JOSEBA SASÍAJOSEBA SASÍA
EL TIEMPO HUELE A PAPELEL TIEMPO HUELE A PAPEL
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

JOSEBA SASIA MUÑOZ: POETA

En Barakaldo, en 1957, vino al mundo un niño al que sus padres enseñaron muy pronto el camino de la empatía. Ese niño, que a los doce años escribió su primer poema —«Tú eres mar y yo soy roca»— sin sospechar aún que la escritura iba a ser mucho más que un juego de la infancia, es hoy uno de los poetas vascos con la voz más singular de su generación. Se llama Sasia, y acaba de publicar con Editorial Poesía eres tú El tiempo huele a papel, un poemario que corona una década de escritura sostenida sobre los asuntos que más le importan: el tiempo, la familia, el amor, los padres.

«Sigo siendo un proyecto», suele repetir con una frase que, viniendo de alguien que ya ha cumplido los sesenta, suena menos a declaración de intenciones que a diagnóstico sereno. Y es que en los poemas de Sasia hay algo que no es frecuente en la poesía española actual: la convicción de que la madurez no es una rémora, sino una posibilidad. Nacido en Barakaldo y formado en derecho y economía, ha compaginado durante décadas su trayectoria profesional —con publicaciones especializadas y la realización de programas de radio sobre temáticas distintas— con una fidelidad a la poesía que no se ha roto ni un solo año. «Mis vástagos literarios nacieron, bien entrado el octubre de la vida», escribió él mismo en la biografía, y eso es exactamente lo que el lector percibe al abrir El tiempo huele a papel: un poeta que escribe desde el lugar que ocupa, sin imposturas, sin complejos, sin prisa.

«Sencillamente, la vida» (2022) fue su primer poemario, y ya en él estaban los rasgos que hoy definen su voz: la imagen concreta, la musicalidad, el cuidado por la anécdota familiar convertida en materia poética. «Tiempo de amor» (2023) confirmó la apuesta y añadió un nuevo registro: el de la pareja, el del cuerpo compartido, el de la ternura que no necesita exhibirse. El tiempo huele a papel, ahora, cierra la trilogía con un libro que no se limita a repetir lo ya dicho: lo ahonda, lo matiza, lo eleva. «Si la poesía, como la vida, son montones de palabras / que juntas no dicen nada; / es el sol del sentimiento, / el que las convierte en metáforas», escribió Sasia en uno de los poemas del libro, y esa declaración condensa la ética que sostiene los tres poemarios: la poesía como transformación sentimental de la materia prima del lenguaje.

Los premios «Poemas de la Mar y sus Gentes» y la mención en el Certamen Lorenzo Oliván 2025 han situado a Sasia en un lugar visible del panorama poético español, pero sería injusto reducir su valía a esos reconocimientos. Lo que hace de este poeta un autor al que conviene seguir leyendo es algo más difícil de medir: la continuidad de una voz que no busca el éxito efímero, la coherencia de un proyecto que avanza sin traicionarse, y una rara habilidad para convertir lo cotidiano en materia sin perder de vista lo universal. Cuando escribe, en uno de los mejores poemas del libro, «en el puerto de otros versos, / seremos bajeles quietos, / que se orienten en la orilla, / amarrados, a un quizás», está confesando la clave de su poética: la poesía no resuelve el enigma, lo acompaña. Y al acompañarlo, lo transforma.

Lectores que hayan gustado de la poesía de la experiencia escrita con voluntad de forma —un Gil de Biedma tardío, un Caballero Bonald maduro, un Francisco Brines de los poemarios finales— encontrarán en El tiempo huele a papel una voz a la vez reconocible y nueva, escrita desde el Norte, atenta a las viñas y a la mar, a los padres y a la esposa, al espejo y al tren. Es una poesía para leer despacio, en voz alta, sin prisa. Una poesía que, como su propio título, huele a papel: al papel de los libros que se conservan, al papel de las cartas que se guardan, al papel en el que uno, cuando ya no puede hacer otra cosa, deja constancia de lo que ha querido.

Para saber más sobre su obra, visite su página en Nuestros Escritores: https://nuestrosescritores.com/joseba-sasia/.

Joseba. Escritor, poeta. Compartir en X
Joseba Sasia Muñoz - foto del autor