cambio activo. El libro convoca ambas orientaciones —acepta lo que no puedes cambiar, pero actúa para cambiar lo que sí puedes— sin tematizar la tensión entre ellas.

Estas tensiones no invalidan el proyecto del libro. Son, más bien, la señal de que la filosofía popular —como la llama Devís implícitamente— opera con una lógica distinta a la de la filosofía académica: no busca la coherencia sistémica sino la eficacia pragmática. El libro no propone un sistema sino una actitud, y una actitud puede albergar tensiones filosóficas que un sistema no podría tolerar.

 

 

  1. Filosofía popular o kitsch filosófico: una distinción necesaria

6.1 El concepto de kitsch filosófico

El concepto de kitsch filosófico, por analogía con el kitsch estético teorizado por Milan Kundera en La insoportable levedad del ser, designa una modalidad de pensamiento que reduce la complejidad de los problemas filosóficos a fórmulas reconfortantes, elimina la ambigüedad y el conflicto, y produce la ilusión de comprensión sin el esfuerzo que la comprensión real requiere. El kitsch filosófico no simplifica: falsifica. Presenta como resuelto lo que no lo está, como comprensible lo que requiere trabajo, como reconfortante lo que puede ser perturbador.

La pregunta que el libro de Devís plantea es si la operación de versificación filosófica que practica es filosofía popular —simplificación honesta y útil— o kitsch filosófico —falsificación reconfortante.

6.2 Los argumentos a favor de la filosofía popular

El primer argumento a favor de calificar el libro como filosofía popular es la honestidad intelectual de su proyecto. Devís no pretende que sus «Retales de filosofía» sean filosofía académica. Su origen en un podcast de 12 minutos semanales es explícito, y la denominación de «retales» —fragmentos, recortes— indica una conciencia de la parcialidad del tratamiento. El libro no engaña al lector sobre lo que es.

El segundo argumento es la fidelidad al núcleo de las tesis que presenta. Como se ha demostrado en el análisis de la sección anterior, varios retales son síntesis correctas de los conceptos que divulgan: la formulación del Pratītyasamutpāda budista, la síntesis del Noch-Nicht de Bloch, la descripción de la alegría spinoziana como potencia de vida son ejemplos de divulgación que no traiciona el pensamiento original.

El tercer argumento es la eficacia didáctica de las operaciones retóricas empleadas. La fábula animal, la paradoja versificada y el imperativo lírico son recursos que facilitan la apropiación de ideas filosóficas por parte de lectores no especializados sin reducir el concepto a un eslogan vacío. El delfín que surfea en lugar de pelear con las olas traduce el amor fati en una imagen memorable; la crisálida que ignora que va a nacer como mariposa traduce el concepto del desapego transformador en una metáfora rica y duradera.

6.3 Los argumentos a favor del kitsch filosófico

El primer argumento en contra es la estrategia de «naturalización neurocientífica» señalada anteriormente. La validación de tesis filosóficas mediante datos de neurociencia crea la ilusión de que la filosofía es verdadera porque la ciencia la confirma, lo que desvirtúa el estatuto epistémico de ambas disciplinas. La compasión de Schopenhauer no es verdadera porque «activa áreas del cerebro»: es una propuesta filosófica que se apoya en argumentos sobre la naturaleza de la voluntad, la ilusión del principio de individuación y la identidad metafísica de todos los seres. Presentarla como una tesis confirmada por la neurociencia es, en sentido estricto, una falsificación.

El segundo argumento en contra es la eliminación de la dimensión oscura o perturbadora de algunas de las filosofías convocadas. El Bloch del Noch-Nicht no es solo el filósofo de la esperanza positiva: es también el filósofo que afirma que la esperanza sin lucidez política es complicidad con el orden injusto. El Schopenhauer de la compasión no es solo el pensador amable que nos invita a sentir con el otro: es también el filósofo del pesimismo radical que afirma que la vida es sufrimiento y que la negación de la voluntad de vivir —el ascetismo— es la única salida coherente. El libro retiene la dimensión consoladora de cada filosofía y descarta la dimensión perturbadora.

El tercer argumento en contra es la ausencia de conflicto. Una filosofía que no genere ninguna incomodidad, ninguna exigencia, ninguna contradicción con las creencias del lector es, en el mejor de los casos, una filosofía incompleta. El libro de Devís es, en este sentido, una filosofía de la confirmación: confirma lo que el lector ya siente —que la vida es buena, que vale la pena vivir, que la alegría y la gratitud son posibles y deseables— sin desafiar ninguna de sus certezas previas. Esta ausencia de desafío es el rasgo que más se aproxima al kitsch filosófico.

6.4 Un veredicto matizado

La distinción entre filosofía popular y kitsch filosófico no es binaria. El libro de Devís se sitúa en un espacio intermedio que podría denominarse filosofía popular de calidad variable: es filosofía popular porque simplifica sin falsificar en la mayoría de sus propuestas; es limítrofe con el kitsch en los poemas y retales en los que la eliminación de la dimensión conflictiva o la adición de la validación neurocientífica produce una ilusión de completud que la filosofía original no autorizaba.

La categoría más adecuada para describir el proyecto de Devís es, quizá, la de poesía sapiencial popular: una tradición que en España tiene ilustres antecedentes en las Coplas de Manrique, los Proverbios morales del Rabí Sem Tob de Carrión y los cantares de Antonio Machado, y que en la modernidad encuentra su expresión más próxima al tono de Devís en los aforismos de Gloria Fuertes. Esta tradición no pretende sustituir a la filosofía académica: pretende hacer habitable el mundo mediante la condensación de sabiduría práctica en formas breves y memorables.

  1. El poema como destilación: el momento en que la filosofía se convierte en experiencia

La pregunta última que el ensayo debe responder es cuándo la operación de versificación filosófica tiene éxito y cuándo fracasa. El criterio no es la fidelidad al concepto original —que puede ser mayor o menor— sino la capacidad del poema para producir una experiencia que trasciende la información filosófica de partida.

El poema 15, «Danza, danza», es el ejemplo más claro de éxito. El concepto de Bloch —la esperanza como fuerza activa, el «todavía-no»— se transforma en un imperativo rítmico que produce una experiencia emocional distinta a la de la lectura del retal en prosa:

«Danza, danza la esperanza / y desenfunda una sonrisa / Si vienen mal dadas, danza / y méate de la risa / Cuando más negra es la noche / más cerca está la mañana / si el mundo se acaba, danza / planta un árbol y confía.»

El imperativo «danza» —repetido cinco veces en once versos— no transmite la información sobre la esperanza crítica de Bloch: produce la disposición que Bloch describe. El poema hace en el lector lo que el retal describe conceptualmente. Esta es la operación específicamente poética que la prosa filosófica no puede realizar por sí sola.

El poema 11, «Receta para ser bueno», es otro ejemplo de éxito. El concepto de la bondad —tratado en el retal de forma abstracta— se convierte en el poema en una escena doméstica concreta: los abuelos en la cocina añadiendo especias al puchero mientras añaden filosofía a la vida. La imagen del puchero como metáfora de la vida es una de las más logradas del libro, y la sentencia final tiene la resonancia de un proverbio genuino: «que se puede ser de todo menos soso. / Te lo ruego».

El poema 17, «La única verdad», es, en cambio, un ejemplo de fractura entre el retal y el poema. El retal presenta el Pratītyasamutpāda budista con precisión y evocación. El poema comienza con personificaciones logradas (Lola la ola, Rosa la hoja, Elena la vela), pero en su segunda parte se desplaza hacia una enumeración de excluidos sociales que rompe la unidad tonal:

«Siente al que viene en patera / al pobre, al loco, al gañan / al delincuente, a tu hermano / al que no sabes que está / al que te importa una mierda / al que te da un poco igual / como parte de ti mismo / es la única verdad.»

La transición del registro contemplativo-budista al registro de compromiso social es abrupta y no preparada por el desarrollo del poema. El lector es sacudido de la meditación sobre la interdependencia cósmica a la realidad del inmigrante en patera sin una mediación poética que haga comprensible el salto. Esta es la fractura más visible entre la intención filosófica y la realización poética en el conjunto del libro.

  1. Conclusiones

El análisis de los «Retales de filosofía» y de los 26 poemas de De la mano de Gloria permite formular las siguientes conclusiones.

En cuanto a la coherencia filosófica del conjunto, el libro no es un sistema filosófico sino una propuesta pragmática organizada en torno al principio del «cambio de mirada». Las tradiciones filosóficas convocadas —estoicismo, budismo, eudemonismo, esperanza crítica, alegría spinoziana, compasión schopenhaueriana, contrato social rousseauniano— son seleccionadas y «podadas» en función de su utilidad para este principio central. Las tensiones entre ellas —estoicismo versus budismo, Spinoza versus Schopenhauer, aceptación versus acción transformadora— no se tematicen porque el libro no pretende resolver problemas filosóficos sino inspirar una actitud vital.

En cuanto a las operaciones retóricas, las más eficaces son la fábula animal con nombre propio como exemplum, la paradoja versificada como kōan popular y el imperativo lírico acumulado como precepto de vida. La menos eficaz, porque compromete la integridad filosófica del proyecto, es la «naturalización neurocientífica» que equipara la validación empírica con la verdad filosófica.

En cuanto a la categoría filosófica del libro, De la mano de Gloria pertenece a la tradición de la poesía sapiencial popular más que a la de la filosofía didáctica en sentido estricto. No es kitsch filosófico porque no falsifica las tesis que divulga; tampoco es filosofía popular de plena garantía porque elimina sistemáticamente la dimensión conflictiva o perturbadora de las corrientes que convoca. Su valor filosófico reside en su función mediadora: introduce en el horizonte del lector no especializado una galería de pensadores, conceptos y actitudes vitales que pueden servir de puerta de entrada a lecturas más rigurosas. El libro no sustituye a Bloch, a Spinoza o a Marco Aurelio: los recuerda, los nombra y, en sus mejores momentos, los hace sentir.

Bibliografía

Aristóteles. Ética nicomáquea. Traducción de Julio Pallí Bonet. Madrid: Gredos, 1985.

Bloch, Ernst. El principio esperanza. Traducción de Felipe González Vicén. Madrid: Trotta, 2004-2007. 3 vols.

Botton, Alain de. Las consolaciones de la filosofía. Traducción de Ramón Buenaventura. Madrid: Taurus, 2001.

Devís Capilla, José Francisco. De la mano de Gloria. Tributo a Gloria Fuertes. Madrid: Editorial Poesía eres tú, 2026.

Epicteto. Manual (Enquiridión). Traducción de José Manuel García de la Mora. Barcelona: Anthropos, 1991.

Horacio Flaco, Quinto. Arte poética (Epistula ad Pisones). En: Epístolas. Traducción de José Luis Moralejo. Madrid: Gredos, 2008.

Kundera, Milan. La insoportable levedad del ser. Traducción de Fernando de Valenzuela. Barcelona: Tusquets, 1984.

Marco Aurelio. Meditaciones. Traducción de Ramón Bach Pellicer. Madrid: Gredos, 1983.

Merton, Thomas. Amor y vida. Madrid: Narcea, 1986.

Rousseau, Jean-Jacques. El contrato social. Traducción de Mauro Armiño. Madrid: Alianza, 2012.

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntad y representación. Traducción de Pilar López de Santa María. Madrid: Trotta, 2004.

Spinoza, Baruch. Ética demostrada según el orden geométrico. Traducción de Vidal Peña. Madrid: Alianza, 2011.

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