Lucía Alba Alcántara
Hay un patio andaluz al fondo de esta escritura: un patio encalado con jazmín y limonero del que se sale sin marcharse nunca del todo. De esa tensión entre la raíz y la fuga nace la poesía de Lucía Alba Alcántara (Dos Hermanas, Sevilla, 1983), una voz que confiesa haber venido «al mundo a capturar aromas» y haber sido, en cambio, secuestrada por ellos. Su primer libro, OPUS MEI, convierte ese arraigo en materia de pensamiento.
Médica de formación —estudió Medicina en la Universidad de Sevilla y se especializó en Neurología—, Alba Alcántara llegó a la literatura desde el dolor y la rebeldía, escribiendo al principio textos breves sobre el mundo que la rodeaba. Con los años, su escritura derivó hacia una poesía introspectiva, atenta a los interrogantes esenciales del ser humano, convencida de que «Únicamente al filo del lenguaje se puede pensar lo silenciado.». Durante casi una década fue acumulando lo que ella llama “sobresaltos poéticos”, fragmentos sin orden aparente que en el verano de 2025 decidió releer, ordenar y reunir en un solo libro.
El resultado es una obra de rara coherencia. OPUS MEI se despliega como una procesión de penitencia laica en diez estaciones que van del cautiverio a la gratitud, sin que ese final sea reposo: la penitente promete seguir «por siempre blandiendo / el cayado de peregrino.». Lo que en otra autora sería confesión, en ella es arquitectura; lo que sería queja, es travesía. Su lengua —cultista, latinizante, sembrada de neologismos y de un léxico clínico que delata su oficio— piensa por paradojas y se atreve con una tradición altísima, la de la mística castellana, sin quedar aplastada por ella.
Si hay que situarla en una estirpe, su poesía de reflexión existencial la emparenta, con las debidas distancias, con la hondura meditativa de Chantal Maillard o la desnudez doliente de Piedad Bonnett. Pero lo que Alba Alcántara aporta es enteramente suyo: una exuberancia verbal de raíz barroca, una capacidad de convertir la enfermedad y el cuerpo en metáfora del alma, y una voz que se da órdenes para sobrevivir y termina, sin soberbia, coronándose. En un panorama dado al intimismo plano, su escritura reclama un lector paciente y lo recompensa con creces.
OPUS MEI es el debut de una autora que llega ya formada, con un mundo y una lengua propios. Un vía crucis laico que hace del dolor un método y de la gratitud un conocimiento. Descubra su obra en nuestrosescritores.com/lucia-alba-alcantara.
Lucía Alba Alcántara. Escritor, poeta. Compartir en X














