MIGUEL TORRES MORALES: EL ARQUITECTO DE LA MEMORIA LÍRICA
En los márgenes del tiempo, donde la infancia se convierte en mito y la distancia geográfica en materia poética, habita Miguel Torres Morales, un constructor de puentes invisibles entre mundos que parecen irreconciliables. Su historia personal es la de un hombre que ha hecho de la nostalgia una forma de conocimiento y del desarraigo una patria portátil.
Los Orígenes: Entre la Sierra y el Mar
Nacido en Arequipa, en la pequeña aldea de Characato enclavada en la sierra peruana, Miguel Torres Morales creció rodeado por esa geografía andina que marca para siempre la sensibilidad de quienes la habitan. Sin embargo, fue Lima, específicamente el balneario de Barranco, el territorio que se convertiría en el paisaje mítico de su imaginación poética. En Barranco transcurrió su infancia, asistiendo a la escuela primaria en San Isidro antes de continuar sus estudios en el colegio alemán Alexander von Humboldt, una experiencia que prefiguraría su futuro multicultural.
Aquellos años formativos en el distrito bohemio de Barranco —con su célebre Puente de los Suspiros, sus casas republicanas y su atmósfera melancólica— quedarían grabados en su memoria con la intensidad de un daguerrotipo. Décadas después, estos recuerdos se transformarían en la materia prima de una de sus obras más personales, “Tu sombra y la lira”, escrita en 1994 pero que vería la luz recién en 2025.
La Formación del Filósofo-Poeta
En 1994, el mismo año en que gestaba los poemas que formarían “Tu sombra y la lira”, Torres Morales emprendía un viaje que cambiaría definitivamente el curso de su vida: su traslado a Alemania para estudiar en la Universidad de Bonn. Allí se sumergiría en el mundo de la filosofía, culminando con un doctorado en 2001 que lo convertiría no solo en un académico riguroso, sino en un poeta con una formación filosófica poco común.
Esta doble formación —la sensibilidad poética alimentada por el paisaje peruano y el rigor conceptual adquirido en las aulas alemanas— se convierte en la clave para entender su proyecto literario. Torres Morales no es un poeta que filosofa ocasionalmente, ni un filósofo que escribe versos como pasatiempo: es un pensador que ha hecho de la poesía su forma más auténtica de conocimiento.
El Profesor Nómada
Tras doctorarse, regresó al Perú para trabajar como profesor de alemán y literatura en Lima hasta 2003, años en los que mantuvo vivo su vínculo con la tierra natal mientras profundizaba en su dominio de la cultura alemana. Sin embargo, el llamado de Europa resultó más fuerte, y retornó a Alemania, esta vez a Hannover, donde realizó las oposiciones para acceder al magisterio.
Desde entonces, ejerce como profesor de escuela secundaria en Baja Sajonia, una actividad que podría parecer modesta para alguien con su formación, pero que revela algo esencial de su carácter: Torres Morales es ante todo un educador, alguien que cree en la transmisión del conocimiento como una forma de amor al mundo. Sus estudiantes alemanes quizás no sospechen que tienen ante ellos a un poeta que dialoga íntimamente con Garcilaso, Dante y Heráclito, pero seguramente perciben en él esa pasión por la palabra y la cultura que caracteriza a los grandes maestros.
La Búsqueda del Ens Realissimum
Su búsqueda poética más importante, según él mismo la define, es “la poesía del ens realissimum” —el ente realísimo, término que la filosofía escolástica reserva para Dios—. Esta expresión, aparentemente técnica, revela la ambición metafísica de su proyecto: Torres Morales aspira a que sus versos toquen lo más real de la realidad, que atraviesen las apariencias para llegar a la esencia última de las cosas.
En “Tu sombra y la lira”, esta búsqueda se manifiesta en la capacidad de transformar recuerdos personales en arquetipos universales, de convertir el Barranco de su infancia en un espacio mítico donde confluyen todas las nostalgias, de hacer que la figura de la mujer amada trascienda lo anecdótico para convertirse en símbolo de lo eterno femenino.
El Poeta Políglota
Su producción lírica es deliberadamente variada y multicultural. En Alemania ha publicado una serie de poemarios que revelan su condición de escritor fronterizo: “La Maravilla de la Vida”, “Historia del Olvido”, “Fuga der Amor” —nótese la mezcla de castellano y alemán en el título—, “Arte infinitivo de olvidar”, “Tratado contra la Guerra” y “El Libro de mal de amor”. Todos estos libros han aparecido en ediciones bilingües, testimonio de un poeta que vive entre lenguas y que ha hecho de esta condición nómada una fuente de riqueza expresiva.
El Tiempo Recobrado
La publicación de “Tu sombra y la lira” en 2025, treinta y un años después de su escritura, no es un simple rescate de juvenilia, sino un acto de justicia poética. Este poemario representa el núcleo originario de su visión, el momento en que el joven Torres Morales descubrió su voz más auténtica. Los poemas dialogan con la gran tradición occidental —desde Homero hasta Hölderlin— pero sin perder nunca la palpitación íntima de quien evoca un mundo perdido.
El Humanista Contemporáneo
Miguel Torres Morales encarna un tipo humano cada vez más escaso: el intelectual humanista que ha resistido a la especialización extrema de nuestro tiempo. Profesor de escuela, doctor en filosofía, poeta en dos lenguas, ciudadano de dos mundos, representa la posibilidad de una existencia integrada donde la alta cultura y la vida cotidiana, la reflexión y la sensibilidad, la memoria personal y la tradición universal se alimentan mutuamente.
Su obra nos recuerda que la gran poesía no ha muerto, que todavía es posible escribir desde la raíz más profunda de la experiencia humana sin renunciar a la complejidad del mundo contemporáneo. En una época de fragmentación, Torres Morales propone la síntesis; frente al presentismo dominante, reivindica la memoria; contra la banalización de la experiencia, opone la intensidad de la contemplación.
Desde su modesto puesto de profesor en la campiña alemana, este peruano universal continúa construyendo su obra como quien levanta catedrales: con paciencia infinita, perfecta técnica y la certeza de que la belleza es una forma de resistencia contra la fugacidad del tiempo.
MIGUEL ALFONSO TORRES MORALES . Escritor, poeta. Compartir en X
