SENCILLAMENTE, LA VIDA
SENCILLAMENTE, LA VIDA.
Por la alcazaba quebrada
del vientre de una mujer,
sencillamente, la vida.
Apenas el llanto es prisa,
y en los labios de un suspiro
se dibuja una sonrisa.
Por el espacio finito
que desdeña una pena
y consiente el regocijo,
vamos pasando las puertas
que queremos franquear
y otras que se abren a ciegas
sin ni siquiera llamar.
Sencillamente, la vida.
que nos propone viajeros
con el alma en la mochila.
¡Qué lejos ya la alcazaba
y la casa de los padres,
y el refugio de aquel “sí”
que alojó mis dos infantes!
Sencillamente, la vida.
se mira conmigo al espejo,
mientras flaquean los gestos,
entre arrugas y requiebros,
aceptando sin palabras,
que, ella y yo,
somos más viejos.
Sencillamente, la vida.
ni tan cerca, ni tan lejos.
Sencillamente, la vida del libro El tiempo huele a papel de Joseba Sasia Muñoz Compartir en XFIEL AMIGO, EL ESPEJO
FIEL AMIGO, EL ESPEJO.
Fiel amigo, el espejo,
que no miente, ni aparenta,
las sonrisas, aderezos,
los rumores, los secretos,
ni los lloros, ni los gestos.
Contubernio de unos ojos
que se encuentran sin quererlo.
Cuando te miro, me veo
y tú me ves, sin saberlo.
Las arrugas que se esconden,
los cabellos que no tengo,
las sonrisas que se pierden,
como se pierden los besos.
El destello de tu rostro
se ilumina cuando enciendo,
la luz tenue de mi porte
que acicala nuestro encuentro.
En los pliegos de este cuerpo,
brotan de mí, tus reflejos.
Te saludo sin palabras,
te hago muecas, que no entiendo,
y en tu mirada conforme,
mi silencio, es tu silencio.
Fiel amigo, el espejo,
que conmigo, te haces viejo.
Fiel amigo, el espejo del libro El tiempo huele a papel de Joseba Sasia Muñoz Compartir en XEMBUSTEROS LOS CRUCES
EMBUSTEROS LOS CRUCES
(Cuando los hijos, se van.)
Por los caminos del tiempo
voy buscando el atajo
que me lleve sin perderme,
a la colonia de nenes,
como viejos, son los años.
¡Embusteros los cruces,
impostores los pájaros,
donde yo quiero ir,
no hay caminos, ni atajos.
Será que me hacen, más viejo,
los hijos, que quiero tanto.!
Embusteros los cruces del libro El tiempo huele a papel de Joseba Sasia Muñoz Compartir en XDE GARNACHA Y DE GRACIANO
DE GARNACHA Y DE GRACIANO
Ciudadano del momento
que se cierne intermitente,
echo de menos los cielos
que se cubrían joviales,
encajados al pretérito.
Ella.
bebiéndose a tragos pétreos,
las tinieblas, los relámpagos,
las tormentas, los chubascos…;
sirviendo en bandejas de plata,
sonrisas de mil colores,
destellos, luminarias,
periferias tolerantes
y hojaldres de resplandores.
Él…
enredado en su maraña oblicua
de amaneceres iguales,
menestral de rutinas
forjadas al fuego lento
de su propia colada,
silencia, los silencios,
en la amnesia involuntaria
de su transparencia perenne.
Vástago maduro
de su frutal caduco,
busco las uvas mustias
de sus vides marchitas,
en remanso…
para sorber a sorbos callados:
-Sus tinieblas, sus relámpagos,
sus tormentas, sus chubascos.-.
Enhiesto,
sobre las sienes mudables
de los flancos,
en flor, de mi parral sensato,
echo de menos sus cepas,
de garnacha y de graciano.
De garnacha y de graciano del libro El tiempo huele a papel de Joseba Sasia Muñoz Compartir en XPARECE QUE FUE AYER
PARECE QUE FUE AYER
Parece que fue ayer.
Yo era barca, tú eras puerto;
yo gaviota, tú eras viento.
Péndulo de arena menuda
que vacías los momentos
de mi paso y de su tiempo,
mientras expiran los días
y con las noches, los elfos.
Parece que fue ayer.
Promesas, caricias, reflejos.
Parece que fue ayer.
Yo tan cerca y tú tan lejos.
Por el quicio del destino
se nos cuelan los recuerdos.
Parece que fue ayer.
Mientras duermes,
yo te sueño.
Parece que fue ayer del libro El tiempo huele a papel de Joseba Sasia Muñoz Compartir en X
