book2

Técnicas literarias en Desde el Tártaro, de Iván Martín Yáñez

Técnicas literarias en DESDE EL TÁRTARO, de Iván Martín Yáñez

Introducción técnica

El recurso central de DESDE EL TÁRTARO es de tipo léxico-simbólico: un vocabulario técnico, científico e industrial —hormigón, polímero, algoritmo, entropía, prótesis, alcaloide, cronómetro— trasladado al terreno de la experiencia emocional y corporal. Sobre esa base, el poemario construye un segundo eje formal de tipo estructural: la anáfora, empleada de manera sistemática en varios poemas clave para organizar el descenso y, más adelante, el regreso. Ambos recursos —el léxico y el estructural— no funcionan de manera independiente: el vocabulario técnico se despliega precisamente dentro de armazones anafóricos, de modo que la repetición formal refuerza la sensación de un lenguaje que procede por protocolo, no por efusión lírica.

El léxico técnico-industrial como eje constructivo

El efecto acumulado de este léxico es doble: por un lado, distancia la experiencia dolorosa de la efusión sentimental directa; por otro, la precisión casi documental del vocabulario técnico produce, paradójicamente, una mayor cercanía emocional, porque el lector percibe que ese distanciamiento es en sí mismo un síntoma —una forma de protegerse— más que una pose estética.

Recursos fónicos y rítmicos

El poemario recurre a la anáfora como su principal recurso rítmico-estructural, en al menos cuatro poemas: LATITUD GÓTICA («En el primer escalón a mis perversas pesadillas… En el segundo escalón…», pp. 19-20), FINAL INEVITABLE («Por sistema quise el ascenso… Por sistema quise el latido…», p. 47), UNIDOS PODÍAMOS («Deseé parar el tiempo… Deseé un instante eterno…», p. 48) e INSTANTE MÚLTIPLO, donde la cifra «38:» funciona como anáfora numérica que abre cada movimiento del poema (pp. 14-15). El caso más elaborado es el estribillo de PLANETA, que repite verbatim la estrofa «Y cambió el romanticismo / por una mortaja de azahar, / marchito y recurrente…» en cuatro ocasiones a lo largo del poema (pp. 34-36), funcionando como estructura de romance o balada. El libro opta, en conjunto, por el verso libre sin rima sistemática, aunque los poemas de la sección final —UNIDOS PODÍAMOS y RIENDO— introducen una cadencia asonantada («tiempo / sordos… quedo / rojos», p. 48; «dominas / sol… derrite / dolor», p. 51) que evoca la copla o la canción y marca un contraste deliberado con la aspereza sonora de los poemas centrales.

Imágenes sensoriales

La vista domina el imaginario del libro, especialmente a través del color y la luz: «tiñendo de granate su horizonte» (INSTANTE MÚLTIPLO, p. 14), «Luna de calcio, exhausta» (DESPIERTO, p. 49), «Monocromo: gris cemento en la retina» (MEJOR IMPOSIBLE, p. 29). El tacto aparece asociado sistemáticamente al léxico de la construcción y la corrosión: «piel de cemento» (HORMIGÓN CRUDO, p. 13), «raíces tarascadas» (PLANETA, p. 34), «cofre de herrumbre» (DESPIERTO, p. 49). El oído se manifiesta en imágenes de susurro, tintineo y aullido: «ya no les susurro tomando café» (SIN SERVIR, p. 11), «blandir su pavoroso tintineo» (PLANETA, p. 35). El olfato aparece de forma más puntual, concentrado en DESAVENENCIAS EXISTENCIALES DE UN NOCTÍVAGO: «los envilecidos olores que fustigaban mi paso nervioso» (p. 25) y «una fuente que desprendía un olor / nauseabundo» (p. 25). El sentido del gusto no aparece como recurso relevante en el conjunto del libro.

Sintaxis y disposición tipográfica

El poema INSTANTE MÚLTIPLO recurre a versos de longitud muy irregular y encabalgamientos abruptos que fragmentan la sintaxis casi hasta el límite de la comprensión inmediata, reproduciendo tipográficamente la intrusión obsesiva del pensamiento («aquel / azote de látigo de siete colas / con las esquirlas oxidadas», p. 14). Por el contrario, DESAVENENCIAS EXISTENCIALES DE UN NOCTÍVAGO se construye en versos más largos y de sintaxis narrativa, encadenados en pretérito perfecto simple («Anduve… Sentía… Destripaba… Quería…», p. 25), lo que produce un efecto de crónica caminada, casi de diario. PLANETA, por su parte, recurre a la conjunción copulativa inicial de verso («Y…») como recurso de acumulación casi bíblica, encadenando decenas de versos que comienzan por «Y» (pp. 34-36).

Léxico y campo semántico

Conviven en el libro al menos tres campos semánticos claramente diferenciados: el clínico-farmacológico (medicación, necrosis, atrofia, alcaloide), el industrial-arquitectónico (hormigón, resina, polímero, encofrado, vigas) y el informático-matemático (algoritmo, entropía, teorema, ecuación, radicación). Estos tres campos no se alternan de forma aleatoria: predomina el primero en «El fondo», el segundo en «El territorio» y el tercero en los poemas de fracaso amoroso de «El mundo exterior», lo que sugiere una organización deliberada del vocabulario técnico según la fase del itinerario emocional que atraviesa el libro.

Síntesis técnica

DESDE EL TÁRTARO construye su identidad formal a partir de la tensión entre un léxico ajeno a la tradición lírica y una arquitectura marcadamente anafórica que ordena ese léxico en protocolos casi rituales. La combinación de ambos recursos —vocabulario técnico y repetición estructural— es lo que sostiene, formalmente, la propuesta de «brutalismo poético» que el propio autor reivindica para su escritura: un verso que procede con la precisión de un manual técnico para nombrar aquello que el lenguaje sentimental convencional no logra capturar.

Bloque SEO
Título SEO: Técnicas literarias en DESDE EL TÁRTARO de Iván Martín Yáñez

Tags: No tags