Olivares Tomás, Ana María. «Monografía sociológica: modernidad líquida, algoritmos y resistencias afrodescendientes en tu silencio de nancy ordóñez salinas». TU SILENCIO. 1.ª ed. Spain: Zenodo, 7 de febrero de 2026. https://doi.org/10.5281/zenodo.18519168
MODERNIDAD LÍQUIDA, ALGORITMOS Y RESISTENCIAS AFRODESCENDIENTES EN TU SILENCIO DE NANCY ORDÓÑEZ SALINAS
INTRODUCCIÓN
Presentación del objeto de estudio y marco conceptual
La presente monografía propone una interpretación sociológica de Tu silencio de Nancy Ordóñez Salinas, publicado en 2026, atendiendo al cruce entre una crítica a la modernidad líquida y a los dispositivos digitales de control, por un lado, y la visibilización de resistencias afrodescendientes en el Chocó colombiano, por otro. El análisis se sostiene en la hipótesis de que el libro articula una poética donde conviven y se tensionan dos temporalidades: las temporalidades líquidas de la sociedad de la información (caracterizadas por la aceleración, la fugacidad y la disolución de vínculos) y las temporalidades de larga duración propias de las memorias subalternas y de las resistencias culturales afrodescendientes (caracterizadas por la persistencia, la transmisión oral y la ritualidad colectiva).
El corpus privilegiado incluye los poemas “Un silencio en silencio”, “Serpiente azul”, “Covid”, “Adicción” y “Un hilo en el tiempo”, textos donde se condensan las referencias al big data, al algoritmo, a la pandemia, a la adicción, a los ríos del Chocó con cadáveres y a los alabaos como cantos de resistencia. La metodología combina el análisis sociológico del discurso con la lectura de campos semánticos vinculados al consumo, los algoritmos y la violencia, siguiendo las propuestas teóricas de Zygmunt Bauman sobre la modernidad líquida, de Eva Illouz sobre las emociones en el capitalismo y de Byung-Chul Han sobre la sociedad del cansancio y la psicopolítica.
Problema de investigación y preguntas centrales
El problema central que aborda esta monografía puede formularse del siguiente modo: ¿cómo puede una obra poética contemporánea articular simultáneamente una crítica a los dispositivos de control digital propios del capitalismo informacional y una memoria de las violencias históricas y actuales sufridas por comunidades afrodescendientes, sin que una dimensión subsuma a la otra? Esta pregunta se descompone en tres interrogantes específicas:
- ¿Cómo se articula en Tu silencio una crítica a la sociedad de la información a través de motivos como big data, algoritmo, redes y adicción?
- ¿De qué modo la referencia al Chocó, a los ríos con cadáveres y a los alabaos configura una memoria subalterna de la violencia que resiste tanto al olvido estatal como a la banalización digital?
- ¿Cómo conviven las temporalidades líquidas (destiempo, encierro pandémico, adicción) y las temporalidades de larga duración (memoria ancestral, alabaos, resistencia cultural) en la experiencia poética de la autora?
Relevancia del estudio
La relevancia de este estudio radica en la posibilidad de inscribir Tu silencio en una cartografía emergente de poesía latinoamericana que piensa críticamente la digitalización y la violencia estructural desde un locus específico: el de una voz femenina, afrodescendiente y transnacional que articula experiencias del Chocó colombiano con referencias al fado portugués, a la pandemia global y a los dispositivos digitales de control emocional. Esta cartografía permite superar lecturas que separan artificialmente la crítica tecnológica de la crítica colonial, mostrando cómo ambas dimensiones se entrelazan en la experiencia contemporánea de sujetos racializados y territorialmente situados.
CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO: MODERNIDAD LÍQUIDA, CAPITALISMO EMOCIONAL Y PSICOPOLÍTICA DIGITAL
1.1. Zygmunt Bauman y la modernidad líquida
Zygmunt Bauman acuñó el concepto de “modernidad líquida” para describir una fase del capitalismo contemporáneo caracterizada por la disolución de las estructuras sólidas de la modernidad clásica (trabajo estable, vínculos duraderos, identidades fijas) y su sustitución por formas fluidas, precarias y en constante transformación. En la modernidad líquida, los individuos se ven obligados a reconstituir continuamente su identidad, sus relaciones y sus proyectos de vida en un contexto de incertidumbre permanente. Los vínculos sociales se vuelven frágiles, las instituciones pierden su capacidad de proporcionar marcos estables de sentido y la experiencia temporal se fragmenta en un presente continuo sin anclaje en el pasado ni proyección hacia el futuro.
Bauman vincula la modernidad líquida con formas específicas de consumo: el consumo se convierte en el principal mecanismo de construcción identitaria, pero genera identidades igualmente líquidas, sometidas a modas y a obsolescencias planificadas. El miedo, la ansiedad y la soledad se presentan como afectos dominantes de esta época, en la que los sujetos buscan desesperadamente conexiones que, sin embargo, se disuelven tan rápido como se forman.
1.2. Eva Illouz: emociones, capitalismo y mercantilización afectiva
Eva Illouz ha analizado cómo el capitalismo contemporáneo no sólo mercantiliza bienes materiales, sino también emociones, afectos y relaciones íntimas. En obras como “El consumo de la utopía romántica” y “La salvación del alma moderna”, Illouz muestra que el amor, el deseo y la intimidad se han convertido en mercancías que se producen, circulan y consumen según lógicas de mercado. Las plataformas digitales (redes sociales, aplicaciones de citas, algoritmos de recomendación) intensifican esta mercantilización al cuantificar las interacciones emocionales, al traducir los afectos en datos y al someter las relaciones a lógicas de optimización y de eficiencia.
Illouz subraya que esta mercantilización genera sufrimientos específicos: la sensación de ser intercambiable, la cosificación de uno mismo y de los otros, la imposibilidad de sostener vínculos que no se ajusten a los guiones emocionales impuestos por las industrias culturales. Al mismo tiempo, observa que las mujeres sufren de manera específica esta mercantilización, ya que históricamente han sido responsables del trabajo emocional y de cuidados, ahora intensificado y precarizado en el capitalismo emocional.
1.3. Byung-Chul Han: sociedad del cansancio y psicopolítica
Byung-Chul Han ha propuesto el concepto de “sociedad del cansancio” para describir una forma de dominación que ya no se ejerce mediante la prohibición y la represión (como en las sociedades disciplinarias analizadas por Foucault), sino mediante el imperativo de rendimiento, la autoexplotación y la positividad tóxica. En la sociedad del cansancio, los sujetos se convierten en empresarios de sí mismos que se explotan voluntariamente en nombre de la optimización personal, generando depresión, agotamiento y burnout como patologías características de la época.
En “Psicopolítica”, Han analiza cómo el capitalismo digital intensifica esta autoexplotación mediante dispositivos que extraen datos de las emociones, los deseos y los comportamientos de los individuos. El big data y los algoritmos funcionan como herramientas de control que no necesitan prohibir ni reprimir, sino que predicen, orientan y modulan las conductas de manera invisible. La psicopolítica es, según Han, una forma de poder que penetra en la psique, que coloniza el inconsciente y que convierte a los sujetos en fuentes de datos que alimentan sistemas de dominación cada vez más sofisticados.
Han también ha analizado la “agonía del Eros”, argumentando que el capitalismo digital destruye la capacidad de experiencia del otro como alteridad, reduciéndolo a objeto de consumo narcisista. El smartphone y las redes sociales intensifican esta lógica al facilitar conexiones infinitas pero superficiales, que impiden el encuentro genuino con el otro.
1.4. Articulación teórica para el análisis de Tu silencio
Estos tres marcos conceptuales (modernidad líquida, capitalismo emocional, psicopolítica digital) permiten analizar los poemas de Tu silencio que tematizan el big data, el algoritmo, la adicción y el encierro pandémico como representaciones poéticas de formas de dominación contemporáneas. Sin embargo, el libro no se limita a denunciar estas formas de dominación desde una posición abstracta, sino que las articula con experiencias históricas de violencia colonial y racializada (la violencia en el Chocó, los cadáveres en los ríos, la guerra en Colombia) y con tradiciones de resistencia cultural afrodescendiente (los alabaos, las mariposas monarcas, los cantos colectivos).
Esta articulación obliga a ampliar los marcos teóricos eurocéntricos de Bauman, Illouz y Han con perspectivas decoloniales y afrodiaspóricas que permitan pensar cómo las temporalidades líquidas del capitalismo digital se superponen (sin sustituir) con temporalidades de larga duración propias de comunidades que han experimentado siglos de violencia estructural y que han desarrollado formas de memoria y de resistencia que no se disuelven en la liquidez contemporánea.
CAPÍTULO II. CRÍTICA A LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN EN TU SILENCIO
2.1. “Un silencio en silencio”: el algoritmo sin piel
El poema “Un silencio en silencio” constituye el texto central para analizar la crítica a la sociedad de la información en Tu silencio. El poema comienza estableciendo una escena aparentemente natural:
Un río vibrante y cálido se ha hecho canto
bajo los verdes ojos de las veraneras
llevando quimeras amores y sueños
a través del big data, el rey en tu cerebro
El “río vibrante y cálido” que “se ha hecho canto” evoca una imagen de flujo natural que se transforma en expresión cultural. Sin embargo, el cuarto verso introduce una ruptura brutal: este río ahora lleva “quimeras amores y sueños / a través del big data, el rey en tu cerebro”. El big data aparece como un “rey” que se ha instalado en el cerebro, lo que señala una forma de dominación que ya no es externa (como la del soberano que gobierna desde arriba), sino interna, neuronal, psíquica.
La continuación del poema desarrolla esta crítica:
no siente frío, el omnipresente algoritmo
sin amor, ni dolor, su piel sigue lisa, no se eriza
en sus luces sin versos, la ternura es vendida
en la pantalla los gemidos interminables
los humanos, no escriben, ya no son canto.
El “omnipresente algoritmo” se caracteriza por su ausencia de corporalidad afectiva: “no siente frío”, “sin amor, ni dolor, su piel sigue lisa, no se eriza”. Esta descripción puede leerse desde la teoría de Han sobre la psicopolítica: el algoritmo es un dispositivo de poder que no necesita emociones, que funciona mediante cálculos fríos y que, precisamente por ello, resulta más eficaz en su capacidad de control. La “piel lisa” que “no se eriza” contrasta con las imágenes de piel marcada, de piel de barrotes y de carnes frías que aparecen en otros poemas del libro, donde el cuerpo humano aparece atravesado por el dolor y por la historia.
La expresión “en sus luces sin versos, la ternura es vendida” condensa la crítica al capitalismo emocional de Illouz: la ternura, que debería ser un afecto gratuito y espontáneo, se convierte en mercancía que se vende “en la pantalla”. Los “gemidos interminables” pueden aludir tanto a contenidos pornográficos digitalizados como a la expresión genérica de sufrimientos que circulan en redes sociales sin traducirse en acción política, convertidos en espectáculo consumible.
El verso final, “los humanos, no escriben, ya no son canto”, diagnostica una pérdida de capacidad expresiva y creativa: los humanos han dejado de producir lenguaje poético (“ya no son canto”) y se han convertido en consumidores pasivos de contenidos generados algorítmicamente. Este verso resulta paradójico, dado que es pronunciado en un poema escrito por una humana, lo que sugiere que el libro mismo funciona como resistencia a esta lógica de deshumanización.
2.2. “Adicción”: algoritmo, cerebro y piel de barrotes
“Adicción” desarrolla la relación entre dispositivos digitales y sujeción psíquica:
Ella, solo ella…
golpea tus ojos en tu revés
se esconde entre gritos cuanto te araña
escóndete susurra
su cerebro te canta
mordaza en tu boca a sus locuras
tu piel de barrotes sangra en reverso
con su aullido perpetuo entre alcoholes
mientras su carcajada te invade en simbiosis.
El poema personifica la adicción como una figura femenina (“Ella, solo ella”) que “golpea tus ojos” y que “se esconde entre gritos cuanto te araña”. La adicción no se presenta como una elección individual ni como una debilidad moral, sino como una fuerza externa que coloniza al sujeto (“su cerebro te canta”, “mordaza en tu boca a sus locuras”). El verso “su cerebro te canta” puede leerse como una inversión de la relación entre sujeto y adicción: no es el sujeto quien tiene un cerebro adicto, sino la adicción la que posee un cerebro que controla al sujeto.
La “piel de barrotes” que “sangra en reverso” retoma la imagen de “Cárcel”, pero aquí se especifica que sangra “en reverso”, lo que puede interpretarse como un sangrado interno, invisible desde fuera, pero que marca profundamente al sujeto. La referencia a “su aullido perpetuo entre alcoholes” introduce la dimensión del alcoholismo, mientras que “mientras su carcajada te invade en simbiosis” señala una relación de fusión patológica entre el sujeto y la sustancia o práctica adictiva.
Desde la perspectiva de Han, la adicción puede entenderse como síntoma de la sociedad del cansancio: el sujeto que se autoexplota en nombre del rendimiento recurre a sustancias o prácticas adictivas para sostener un ritmo de vida insostenible. Aunque “Adicción” no menciona explícitamente los dispositivos digitales, puede leerse en relación con “Un silencio en silencio” como parte de un sistema más amplio de adicciones contemporáneas que incluyen la adicción a pantallas, a redes sociales y a la conexión permanente.
2.3. “Covid”: encierro pandémico y destiempo digital
“Covid” articula la experiencia del confinamiento pandémico con la categoría del destiempo:
El sol resbala al abismo
en laberintos y sueños
llevando consigo
mi centro al olvido.
Paso del día a la noche
en el fondo de este caño
cansada de ver y no ser
de repetir y no encontrar
desarraigo de memoria
desesperanza azul del cielo,
es el destiempo en este
mi tiempo solo de encierro.
El poema describe una experiencia de pérdida de centro (“llevando consigo / mi centro al olvido”) y de suspensión temporal (“Paso del día a la noche / en el fondo de este caño”) que se corresponde con el encierro pandémico. Sin embargo, la formulación “cansada de ver y no ser” conecta esta experiencia con la crítica más amplia a los dispositivos digitales: durante el confinamiento, gran parte de la vida social se trasladó a pantallas, lo que intensificó la experiencia de “ver” (imágenes, videollamadas, noticias) sin “ser” (sin presencia corporal, sin contacto físico, sin acción efectiva sobre el mundo).
El “desarraigo de memoria” puede leerse como efecto del destiempo digital: cuando la experiencia se fragmenta en un presente continuo de notificaciones, publicaciones y actualizaciones, la memoria pierde su capacidad de constituir narrativas coherentes del pasado. La “desesperanza azul del cielo” introduce una nota de melancolía que contrasta con el optimismo tecnológico que presentaba las plataformas digitales como herramientas de conexión durante la pandemia.
Desde la sociología de Bauman, el confinamiento pandémico puede interpretarse como una intensificación extrema de las tendencias de la modernidad líquida: la disolución de vínculos presenciales, la precariedad laboral intensificada por el teletrabajo, la soledad como condición estructural. El poema no ofrece salida ni esperanza inmediata, sino que se detiene en la descripción de un “mi tiempo solo de encierro” que se presenta como temporalidad específica e irreductible.
CAPÍTULO III. MEMORIA SUBALTERNA Y RESISTENCIAS AFRODESCENDIENTES
3.1. “Serpiente azul”: el Chocó como territorio de memoria
“Serpiente azul” constituye el texto central para analizar la configuración de una memoria subalterna de la violencia en el Chocó. El poema comienza con una evocación cósmica del yo:
He sido
anillo de polvo celeste
nacimiento de una estrella
pálpito en cerebro de galaxia.
Esta apertura sitúa al sujeto en una escala cósmica que contrasta violentamente con la escena contemporánea que sigue:
Y ahora
con este hueco de deshechos
tornado de basuras, flores y auxilios
pobreza y olvido.
Agujero negro de risa
en el espejo de ausentes deseos
llora tus arrugas, sin sueños, sin sexo, solo cristales
aunque el corazón siga invadido de sangre sin amor
como cualquier río del chocó desde el dos mil dos
con cantos de cuerpos por día, mutilados en dolor
navegando sin memoria en sus sarcófagos de agua.
La mención al “río del chocó desde el dos mil dos / con cantos de cuerpos por día, mutilados en dolor / navegando sin memoria en sus sarcófagos de agua” inscribe la violencia en una temporalidad precisa (desde 2002, año de intensificación del conflicto armado colombiano en la región) y en un espacio concreto (el Chocó, departamento del Pacífico colombiano con mayoría afrodescendiente).
La expresión “cantos de cuerpos por día” juega con la ambigüedad del término “cantos”: puede referirse a cantidades numéricas (decenas, cientos de cuerpos) o a cantos fúnebres. Esta ambigüedad resulta significativa, ya que señala cómo la violencia masiva se normaliza mediante la cuantificación (“tantos muertos por día”), al tiempo que persisten prácticas culturales de duelo colectivo.
Los “sarcófagos de agua” transforman los ríos del Chocó en cementerios líquidos, mientras que la expresión “navegando sin memoria” señala que estas muertes no se inscriben en la memoria oficial del Estado colombiano, permaneciendo como memorias subalternas que sólo se transmiten oralmente en las comunidades afectadas.
3.2. Alabaos como práctica de resistencia cultural
La continuación de “Serpiente azul” introduce los alabaos como forma de resistencia:
La vida reviviendo entre ríos
bramando en salmuera
llegando al mar.
y ahora
las hadas de piel azul
con sus tímidos alabaos
retornan con sus peces,
aunque
por las heridas del río
aún sucumban los cardúmenes humanos
y en su tierra de cosechas
sigan brotando los aromas de muerte.
Los alabaos son cantos fúnebres de la tradición afrodescendiente del Pacífico colombiano que se entonan durante los velorios y que cumplen funciones de duelo colectivo, de memoria y de resistencia espiritual. En el poema, estos alabaos son calificados como “tímidos”, lo que puede interpretarse como reconocimiento de su fragilidad frente a la magnitud de la violencia, pero también como señal de su persistencia: a pesar del terror, los alabaos continúan.
Las “hadas de piel azul” que “retornan con sus peces” pueden leerse como figuras ancestrales o espirituales que sostienen la vida comunitaria mediante prácticas culturales de memoria y de duelo. La “piel azul” puede aludir a la negritud de estas figuras, recodificando positivamente un color históricamente asociado a la melancolía (“blues”) y transformándolo en signo de resistencia.
Sin embargo, el poema no idealiza esta resistencia ni la presenta como triunfante: “aunque / por las heridas del río / aún sucumban los cardúmenes humanos / y en su tierra de cosechas / sigan brotando los aromas de muerte.” El adverbio “aún” y el verbo “sigan” señalan la persistencia de la violencia, lo que impide una clausura optimista. Los “cardúmenes humanos” que sucumben en el río transforman a las víctimas en bancos de peces, lo que denuncia la banalización de estas muertes y, simultáneamente, conecta los destinos de humanos y no-humanos en un ecosistema atravesado por la violencia.
3.3. “Un hilo en el tiempo”: heroínas, cuerpos de maíz y guerra blanca
“Un hilo en el tiempo” amplía el marco de la memoria subalterna conectando la violencia colombiana con referencias revolucionarias internacionales:
Mientras las veinte seis heroínas
retrocedieron con Cuba en su canto
nacieron aquí en Colombia
los doce engendros llenos de sangre y dólar.
Desde esa larga noche
un pura sangre galopa entre olvidos
y en su lomo una guerra blanca de silencios
con los incontables cuerpos de maíz
y sus huellas en las profundidades.
La referencia a “las veinte seis heroínas” que “retrocedieron con Cuba en su canto” alude probablemente a episodios de la revolución cubana o de movimientos revolucionarios latinoamericanos, estableciendo un contraste con “los doce engendros llenos de sangre y dólar” que “nacieron aquí en Colombia”. Este contraste puede interpretarse como una crítica a las formas de violencia vinculadas al narcotráfico y al paramilitarismo en Colombia, financiadas por el dólar estadounidense.
La expresión “una guerra blanca de silencios” resulta clave para entender la configuración de una memoria subalterna: una “guerra blanca” es una guerra sin declaración oficial, sin reconocimiento público, una guerra que se ejerce mediante el silenciamiento de las víctimas y la negación estatal de su existencia. Los “incontables cuerpos de maíz” vinculan esta violencia con comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes cuya subsistencia se basa en la agricultura, y cuyas muertes permanecen sin contar, sin inscribir en estadísticas oficiales.
La referencia a “sus huellas en las profundidades” señala que estas víctimas dejan marcas que no son inmediatamente visibles en la superficie de la historia oficial, pero que permanecen inscritas en los territorios, en las memorias comunitarias y en las prácticas culturales.
3.4. Temporalidades de larga duración: memoria ancestral y transmisión oral
Las resistencias afrodescendientes que aparecen en Tu silencio se sostienen en temporalidades de larga duración que contrastan radicalmente con la temporalidad acelerada y líquida de la sociedad de la información. Los alabaos, como práctica ritual transmitida oralmente de generación en generación, inscriben a los sujetos en una continuidad histórica que se remonta a la diáspora africana y a los procesos de cimarronaje y resistencia cultural durante la esclavitud y después de ella.
En “Niña chocoana”, esta temporalidad de larga duración se hace explícita:
Como el sonido de la caracola en tu oído
el río llega a las bocas de esta tierra
besando tus pies descalzos
en las arenas de tu río Atrato.
Retumban los ritmos a tus pies
llamando a los ancestros
con cantos y rondas fúnebres
que hoy emergen al mundo
en las risas de tu tía abuela.
Los “ritmos” que “llaman a los ancestros” establecen una conexión entre presente y pasado que no se disuelve en la liquidez contemporánea. La figura de la “tía abuela” introduce una genealogía femenina que garantiza la transmisión de saberes, cantos y prácticas, mientras que el río Atrato funciona como territorio donde se deposita y se actualiza esta memoria.
En el paratexto inicial del libro, la autora se pregunta: “¿Qué pasaría si escarbamos en el manto que nos cubre y enfrentamos a los monstruos que nos invaden, bajo los baños dorados de este siglo, como lo hizo Portugal contra el franquismo, con su fado de canto y poesía, y como el pueblo chocoano resiste a la violencia, con sus ritmos, alabaos y narrullos?” Esta formulación sitúa al pueblo chocoano en una genealogía de resistencias culturales que incluye al fado portugués, estableciendo un paralelismo entre ambas tradiciones musicales como formas de elaborar el dolor colectivo mediante el canto.
CAPÍTULO IV. CONVIVENCIA DE TEMPORALIDADES: LÍQUIDAS Y DE LARGA DURACIÓN
4.1. La pandemia como acelerador de liquidez y como espacio de memoria
La experiencia pandémica narrada en “Covid” y en otros poemas puede interpretarse como un momento de intensificación extrema de las temporalidades líquidas (encierro, destiempo, “desarraigo de memoria”) y, simultáneamente, como un espacio donde emergen memorias y prácticas que resisten a esta liquidez. En “De luto”, que puede leerse en relación con las muertes durante la pandemia, se afirma:
Se llevaron mi retina llena de agua
las bandadas de los rostros de esperma
con la mueca eterna puesta en sus ojos
robaron mis ojos, tallaron mi alma
llenos de aire corrieron, los hijos del hambre.
La referencia a “los hijos del hambre” señala que la pandemia no afectó de manera homogénea a todas las poblaciones, sino que intensificó desigualdades estructurales: quienes ya sufrían hambre antes de la pandemia fueron los más vulnerables a sus efectos. Esta lectura política de la pandemia contrasta con narrativas dominantes que la presentaban como una experiencia universal que afectaba a todos por igual.
En “Presente”, la definición del tiempo contemporáneo como “el de las mentiras y tristezas / donde las palabras rapaces sepultan las ideas / y los cuerpos sangrientos visten los paisajes / sobre los leños cenicientos” puede leerse como descripción tanto de la violencia histórica en Colombia como de la experiencia pandémica y de la crisis informativa que la acompañó (infodemia, noticias falsas, discursos negacionistas).
4.2. Fado y alabaos: dos tradiciones de resistencia mediante el canto
El libro establece un paralelismo explícito entre el fado portugués y los alabaos chocoanos como tradiciones culturales que resisten mediante el canto. En “Cuerdas”, el yo declara:
El fado portugués cubrió mis ojos
con un canto de violetas rojas y azules
diluyendo mis tristezas y enredando mis fatalidades
tejiendo siempre
esa melodía lánguida
entre mis retorcidas venas.
El fado “cubre” los ojos, lo que puede leerse como una forma de procesamiento del dolor que pasa por el canto más que por la visión. La expresión “diluyendo mis tristezas y enredando mis fatalidades” sugiere que el fado no elimina el dolor, sino que lo transforma, lo elabora, permitiendo al sujeto convivir con él.
En “Amalia”, dedicado a la fadista portuguesa Amalia Rodrigues, se lee:
Tu voz en ese barrio de tu Alfama
recorrió rítmicamente
entre los silencios de luto
de las viudas de este siglo.
El fado de Amalia Rodrigues se presenta como voz que recorre “los silencios de luto / de las viudas de este siglo”, conectando con una experiencia de pérdida colectiva. El paralelismo con los alabaos resulta evidente: ambas tradiciones permiten elaborar el duelo colectivo mediante el canto, ambas sostienen a comunidades atravesadas por violencias históricas (la dictadura salazarista en Portugal, el conflicto armado en Colombia), ambas se transmiten oralmente y ambas constituyen temporalidades de larga duración que resisten a la liquidez contemporánea.
4.3. Destiempo versus tiempo ancestral
Una de las tensiones centrales del libro radica en la coexistencia de dos formas incompatibles de temporalidad: el destiempo (como ruptura de la continuidad temporal, como suspensión del devenir) y el tiempo ancestral (como conexión con un pasado que se actualiza en el presente mediante prácticas culturales).
En “Rescate”, se enuncia: “lava mi alma, libérame al tiempo / mientras el tiempo y el destiempo / caminan por mi pupila.” La coexistencia de “tiempo y destiempo” que “caminan por mi pupila” señala que el yo no puede elegir entre una u otra temporalidad, sino que debe habitarlas simultáneamente. Esta coexistencia puede interpretarse desde la experiencia de sujetos diaspóricos y racializados que se ven obligados a navegar entre temporalidades múltiples: la temporalidad acelerada del capitalismo global, la temporalidad suspendida del trauma (que hace que el pasado invada el presente sin poder ser elaborado) y la temporalidad ancestral de las tradiciones culturales de resistencia.
En “Vida”, el destiempo reaparece: “Vidrio en rayuela / ilusión de ocaso / mientras tiempo y destiempo / aún caminan en vela / por mis pupilas.” El hecho de que tiempo y destiempo caminen “en vela” (es decir, sin dormir, vigilantes) sugiere que esta convivencia no es pacífica, sino tensa, que requiere atención constante.
CAPÍTULO V. ANÁLISIS SOCIOLÓGICO DEL DISCURSO: CAMPOS SEMÁNTICOS
5.1. Campo semántico del consumo y la adicción
El análisis de campos semánticos permite identificar núcleos de sentido que estructuran la crítica a la modernidad líquida en el libro. El campo semántico del consumo y la adicción incluye términos y expresiones como: “adicción”, “alcoholes”, “tornado de basuras”, “flores y auxilios / pobreza y olvido”, “la ternura es vendida”, “en la pantalla”, “gemidos interminables”.
Este campo se articula con imágenes de pérdida de control, de invasión del yo por fuerzas externas y de mercantilización de afectos. En “Un silencio en silencio”, la expresión “la ternura es vendida / en la pantalla” condensa la crítica al capitalismo emocional de Illouz: los afectos se convierten en mercancías que circulan en plataformas digitales.
5.2. Campo semántico de los algoritmos y el control digital
El campo semántico de los algoritmos y el control digital incluye: “big data”, “el rey en tu cerebro”, “omnipresente algoritmo”, “sin amor, ni dolor”, “su piel sigue lisa, no se eriza”, “en sus luces sin versos”, “los humanos, no escriben, ya no son canto”.
Este campo caracteriza a los dispositivos digitales como formas de poder que operan sin corporalidad, sin emociones, mediante lógicas frías y calculadoras que deshumanizan a los sujetos. La oposición entre “luces sin versos” (algoritmos) y “canto” (expresión poética humana) resulta estructural para la crítica.
5.3. Campo semántico de la violencia y los cuerpos mutilados
El campo semántico de la violencia incluye: “cuerpos sangrientos”, “leños cenicientos”, “cantos de cuerpos por día, mutilados en dolor”, “sarcófagos de agua”, “cardúmenes humanos”, “heridas del río”, “aromas de muerte”, “cuerpos de maíz”, “guerra blanca de silencios”, “los hijos del hambre”.
Este campo articula múltiples formas de violencia: la violencia armada en el Chocó, la violencia estructural del hambre y la pobreza, la violencia epistémica del silenciamiento. La recurrencia de imágenes de cuerpos fragmentados, mutilados o descompuestos señala que la violencia se inscribe materialmente en los cuerpos de las víctimas.
5.4. Campo semántico de la resistencia y la regeneración
El campo semántico de la resistencia incluye: “alabaos”, “cantos”, “hadas de piel azul”, “ritmos”, “rondas fúnebres”, “risas de tu tía abuela”, “fado”, “diosa guerrera”, “espada”, “coraza brillante”, “ballenatos nacen”, “millones de esperanzas”, “fénix”, “retoños”.
Este campo muestra que la resistencia se articula mediante prácticas culturales (canto, danza, ritual), mediante genealogías femeninas (tía abuela, heroínas) y mediante imágenes de regeneración natural (fénix, retoños, nacimiento de ballenatos).
5.5. Articulación entre campos: modernidad líquida y violencia colonial
La articulación entre estos campos semánticos permite observar que Tu silencio no presenta la crítica a la modernidad líquida y la memoria de la violencia colonial como dimensiones separadas, sino como fenómenos entrelazados. El big data y los algoritmos operan sobre sujetos que ya han sido racializados, territorializados y desposeídos por violencias coloniales y neocoloniales de larga duración.
La “guerra blanca de silencios” en Colombia y los “cuerpos mutilados” en los ríos del Chocó no desaparecen con la llegada de las tecnologías digitales, sino que se reconfiguran: las víctimas son invisibilizadas también en las plataformas digitales, convertidas en datos estadísticos o en contenidos virales que circulan brevemente antes de ser olvidados.
Al mismo tiempo, las resistencias culturales afrodescendientes (alabaos, ritmos) se ven amenazadas por la homogeneización cultural que promueve el capitalismo digital, pero también encuentran nuevas formas de circulación y de visibilización mediante estas mismas tecnologías. El libro no resuelve esta tensión, sino que la mantiene abierta, señalando la complejidad de las relaciones entre tecnología, poder y resistencia en contextos postcoloniales.
CAPÍTULO VI. PERSPECTIVAS DECOLONIALES: LOCUS LATINOAMERICANO Y AFRODESCENDIENTE
6.1. Límites de los marcos teóricos eurocéntricos
Los marcos teóricos de Bauman, Illouz y Han resultan productivos para analizar la crítica a la modernidad líquida y a los dispositivos digitales en Tu silencio, pero presentan límites significativos cuando se trata de pensar las experiencias de sujetos racializados y colonizados. Estos autores piensan la liquidez contemporánea como una novedad histórica que disuelve las estructuras sólidas de la modernidad clásica, pero no toman en cuenta que para muchas poblaciones colonizadas y esclavizadas nunca existieron tales “estructuras sólidas”: la precariedad, la inestabilidad y la violencia han sido condiciones estructurales desde el inicio de la colonización.
Desde una perspectiva decolonial, la “modernidad líquida” que Bauman describe como fenómeno reciente puede entenderse como una extensión a las poblaciones europeas de condiciones que siempre han caracterizado la experiencia de las poblaciones colonizadas. La experiencia de los “cardúmenes humanos” que navegan en “sarcófagos de agua” en los ríos del Chocó no representa una novedad del siglo XXI, sino la continuación de violencias que se remontan a la trata esclavista, cuando cuerpos africanos eran arrojados al mar durante la travesía atlántica.
6.2. Locus de enunciación: voz transnacional y territorialmente situada
El locus de enunciación de Tu silencio resulta complejo y no puede reducirse a una única posición. La autora escribe desde una experiencia transnacional que incluye referencias al Chocó colombiano, al fado portugués, a la pandemia global y a los dispositivos digitales que operan a escala planetaria. Sin embargo, esta transnacionalidad no implica desterritorialización: el libro está profundamente anclado en territorios específicos (el río Atrato, las arenas del Chocó, el barrio de Alfama en Lisboa) y en tradiciones culturales concretas (alabaos, fado).
En el paratexto inicial, la autora declara: “Mi voz, emerge con la resistencia de la mujer y su capacidad para reinventarse, tejiendo la narrativa personal, la historia del arte y el pensamiento filosófico, en una dinámica de liberación.” Esta voz que “emerge” lo hace desde una posición específica: la de una mujer que se reconoce en genealogías de resistencia femenina y que articula experiencia personal, historia del arte y pensamiento filosófico.
La referencia a “¿si nos reinventamos con las mariposas, las flores, los ríos y los mares y con la vida del verde triunfante, acaso, con el silencio de tus ojos?” establece una relación con elementos naturales (mariposas, flores, ríos, mares) que no son meros símbolos abstractos, sino componentes de ecosistemas específicos del Pacífico colombiano. Las mariposas monarcas, por ejemplo, que reaparecen en “En este charco quieto” (“Y yo bajo el rosal / con murmullos de mariposas monarcas”), conectan la experiencia local con fenómenos migratorios de escala continental.
6.3. Afrodescendencia y memoria diaspórica
Aunque el libro no explicita la identidad racial de la autora, la centralidad de referencias al Chocó, a los alabaos, a las “hadas de piel azul” y a los ritmos afrodescendientes sugiere una identificación o una solidaridad profunda con comunidades afrodescendientes del Pacífico colombiano. Los alabaos no son simplemente un tema o un motivo poético, sino una práctica cultural que se inscribe en una memoria diaspórica que conecta el Pacífico colombiano con África y con otras regiones de la diáspora africana en las Américas.
La expresión “piel azul” puede leerse como una recodificación positiva de la negritud: el azul, históricamente asociado con la melancolía en la tradición del blues afroamericano, se transforma aquí en signo de resistencia y de belleza. Las “hadas de piel azul” no son víctimas pasivas, sino agentes que “retornan con sus peces” y que sostienen la vida comunitaria mediante los alabaos.
CAPÍTULO VII. APORTACIONES Y LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN FUTURA
7.1. Tu silencio en la cartografía de la poesía latinoamericana contemporánea
El análisis realizado permite situar Tu silencio en una cartografía emergente de poesía latinoamericana que articula críticas a la digitalización, al capitalismo emocional y a las violencias estructurales desde locus específicos. Esta cartografía incluiría obras que:
- Tematizan la experiencia de comunidades afrodescendientes e indígenas sometidas a violencias históricas y contemporáneas.
- Critican los dispositivos digitales no desde una posición tecnofóbica abstracta, sino desde la experiencia concreta de sujetos que sufren formas específicas de vigilancia, control y violencia digital.
- Mantienen vivas tradiciones culturales de resistencia (cantos, rituales, prácticas comunitarias) que no se disuelven en la liquidez contemporánea.
- Articulan experiencias locales con fenómenos globales (pandemia, redes sociales, migración) sin perder el anclaje territorial.
7.2. Convivencia de temporalidades como problema teórico
Una de las aportaciones centrales de Tu silencio consiste en plantear la convivencia de temporalidades múltiples (líquidas, traumáticas, ancestrales) como problema teórico y poético. El libro no propone una síntesis entre estas temporalidades ni jerarquiza una sobre las otras, sino que las mantiene en tensión, mostrando cómo el sujeto contemporáneo (especialmente si es racializado, feminizado y territorialmente situado en zonas de violencia) debe navegar simultáneamente entre ritmos incompatibles.
Esta convivencia tensa de temporalidades abre líneas de investigación sobre:
- Las formas en que comunidades afrodescendientes e indígenas habitan temporalidades digitales sin perder conexión con temporalidades ancestrales.
- Los modos en que el trauma histórico (esclavitud, genocidio, violencia colonial) se actualiza en experiencias contemporáneas de violencia digital y algorítmica.
- Las posibilidades y límites de usar tecnologías digitales para preservar y transmitir tradiciones culturales de resistencia.
7.3. Hacia una sociología de la poesía digital-colonial
El libro sugiere la necesidad de desarrollar una sociología de la poesía que piense conjuntamente las dimensiones digital y colonial de la experiencia contemporánea. Esta sociología debería interrogar:
- ¿Cómo operan los algoritmos sobre sujetos racializados? ¿Existen formas específicas de violencia algorítmica que afectan desproporcionadamente a comunidades afrodescendientes, indígenas y migrantes?
- ¿De qué modo las plataformas digitales reconfiguran las formas de memoria colectiva y de transmisión cultural en comunidades que históricamente han dependido de la oralidad?
- ¿Cómo se relacionan las temporalidades aceleradas del capitalismo digital con las temporalidades lentas del duelo, del ritual y de la elaboración comunitaria del trauma?
CONCLUSIÓN GENERAL
Síntesis de hallazgos
El análisis sociológico de Tu silencio ha permitido identificar las siguientes articulaciones fundamentales:
- El libro articula una crítica sostenida a la sociedad de la información mediante motivos como el big data, el algoritmo, la adicción y el encierro pandémico, mostrando cómo estos dispositivos operan como formas de control psicopolítico que colonizan el cerebro, las emociones y los cuerpos. El “omnipresente algoritmo” que “no siente frío” y cuya “piel sigue lisa, no se eriza” representa una forma de poder deshumanizado que mercantiliza los afectos y que destruye la capacidad de los humanos de ser “canto”.
- La referencia al Chocó, a los ríos con cadáveres mutilados y a los alabaos configura una memoria subalterna de la violencia que resiste tanto al olvido estatal como a la banalización digital. Los “cardúmenes humanos” que “navegan sin memoria en sus sarcófagos de agua” inscriben una violencia continua desde 2002, mientras que las “hadas de piel azul / con sus tímidos alabaos” sostienen prácticas de duelo colectivo y de resistencia cultural que se transmiten oralmente y que conectan el presente con memorias diaspóricas de larga duración.
- El libro no separa la crítica a la modernidad líquida de la memoria de la violencia colonial, sino que las articula como dimensiones entrelazadas de la experiencia contemporánea. El destiempo digital (producido por algoritmos, pantallas y encierro pandémico) coexiste tensamente con temporalidades ancestrales (sostenidas por cantos, rituales y genealogías femeninas), sin que ninguna de estas temporalidades subsuma a las otras.
Relevancia teórica y política
Tu silencio puede considerarse un texto de referencia para investigaciones que busquen pensar conjuntamente digitalización y violencia estructural desde un locus latinoamericano y afrodescendiente. El libro muestra que las categorías de Bauman, Illouz y Han (modernidad líquida, capitalismo emocional, psicopolítica) resultan insuficientes si no se articulan con perspectivas decoloniales que tomen en cuenta las violencias coloniales de larga duración y las resistencias culturales que estas violencias han generado.
La relevancia política del libro radica en su capacidad de visibilizar simultáneamente formas nuevas de dominación (algoritmos, big data) y formas antiguas de violencia (masacres, desapariciones, silenciamiento estatal) que afectan a comunidades afrodescendientes, mostrando que ambas no son fenómenos separados, sino que se superponen y se refuerzan mutuamente. Al mismo tiempo, el libro no se limita a denunciar estas violencias, sino que sostiene la posibilidad de resistencia mediante prácticas culturales (alabaos, fado, escritura poética) que mantienen vivas memorias y afectos que no se disuelven en la liquidez contemporánea.
BIBLIOGRAFÍA
Fuentes primarias
Ordóñez Salinas, Nancy. Tu silencio. Primera edición, 2026. Editorial Poesía eres tú.
Fuentes secundarias
Bauman, Zygmunt. Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica, 2003.
Bauman, Zygmunt. Amor líquido: acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de Cultura Económica, 2005.
Han, Byung-Chul. La sociedad del cansancio. Herder, 2012.
Han, Byung-Chul. Psicopolítica: neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder, 2014.
Han, Byung-Chul. La agonía del Eros. Herder, 2014.
Illouz, Eva. El consumo de la utopía romántica: el amor y las contradicciones culturales del capitalismo. Katz, 2009.
Illouz, Eva. La salvación del alma moderna: terapia, emociones y la cultura de la autoayuda. Katz, 2010.
