JOSÉ DEVÍSJOSÉ DAVÍS
DE LA MANO DE GLORIADE LA MANO DE GLORIA
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

JOSÉ DEVÍS

Hay personas que llegan a la poesía después de haberse construido como personas, y eso se nota en sus versos. José Francisco Devís Capilla —que firma como José Devís— es una de ellas. Su primer poemario publicado, De la mano de Gloria. Tributo a Gloria Fuertes (Editorial Poesía eres tú, 2026), no es el debut nervioso de quien escribe para demostrar que puede, sino la obra de alguien que ha vivido primero y ha escrito después, cuando tenía algo concreto que decir y sabía exactamente cómo decirlo.

Devís es valenciano de origen y lleva en el ADN esa cultura mediterránea que combina el amor a la palabra directa con la capacidad de emocionar sin artificios. Antes de llegar a la poesía, construyó su voz en otro formato: el podcast. Junto a su amigo y colaborador Hildo Puchades, publica desde hace más de un año Qué bueno es vivir, un semanario de buenas noticias que aparece cada viernes en Spotify y cuya misión es precisamente la que da título a su poemario: cambiar la mirada. Ese proyecto de comunicación nació como respuesta personal y colectiva a la saturación de noticias negativas, a lo que el propio Devís llama «la manipulación desde el miedo», y se ha convertido en una comunidad de oyentes que encontraron en sus palabras el antídoto semanal que los medios convencionales no les daban.

Pero hay un momento previo a todo eso, un momento fundacional que define al hombre antes que al comunicador. Devís lo cuenta con la honestidad que caracteriza todo lo que escribe: fue la lectura de «El camello cojito» de Gloria Fuertes —ya de adulto, en una Navidad— lo que abrió la grieta. «¿Quién ha podido ser capaz de escribir algo tan hermoso?», se preguntó. Y entonces la recordó. Esa pregunta no era solo admiración literaria; era reconocimiento. La devolución de algo que estaba buscando y que no sabía nombrar: sencillez, ternura, inocencia en las rimas.

A partir de ahí, y durante más de un año de episodios semanales, Devís fue escribiendo poemas al final de cada capítulo del podcast, en el estilo de Gloria Fuertes, sobre los temas filosóficos que servían de hilo conductor a cada entrega. El estoicismo, el amor fati nietzscheano, la interdependencia budista, el eudemonismo aristotélico: toda una biblioteca filosófica encarnada en octosílabos populares y personajes con nombre propio, sin que se notara el andamiaje conceptual. Su amigo Hildo le pedía que reconociera los poemas como propios. Él se resistía. Cuando propuso una encuesta entre sus oyentes para que votaran si un determinado poema era suyo o de Gloria Fuertes, la mayoría votó que era de ella. «Lo que me llenó de orgullo», dice.

Antes de De la mano de Gloria, Devís ya había publicado en colaboración. Aparece registrado como coautor de 99 Cuentos de casi 100 palabras, junto a Eloy Alamán Laguarda, Ignacio Ortolá Fabra y Diego Ortolá Soliva, un proyecto de escritura brevísima que anticipa su gusto por la concisión expresiva y la eficacia comunicativa en formatos no convencionales. También ha dejado rastro escrito en El Diario de Fermín, texto de naturaleza íntima que cita en una nota a pie del propio poemario. Son los trazos de una escritura personal que fue tomando forma antes de que el libro existiera.

Lo que distingue a Devís en el panorama de autores noveles no es solo la calidad del verso —que la tiene— sino la coherencia entre lo que vive, lo que comunica y lo que escribe. No hay distancia entre el hombre del podcast que propone cambiar la mirada y el poeta que escribe «De tu mirada depende / el color que tenga el día». Esa unidad entre programa vital y proyecto poético es poco frecuente, y el lector la percibe en cada página sin necesidad de haberla buscado.

La gestación de De la mano de Gloria tiene también una dimensión conmovedora que el autor no esconde. El libro está dedicado «A Reme Margalef, a quien no llegué a tiempo de conocer y que, sin yo saberlo, me envió a Gloria Fuertes para que sus hijos volvieran a escucharla». Hay una promesa cumplida en esas palabras, la de alguien que decidió que la gratitud hacia los muertos se honra escribiendo para los vivos.

El 23 de octubre de 2025, a las 18:30 horas, Devís leyó el informe de lectura editorial que le comunicaba que De la mano de Gloria merecía ser publicado. «Me caí muerto», escribe. No por la sorpresa del éxito —no es ese tipo de escritor— sino por lo que significaba: la confirmación de que el pacto que había hecho con Gloria Fuertes veinticinco años después de su muerte había funcionado. Él le prestaría la voz; ella le prestaría a cambio su fortaleza, su ternura, su don de generar amor.

Ese es el hombre que hay detrás del libro. Alguien que llegó a la poesía no por la academia sino por la vida, que escribe en el estilo más sencillo de la tradición española porque es exactamente el estilo que quiere para su existencia, y que ha encontrado en la voz de Gloria Fuertes el espejo donde reconocer la suya propia. Un autor que, en tiempos de ruido, propone en voz baja —pero con convicción firme— que cambiar la mirada no es ingenuidad: es el acto más radical que existe.

 

JOSÉ DEVÍS . Escritor, poeta. Compartir en X