«Cuando falta la ansiedad», de Daisel Lozada Fernández, no describe la ansiedad: le habla de tú. Treinta y seis poemas repartidos en cuatro secciones —caída, fractura, resistencia y renacimiento— trazan el recorrido de una mujer que atraviesa una enfermedad invisible y el de quien la acompaña sin poder entrar. Este análisis recorre la arquitectura del poemario, su singular arquitectura pronominal (un tú que es la ansiedad, un ella que la padece, un yo que mira), la alternancia entre estrofa octosilábica cerrada y verso libre, y el modo en que el libro convierte la enfermedad en geografía y la recuperación en reconquista.





