MIA REIGMIA REIG
PARAJES IMPARESPARAJES IMPARES
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

MIA REIG

Hay escritores que publican su primer libro cuando todavía están aprendiendo a mirar. Mia Reig no. Cuando Parajes Impares llega a las librerías en 2026, la autora trae consigo más de dos décadas de trabajo en educación inclusiva y pedagogía terapéutica —un oficio que exige, antes que ninguna otra cosa, saber escuchar sin sustituir la experiencia del otro—. Esa formación no aparece en el poemario como tema declarado. Aparece como método: como la decisión de no afirmar nunca una emoción sin antes encontrar el dato físico que la hace irrefutable.

Reig firma el libro bajo seudónimo —M. R. Reig Catalá en los derechos de autor, Mia Reig en portada—, lo que sugiere una voluntad de separar la persona civil de la voz poética. Pero el libro mismo traza coordenadas reconocibles: el Mediterráneo valenciano, el olor a fresias blancas de un enero con sol, un limonero guardado para el padre, el amanecer de la Drova. Su mundo propio es el paraje liminal —entre la pérdida y la continuidad, entre la memoria privada y la justicia histórica— y ese territorio aparece en el libro con la precisión de quien lo conoce desde adentro, no desde la imaginación. Su perfil completo puede consultarse en nuestrosescritores.com/mia-reig/ (enlace en verificación).

Lo que distingue a Mia Reig en el panorama actual de la poesía española no es la ruptura formal ni la voluntad de escándalo: es la coherencia entre lo que sabe y cómo lo dice. Escribió, en uno de los poemas más personales del libro, que lo escribió “en un pergamino de agua / para que se borre enseguida, / pues temo fracturar mi alma” —y sin embargo el libro existe, está encuadernado, tiene índice. Esa tensión entre el gesto frágil de la escritura y la permanencia de la publicación define a una autora que no escribe para sí misma sino para que alguien que carga algo sin nombre encuentre la frase exacta que le faltaba.

El libro cierra con un homenaje a Marga Gil Roësset, artista de la Generación del 27 que murió a los veinticuatro años sin recibir el único beso que pedía. Cerrar un debut con el rescate de otra mujer, en lugar de con un cierre sobre el yo poético, dice algo sobre quién escribe: alguien para quien la poesía no es exhibición sino custodio. Esa decisión, al final, es el retrato más fiel de Mia Reig.