El sendero
Hay una vereda
tranquila
donde es agradable
caminar.
Sobre manto de flores
avanzan mis pies
y ese deslizar alado
es acompañado
por una arboleda
de infinita cercanía.
El frescor
del verde
todo envuelve.
A pinares huele
de manera esencial.
Confluyen mis sentidos
en una sensación
de inigualable bienestar.
Es más que camino,
lo que no hay
aquí existe:
Ausencia de tiempo,
una serena paz
y amor incondicional;
el de verdad.
Y es más que camino,
pues no abandono
de esta mariposa
su sendero.
Sintiendo
mi pregunta,
a tu espalda
la respuesta.
El lienzo
Hay cosas imposibles
de describir,
solo sentir.
Si tuviera
que dibujar tu muerte
comenzaría el lienzo
no blanco, por las acuarelas
de la fragilidad.
Tintes de un tumor
se cuelan en el cuadro,
encendiendo la mecha
colocada en el deterioro
de cada órgano de tu cuerpo.
Pinceladas de paz,
misericordia y humildad
fijan la arcilla
al hospital.
Luchando no por estar,
sino por ser.
Poco a poco
uniéndose a las partículas
de amor infinitas.
Voy acabando
el lienzo comenzado
y percibo que ahora
no tiene contornos.
Hoy siento
del cuadro sin marco
todos sus colores.
Todas sus formas.
Todos sus tiempos,
fusionados sus momentos
en un lienzo inabarcable.
Siguió la mariposa
revoloteando.
Lucía el verde
esplendoroso en los setos,
mezclado con el brillo
de tus ojos.
Iris de nuestra mirada.
Ya no me costó verlo.
Ya no te pierdo en la nubosidad,
eres la nube.
Recuerdo
El sabor de una copa
de solera compartida.
Mi corazón te recuerda.
Huelo tu colonia
paseando por el pasillo.
Sonriendo,
el humo de tu cigarro
me acompaña a la cama
impregnando mi almohada.
Escucho a tu voz
decir mi nombre,
mientras mis ojos
cerrados acarician
el dolor de mi sueño.
Y siento la fuerza
de tus rizos
serpenteando el cielo
con la suavidad
del amor.
Ya no eres tiempo
La esencia del amor
vive
en una dimensión
atemporal.
En un eterno presente
sin espacios cerrados.
Puede ser en la más amplia
playa.
Puede ser en el más inmenso
campo floral.
Puede ser durante una tarde
de sofá.
Mas hay un lugar
que nunca falla,
el alma de tu corazón
latiendo por dos.
Ya no eres tiempo,
siento un momento
de sonidos ausente.
Vacío de sabores.
No percibo olores,
ya no hueles.
No te veo
con los ojos.
Y no hace falta piel,
pues estás dentro
y estás fuera.
Convergen mis sentidos
en la sinestesia
de nuestro sentir
y este amor nuestro
es el que me arropa
en mi vivir.
Tú no eres tiempo.
Eres amor intenso
y a la espalda de la muerte
sientes.
Sin la caducidad de la hoja,
sin rosas marchitas,
sin girasoles quemados.
No hay nada más perenne
que amarnos.
Ya no eres tiempo,
eres un lugar infinito
en un presente completo
de amor vivo.
El cuarto de la costura
A punto de cruz
coses amor
en mi vida
y no te gusta dejar
hilo suelto.
De donde vienes
la imperfección es belleza
y no se quedará
ningún punto oscuro
sin el justo rayo de luz
que se cuele
por las rendijas del cielo.
Te confiaré un secreto,
después de morir
te voy a seguir amando.
Bórdalo a tu corazón.



