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¿Puede escribir la subalterna? Spivak, Helena de Felipe y la voz bereber en Zaida

De Claudia Soneira, Ángela Isabel. «¿Puede escribir la subalterna? Spivak, helena de felipe y la voz bereber en zaida». ZAIDA (versos en la celda). España: Ediciones Amaniel, January 1, 2026. https://doi.org/10.5281/zenodo.20009983

Ángela Isabel de Claudia Soneira · Grupo Editorial Pérez-Ayala / Ediciones Amaniel · ORCID: 0009-0000-7439-6149

Propuesta de artículo académico para Anaquel de Estudios Árabes (UCM, ESCI/Scopus, Index Islamicus)

1. Justificación y relevancia

El célebre ensayo de Gayatri Chakravorty Spivak «¿Puede hablar el subalterno?» (1988) plantea una pregunta que resuena con especial intensidad al leer ZAIDA (Versos en la celda): ¿puede hablar la subalterna doble —doblemente silenciada como mujer y como bereber dentro del orden omeya árabe— a través de la voz que el novelista contemporáneo le presta? La pregunta de Spivak no es retórica: para ella, la subalterna genuina no puede hablar dentro del sistema discursivo del colonizador porque ese sistema la silencia estructuralmente.

El vacío es doble. Por un lado, los estudios poscoloniales hispánicos (Martín-Márquez, Civantos, Said) no han incorporado la perspectiva de Helena de Felipe sobre la identidad bereber en al-Ándalus (Identidad y onomástica de los beréberes de al-Ándalus, CSIC 1997; «Doblemente invisibles», eHumanista 2020). Por otro lado, la crítica literaria de ZAIDA no ha aplicado aún el paradigma spivakiano.

Helena de Felipe ha mostrado que los bereberes del siglo VIII constituían un grupo étnico con identidad propia, organizados en tribus (Nafza, Ifrān, Maṣmūda), con lenguas propias y con una relación ambivalente con el poder omeya árabe. Las mujeres bereberes padecen una triple invisibilización: como grupo étnico subordinado, como grupo lingüístico-cultural sin rastro documental, y como mujeres en un sistema patriarcal que las excluye del registro histórico. Zaida como personaje literario es la materialización de esa triple invisibilización.

2. Marco teórico

El pilar central es Spivak («Can the Subaltern Speak?», 1988). Spivak analiza el sati (la inmolación de la viuda hindú) para demostrar que la mujer subalterna está atrapada entre dos discursos patriarcales. Zaida está en situación análoga: el discurso del honor árabe-bereber (que la encarcela por adúltera) y el discurso de la novelística española contemporánea (que la rescata prestándole una voz poética). La pregunta es: ¿esa voz que el novelista le presta constituye un habla genuina o es otra forma de silenciamiento?

El segundo pilar es Helena de Felipe. Los bereberes en al-Ándalus sufrieron una doble invisibilización: como grupo étnico subordinado a los árabes dentro del califato omeya, y como grupo lingüístico-cultural cuyas tradiciones orales no dejaron rastro en las fuentes árabes escritas.

El tercer pilar es la crítica poscolonial hispánica: Susan Martín-Márquez (Disorientations, 2008), Christina Civantos (The Afterlife of al-Andalus, 2012) y Pierre Guichard (Al-Andalus, 1976), que fue el primero en señalar la diferencia étnica y cultural entre árabes y bereberes en al-Ándalus.

4. Preguntas de investigación

Pregunta 1: ¿Cómo evita o no la novela la trampa de la doble subalternidad? La hipótesis es que Martín González cae parcialmente en la trampa: al prestarle a Zaida una voz poética en castellano contemporáneo, produce una «traducción» que necesariamente traiciona su especificidad histórica. Sin embargo, esta traición es productiva: al hacerla visible, señala la imposibilidad de recuperar la voz histórica auténtica, lo que es en sí mismo un gesto spivakiano.

Pregunta 2: La novela reproduce, quizás inconscientemente, la invisibilización bereber: Zaida es identificada como «mujer de Tarik» y «de belleza sin igual en Occidente», pero su identidad tribal específica no es desarrollada. Tarik es simplemente «el jefe bereber», sin adscripción tribal.

6. Análisis preliminar

Tres momentos textuales clave. Primero, la presentación de Zaida en el año 713: «No se conocía en Occidente una mujer de similar belleza y coraje.» La subalterna es presentada desde fuera, en los términos de la mora literaria clásica. Segundo, los diez versos: son el único espacio donde Zaida habla en primera persona, pero en un castellano poéticamente sofisticado con metáforas marineras («olas que bañan mis recuerdos», «brisa de ese mar»), florales y cósmicas: inevitablemente «traducidas». Tercero, la escritura final con sangre (el Verso X): Zaida corta sus venas y escribe con su sangre. Este acto convierte la biología en cultura, invirtiendo la reducción a nuda vida. Es el acto más spivakiano de la novela: la subalterna habla, pero solo a costa de su vida.

10. Bibliografía inicial

Civantos, Christina. The Afterlife of al-Andalus. SUNY Press, 2012. · De Felipe, Helena. Identidad y onomástica de los beréberes de al-Ándalus. CSIC, 1997. · De Felipe, Helena. «Doblemente invisibles: mujeres bereberes en al-Ándalus». eHumanista/IVITRA, 17, 2020. · Guichard, Pierre. Al-Andalus. Barral, 1976. · Marín, Manuela. Mujeres en al-Ándalus. CSIC, 2000. · Martín-Márquez, Susan. Disorientations. Yale UP, 2008. · Spivak, G.C. «¿Puede hablar el subalterno?». Trad. Amícola. Orbis Tertius, 1998. · Spivak, G.C. A Critique of Postcolonial Reason. Harvard UP, 1999. · Viguera Molins, M.J. «Las mujeres en al-Ándalus». En Al-Ándalus y las mujeres. Fund. El Legado Andalusí, 2006.