NANCY ORDOÑEZNANCY ORDOÑEZ
TU SILENCIOTU SILENCIO
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

NANCY ORDÓÑEZ SALINAS: LA GEOMETRÍA DE LAS PALABRAS

Hay personas que construyen puentes entre mundos aparentemente irreconciliables. Nancy Cecilia Ordóñez Salinas es una de ellas. Nacida en Bogotá, Colombia, esta poeta autodidacta ha logrado algo que pocos consiguen: transformar la precisión matemática en música verbal, convirtiendo ecuaciones en metáforas y demostraciones en cantos de resistencia.

Durante más de tres décadas —desde 1990 hasta 2024—, Nancy ejerció como docente de matemáticas en instituciones educativas de la capital colombiana, después de licenciarse en Matemáticas por la Universidad Nacional de Colombia y especializarse en Edumática. Pero sus aulas nunca fueron espacios de fórmulas áridas: allí, entre números y variables, cultivó una pedagogía crítica e interdisciplinaria que atendía los problemas socioeconómicos de sus estudiantes, demostrando que las matemáticas, como la poesía, pueden ser herramientas de liberación.

Su trayectoria como investigadora pedagógica la llevó a ser coautora de un libro sobre innovación educativa y a participar en eventos académicos nacionales e internacionales, donde compartió reflexiones sobre la interdisciplinariedad como método para comprender la complejidad del mundo. Esta vocación por conectar saberes distintos define también su escritura poética: en sus versos conviven referencias a la mitología griega con la violencia del Chocó colombiano, el fado portugués con los alabaos afrodescendientes, la pandemia global con los ríos que llevan cadáveres desde 2002.

Nancy no llegó a la poesía por los caminos tradicionales de talleres literarios o estudios de letras. Es autodidacta, lo que significa que construyó su propia biblioteca de influencias y forjó su voz mediante la lectura voraz y la escritura persistente. Su formación científica, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en una ventaja: le otorgó la capacidad de observar el mundo con precisión milimétrica, de detectar patrones invisibles y de estructurar sus poemas como teoremas emocionales donde cada palabra ocupa el lugar exacto que le corresponde.

En 2026, Nancy publicó Tu silencio, su primer libro de poesía, con Editorial Poesía eres tú de Madrid. El poemario se estructura en cuatro partes que trazan un recorrido desde las sombras del silencio hacia las aguas de la vida, pasando por los ojos silenciados y las voces que rompen el silencio. Es un libro que explora “los anhelos humanos a través de silencios, experiencias y resistencias compartidas”, donde el silencio no es mera ausencia, sino categoría activa, espacio de resistencia y territorio de memoria.

Lo notable de su voz poética es su capacidad para articular lo íntimo con lo político, lo local con lo transnacional, lo ancestral con lo digital. En sus poemas, una niña chocoana descalza conecta con sus ancestros mediante alabaos mientras el big data coloniza cerebros, y Amalia Rodrigues canta fados que hermanan a Lisboa con el Pacífico colombiano en una genealogía de mujeres que resisten mediante el canto. Nancy escribe desde un locus específico —el de una mujer colombiana que conoce tanto el Chocó como las aulas bogotanas, tanto la pedagogía crítica como la violencia estructural— y desde ahí construye mapas afectivos que conectan geografías y luchas aparentemente distantes.

Su participación en el Concurso Nacional de Poesía “La palabra, espejo sonoro” de la Casa de Poesía Silva en Bogotá, donde presentó el poema “Contemplación” bajo el seudónimo “Quena”, demuestra su compromiso sostenido con la escritura poética desde hace años. Además, su trabajo pedagógico la ha llevado a reflexionar sobre la relación entre arte y educación, como lo evidencia su ponencia “La botella”, presentada en el Encuentro Iberoamericano de Redes Escolares en Brasil.

Nancy Ordóñez Salinas no reside en España, aunque su obra se publique en Madrid. Vive en Colombia, en ese país donde los ríos del Chocó siguen llevando “cantos de cuerpos por día, mutilados en dolor”, donde las veinte seis heroínas retornan con sueños de libertad y donde las niñas descalzas aún invocan a los ancestros con ritmos que retumban a sus pies. Desde ese territorio, desde esa experiencia, escribe una poesía que no busca consolar ni embellecer, sino nombrar lo silenciado, dar voz a los ojos que han sido cerrados y construir genealogías femeninas de resistencia que atraviesan océanos y siglos.

En un tiempo donde “los humanos no escriben, ya no son canto” porque el algoritmo omnipresente coloniza los cerebros, Nancy Ordóñez Salinas se atreve a ser canto, a escribir con la persistencia de quien sabe que la poesía es, también, una forma de pedagogía crítica: enseña a mirar de otro modo, a escuchar los silencios que hablan, a conectar el dolor propio con el dolor colectivo y a imaginar, desde las cenizas, la posibilidad de que aún nazcan ballenatos en los cálidos ríos de la esperanza.

 

 

 

NANCY ORDÓÑEZ . Escritora, poeta. Compartir en X