{"id":18,"date":"2026-06-02T19:34:13","date_gmt":"2026-06-02T17:34:13","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrosescritores.com\/mariaangelessolisdelrio\/?p=18"},"modified":"2026-06-02T19:34:13","modified_gmt":"2026-06-02T17:34:13","slug":"la-sierpe-como-simbolo-en-las-huellas-de-la-sierpe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrosescritores.com\/mariaangelessolisdelrio\/2026\/06\/02\/la-sierpe-como-simbolo-en-las-huellas-de-la-sierpe\/","title":{"rendered":"LA SIERPE COMO S\u00cdMBOLO EN LAS HUELLAS DE LA SIERPE"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA SIERPE COMO S\u00cdMBOLO EN LAS HUELLAS DE LA SIERPE<br \/>\nDE MAR\u00cdA \u00c1NGELES SOL\u00cdS DEL R\u00cdO:<br \/>\nBESTIARIO M\u00cdTICO, MUJER Y TERRITORIO<br \/>\nEN LA POES\u00cdA JIENNENSE CONTEMPOR\u00c1NEA<br \/>\n[Trabajo Fin de M\u00e1ster]<\/strong><\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda Olivares<\/p>\n<p>Universidad de Granada<br \/>\nM\u00e1ster Universitario en Literatura Espa\u00f1ola e Hispanoamericana,<br \/>\nEtnopo\u00e9tica y Teatro<\/p>\n<p>Director: Dr. Jos\u00e9 Carlos Fern\u00e1ndez Serrato<br \/>\n2026<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>El presente Trabajo Fin de M\u00e1ster analiza la figura de la sierpe o serpiente m\u00edtica en el poemario Las huellas de la Sierpe (Editorial Poes\u00eda eres t\u00fa, 2026) de Mar\u00eda \u00c1ngeles Sol\u00eds del R\u00edo, atendiendo a su dimensi\u00f3n de s\u00edmbolo del bestiario m\u00edtico universal, su funci\u00f3n en la tradici\u00f3n oral jiennense y su reelaboraci\u00f3n po\u00e9tica como figura de la experiencia femenina. La investigaci\u00f3n se estructura en cinco cap\u00edtulos que abordan, respectivamente, el marco te\u00f3rico del bestiario como g\u00e9nero, la serpiente en las mitolog\u00edas antiguas y medievales, la leyenda del lagarto de Ja\u00e9n y su historia literaria, el an\u00e1lisis simb\u00f3lico de la sierpe en el poemario y la relaci\u00f3n entre la serpiente y el cuerpo femenino en la poes\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><strong>\u00cdNDICE<\/strong><\/p>\n<p>1. Introducci\u00f3n: el bestiario como forma del conocimiento simb\u00f3lico<\/p>\n<p>2. La serpiente en las mitolog\u00edas antiguas y medievales<\/p>\n<p>3. La leyenda del lagarto de Ja\u00e9n: historia y tradici\u00f3n literaria<\/p>\n<p>4. An\u00e1lisis simb\u00f3lico de la sierpe en Las huellas de la Sierpe<\/p>\n<p>5. Sierpe, mujer y territorio: una lectura feminista del poemario<\/p>\n<p>6. Conclusiones<\/p>\n<p>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n<p><strong>LA SIERPE COMO S\u00cdMBOLO EN LAS HUELLAS DE LA SIERPE DE MAR\u00cdA \u00c1NGELES SOL\u00cdS DEL R\u00cdO: BESTIARIO M\u00cdTICO, MUJER Y TERRITORIO EN LA POES\u00cdA JIENNENSE CONTEMPOR\u00c1NEA<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. Introducci\u00f3n: el bestiario como forma del conocimiento simb\u00f3lico<\/strong><\/p>\n<p>El bestiario medieval fue mucho m\u00e1s que un cat\u00e1logo de animales reales e imaginarios. Fue, ante todo, una enciclopedia simb\u00f3lica del mundo: cada animal descrito en sus p\u00e1ginas \u2014el pel\u00edcano que alimenta a sus cr\u00edas con su propia sangre, el f\u00e9nix que renace de sus cenizas, el unicornio que solo se deja capturar por una virgen\u2014 era, en la concepci\u00f3n medieval del texto, una lecci\u00f3n moral y teol\u00f3gica. Los animales del bestiario no existen para ser conocidos sino para ser interpretados: son signos del mundo visible que remiten a realidades invisibles. Como se\u00f1alaba Juan Eduardo Cirlot en su Diccionario de s\u00edmbolos, &#8220;el mundo de los animales ha servido siempre al hombre de espejo en el que ver reflejadas sus propias fuerzas y sus propios miedos, sus deseos y sus prohibiciones&#8221; (Cirlot 1992: 98).<\/p>\n<p>La sierpe o serpiente ocupa un lugar privilegiado en este repertorio simb\u00f3lico. Presente en las mitolog\u00edas de pr\u00e1cticamente todas las culturas humanas conocidas \u2014desde el G\u00e9nesis b\u00edblico hasta la cosmogon\u00eda azteca, desde los Vedas hind\u00faes hasta la mitolog\u00eda escandinava\u2014, la serpiente es uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s universales y m\u00e1s polivalentes del imaginario humano. Encarna simult\u00e1neamente la vida y la muerte, el veneno y la cura, la tentaci\u00f3n y la sabidur\u00eda, el caos primordial y el orden instaurado. Esta polivalencia es la que le confiere una especial aptitud para funcionar como s\u00edmbolo en la poes\u00eda: los s\u00edmbolos po\u00e9ticos m\u00e1s fecundos son siempre los que pueden cargarse de significados contradictorios sin resolverlos.<\/p>\n<p>El presente trabajo tiene como objeto analizar la sierpe como s\u00edmbolo en el poemario Las huellas de la Sierpe (Editorial Poes\u00eda eres t\u00fa, 2026) de Mar\u00eda \u00c1ngeles Sol\u00eds del R\u00edo. Este primer libro de la autora jiennense sit\u00faa la figura de la sierpe en el centro de su proyecto po\u00e9tico y la desarrolla a lo largo de cuatro secciones que avanzan desde el mito de origen hasta la experiencia personal del territorio y del cuerpo. El an\u00e1lisis propuesto parte del contexto mitol\u00f3gico e hist\u00f3rico del s\u00edmbolo, recorre la tradici\u00f3n local de la leyenda del lagarto de Ja\u00e9n y concluye con una lectura simb\u00f3lica y feminista del poemario.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda empleada combina el an\u00e1lisis simb\u00f3lico de tradici\u00f3n junguiana \u2014especialmente el trabajo de Gilbert Durand sobre las estructuras imaginarias y el de Gaston Bachelard sobre los cuatro elementos como organizadores del imaginario po\u00e9tico\u2014 con los instrumentos de la cr\u00edtica literaria feminista que, desde Simone de Beauvoir hasta H\u00e9l\u00e8ne Cixous y Adriana Cavarero, ha analizado la relaci\u00f3n entre la figura de la serpiente y la construcci\u00f3n de la identidad femenina en la cultura occidental. Esta doble perspectiva \u2014simb\u00f3lica y feminista\u2014 permite dar cuenta de la complejidad del s\u00edmbolo en el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo, que no es reducible a ninguna lectura unidimensional.<\/p>\n<p>El trabajo se estructura en cinco cap\u00edtulos. El primero establece el marco te\u00f3rico: el bestiario como forma del conocimiento simb\u00f3lico. El segundo traza la historia de la serpiente en las mitolog\u00edas antiguas y medievales relevantes para el an\u00e1lisis del poemario. El tercero examina la leyenda local del lagarto de Ja\u00e9n y su historia literaria, prestando especial atenci\u00f3n a los Cuentos y cr\u00f3nicas del lagarto de Ja\u00e9n de Mart\u00edn Lorenzo Paredes Aparicio (Ediciones Amaniel, 2021) como precedente contempor\u00e1neo inmediato. El cuarto cap\u00edtulo realiza el an\u00e1lisis simb\u00f3lico del poemario poem a poema. El quinto propone una lectura feminista de la relaci\u00f3n entre sierpe, mujer y territorio.<\/p>\n<p><strong>2. La serpiente en las mitolog\u00edas antiguas y medievales<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.1. La serpiente como s\u00edmbolo universal: aproximaci\u00f3n te\u00f3rica<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis simb\u00f3lico de la serpiente en las culturas humanas comienza por reconocer su polivalencia radical. Frente a los s\u00edmbolos que tienen un sentido relativamente fijo \u2014el sol como vida, la luna como misterio\u2014, la serpiente es notable por su capacidad de absorber significados contradictorios sin perder coherencia simb\u00f3lica. Juan Eduardo Cirlot sistematiz\u00f3 esta polivalencia en t\u00e9rminos de cuatro grandes oposiciones: vida\/muerte, bien\/mal, masculino\/femenino, celeste\/ct\u00f3nico (Cirlot 1992: 402-407). En la mayor\u00eda de las culturas, la serpiente puede representar simult\u00e1neamente los dos polos de cada oposici\u00f3n, lo que la convierte en un s\u00edmbolo de totalidad \u2014de coincidencia oppositorum en el sentido del Mircea Eliade.<\/p>\n<p>Gaston Bachelard, en su an\u00e1lisis de los cuatro elementos como organizadores del imaginario po\u00e9tico, sit\u00faa a la serpiente en el dominio del agua \u2014su movimiento ondulante, su asociaci\u00f3n con los r\u00edos y raudales, su capacidad de surgir de la tierra h\u00fameda\u2014 pero tambi\u00e9n en el del fuego \u2014el veneno que quema por dentro, los dragones que escupen llamas\u2014. Esta doble pertenencia elemental explica su omnipresencia en los mitos de la creaci\u00f3n: la serpiente pertenece al momento en que el agua y el fuego, la tierra y el aire, no est\u00e1n todav\u00eda diferenciados (Bachelard 1943: 47-52).<\/p>\n<p>Gilbert Durand, en su cartograf\u00eda de las estructuras del imaginario, ubica a la serpiente en el r\u00e9gimen nocturno de la imagen: el dominio de lo h\u00famedo, lo profundo, lo materno, lo que espera y devora. La serpiente es la imagen del abismo que acoge y del \u00fatero que transforma: su mordedura no solo mata sino que inicia, transforma, pone al iniciado en contacto con los poderes de la profundidad (Durand 1979: 312-320). Esta lectura ser\u00e1 especialmente pertinente para el an\u00e1lisis del poema &#8220;Magdalena&#8221; en el que la sierpe retrocede ante la mujer, liberando as\u00ed el espacio de la iniciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Carl Gustav Jung, por su parte, interpret\u00f3 la serpiente como s\u00edmbolo del Self \u2014del s\u00ed-mismo profundo\u2014 y de la energ\u00eda ps\u00edquica que opera en los niveles m\u00e1s bajos del inconsciente. La serpiente ourobor\u00f3s \u2014que se muerde la cola\u2014 es para Jung el s\u00edmbolo de la totalidad ps\u00edquica que precede a la diferenciaci\u00f3n consciente (Jung 1952: 367). Esta lectura junguiana, aunque m\u00e1s psicol\u00f3gica que literaria, ayuda a entender por qu\u00e9 la serpiente aparece en momentos de umbral y de transformaci\u00f3n, precisamente cuando el yo l\u00edrico de Sol\u00eds del R\u00edo est\u00e1 pasando de una identidad a otra.<\/p>\n<p><strong>2.2. La serpiente en las mitolog\u00edas antiguas<\/strong><\/p>\n<p>Las mitolog\u00edas de la Antig\u00fcedad mediterr\u00e1nea ofrecen un repertorio extraordinariamente rico de figuras serpentinas. En la mitolog\u00eda griega, la serpiente aparece en m\u00faltiples contextos: como Pit\u00f3n, el drag\u00f3n ct\u00f3nico vencido por Apolo en Delfos; como las serpientes de la Gorgona Medusa; como la hidra de Lerna; como el drag\u00f3n que guardaba las manzanas de oro del jard\u00edn de las Hesp\u00e9rides. Pero tambi\u00e9n como s\u00edmbolo de la medicina \u2014el caduceo de Hermes, el bast\u00f3n de Asclepio\u2014, de la sabidur\u00eda \u2014la serpiente de Atenea\u2014 y de la regeneraci\u00f3n \u2014la serpiente que muda la piel como s\u00edmbolo de la renovaci\u00f3n de la vida.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda egipcia, la serpiente ocupa un lugar central en el pante\u00f3n. Apofis, la gran serpiente del caos, representa la amenaza permanente contra la que Ra debe luchar cada noche en su viaje por el inframundo. Pero Wadjet, la cobra del Bajo Egipto, es una figura protectora que adorna el ureuss \u2014la corona fara\u00f3nica\u2014 como s\u00edmbolo del poder real y divino. La dualidad serpiente-amenaza \/ serpiente-protecci\u00f3n que encontraremos en el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo tiene aqu\u00ed uno de sus precedentes m\u00e1s claros.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n judeocristiana, la serpiente del G\u00e9nesis \u2014que tienta a Eva en el Para\u00edso\u2014 es la figura de la tentaci\u00f3n y del pecado original, pero tambi\u00e9n del conocimiento: &#8220;ser\u00e9is como dioses&#8221;, promete la serpiente, &#8220;conociendo el bien y el mal&#8221; (G\u00e9nesis 3, 5). Esta identificaci\u00f3n entre la serpiente y el conocimiento \u2014conocimiento prohibido, peligroso, subversivo\u2014 ha tenido consecuencias enormes en la historia de la cultura occidental: la serpiente se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo de todo lo que el orden social y religioso establecido consideraba peligroso, empezando por la sexualidad femenina.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n entre la serpiente y la mujer que el G\u00e9nesis establece \u2014Eva es tentada por la serpiente, Eva tienta a Ad\u00e1n, la serpiente y la mujer quedan asociadas en el imaginario patriarcal como figuras del peligro y de la desviaci\u00f3n\u2014 ha sido objeto de un an\u00e1lisis feminist exhaustivo. Simone de Beauvoir se\u00f1alaba que la cultura occidental hab\u00eda construido a la mujer como el otro absoluto, el ser que encarna todo lo que el sujeto masculino teme y desea a la vez: la fecundidad y la muerte, el placer y el peligro (De Beauvoir 1949: 234). La serpiente es la materializaci\u00f3n animal de este fantasma masculino sobre lo femenino.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda romana, que la autora evoca en el poema &#8220;El Mito&#8221; \u2014&#8221;Dios romano, venerado en la fuente&#8221;\u2014, la serpiente aparece como genius loci: el esp\u00edritu protector de un lugar, que habitualmente tomaba la forma de una serpiente que viv\u00eda en los rincones de la casa o los manantiales sagrados. Esta funci\u00f3n de la serpiente como guardiana del lugar \u2014como esp\u00edritu del territorio\u2014 tiene una resonancia especial en el poema: el dios romano venerado en la fuente de la Pe\u00f1a de la Magdalena es precisamente el ancestro mitopo\u00e9yico de la sierpe que habit\u00f3 el raudal de la Magdalena seg\u00fan la leyenda oral jiennense.<\/p>\n<p><strong>2.3. El drag\u00f3n medieval y el bestiario europeo<\/strong><\/p>\n<p>El Medievo europeo hered\u00f3 la imagen de la serpiente-drag\u00f3n de las tradiciones greco-romana y judeo-cristiana y la sistematiz\u00f3 en el g\u00e9nero del bestiario. Los bestiarios medievales \u2014el Physiologus griego del siglo II, traducido al lat\u00edn y a todas las lenguas vern\u00e1culas europeas, los bestiarios ingleses del siglo XII, el Libro de los animales de Alberto Magno\u2014 describ\u00edan al drag\u00f3n como el mayor de los reptiles, dotado de veneno letal y de fuego en las entra\u00f1as, mortal enemigo del elefante y s\u00edmbolo del diablo en la tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>Juan Eslava Gal\u00e1n, en su estudio sobre la leyenda del lagarto de la Malena y los mitos del drag\u00f3n, traza la genealog\u00eda del lagarto-sierpe de Ja\u00e9n dentro de este contexto del bestiario europeo. Se\u00f1ala que el motivo del monstruo acu\u00e1tico que aterroriza a una ciudad y debe ser eliminado por un h\u00e9roe es uno de los m\u00e1s universales del repertorio narrativo humano: aparece en el episodio de Perseo y Andr\u00f3meda, en San Jorge y el drag\u00f3n, en Beowulf y el Grendel, y en docenas de leyendas locales europeas que tienen como protagonista a una serpiente, un drag\u00f3n o una bestia acu\u00e1tica de proporciones monstruosas (Eslava Gal\u00e1n 1991: 72-90).<\/p>\n<p>Lo que distingue al mito jiennense de estos paralelos europeos es, como se ha se\u00f1alado en el cap\u00edtulo anterior, la identidad del h\u00e9roe: no un caballero, no un santo, no un guerrero, sino un preso. Esta elecci\u00f3n del marginal como h\u00e9roe da a la leyenda de Ja\u00e9n una dimensi\u00f3n social y subversiva que los bestiarios medievales no contemplaban y que las reescrituras literarias contempor\u00e1neas del mito \u2014tanto la de Paredes Aparicio como la de Sol\u00eds del R\u00edo\u2014 han sabido explotar.<\/p>\n<p><strong>3. La leyenda del lagarto de Ja\u00e9n: historia y tradici\u00f3n literaria<\/strong><\/p>\n<p><strong>3.1. Las versiones de la leyenda oral<\/strong><\/p>\n<p>La leyenda del lagarto o sierpe de Ja\u00e9n es uno de los elementos m\u00e1s estables del repertorio de la tradici\u00f3n oral jiennense. Sus versiones m\u00e1s antiguas conocidas se remontan al siglo XIX, pero la leyenda probablemente fue transmitida oralmente durante siglos antes de ser recogida por escrito. El Romancero de Ja\u00e9n de 1862 es la primera recopilaci\u00f3n que incluye versiones del episodio, con variantes en algunos detalles narrativos pero consistente en los elementos estructurales.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n m\u00e1s citada de la leyenda puede resumirse de la siguiente manera: en el barrio de la Magdalena de Ja\u00e9n, junto al raudal que nac\u00eda de la Fuente de la Pe\u00f1a de Jabalcuz, habitaba una sierpe de grandes dimensiones que aterrorizaba a los habitantes de la zona, devoraba los reba\u00f1os y lleg\u00f3 a matar a personas que se acercaban al raudal. Las autoridades ofrecieron la libertad a cualquier preso que consiguiera matar a la bestia. Un condenado acept\u00f3 el trato: pidi\u00f3 un caballo, hogazas de pan y corderos, ocult\u00f3 yesca dentro de uno de los corderos ensangrentados y fue al raudal. Cuando la sierpe devor\u00f3 el cordero con la yesca, el calor de sus propias entra\u00f1as encendi\u00f3 la yesca y el animal explot\u00f3 desde dentro. El preso recuper\u00f3 su libertad y la ciudad qued\u00f3 libre de la amenaza.<\/p>\n<p>Esta estructura narrativa reproduce el esquema que Vladimir Propp identific\u00f3 en los cuentos maravillosos rusos: un problema inicial (la sierpe que aterroriza), la ausencia del h\u00e9roe natural (no hay caballero, no hay rey, solo un preso), la misi\u00f3n encomendada, la preparaci\u00f3n del ardid, el enfrentamiento con el antagonista y la victoria mediante astucia m\u00e1s que mediante fuerza. La ausencia del combate cuerpo a cuerpo \u2014el preso no lucha con la sierpe sino que la enga\u00f1a\u2014 distingue a la leyenda jiennense de los patrones heroicos habituales y la acerca a la tradici\u00f3n del trickster, el personaje que vence mediante la astucia y no mediante la fuerza.<\/p>\n<p><strong>3.2. La reescritura narrativa contempor\u00e1nea: Paredes Aparicio<\/strong><\/p>\n<p>Los Cuentos y cr\u00f3nicas del lagarto de Ja\u00e9n de Mart\u00edn Lorenzo Paredes Aparicio (Ediciones Amaniel, 2021) representan la reelaboraci\u00f3n narrativa m\u00e1s completa del mito del lagarto en la literatura jiennense del siglo XXI. El volumen \u2014veintid\u00f3s relatos de extensi\u00f3n variable\u2014 propone una inversi\u00f3n radical del s\u00edmbolo: el lagarto no es ya la bestia que hay que matar sino el guardi\u00e1n sobrenatural que protege la ciudad y a sus habitantes.<\/p>\n<p>Esta inversi\u00f3n no es casual ni arbitraria: responde a una l\u00f3gica cultural precisa. Si en el siglo XIX la leyenda oral codificaba el miedo al monstruo como una amenaza exterior que deb\u00eda ser eliminada para que la comunidad pudiera subsistir, en el siglo XXI la misma figura puede reinterpretarse como la representaci\u00f3n del pasado \u2014de la historia y la tradici\u00f3n\u2014 que una comunidad amenazada por la modernidad y el olvido necesita recuperar y proteger. El lagarto de Paredes Aparicio no es el monstruo del pasado: es el guardi\u00e1n del pasado frente al olvido del presente.<\/p>\n<p>Stil\u00edsitcamente, Paredes Aparicio adopta la prosa po\u00e9tica de ra\u00edz rom\u00e1ntica y becqueriana: lengua rica y ornada, presencia constante de la niebla como elemento de atm\u00f3sfera, topograf\u00eda hist\u00f3rica de Ja\u00e9n como escenario de lo sobrenatural. El lagarto aparece siempre de noche, siempre en conexi\u00f3n con los espacios hist\u00f3ricos de la ciudad \u2014el Convento de la Trinidad, el Palacio de Villardompardo, los raudales\u2014, y siempre como figura de mediaci\u00f3n entre el pasado y el presente:<\/p>\n<p>En la opacidad m\u00e1gica de la noche, al tiempo que la luna llena romp\u00eda el coraz\u00f3n de las tinieblas, anduve ligero hacia el arrabal de San Miguel: la iglesia se present\u00f3 en su real y arm\u00f3nica forma, por un tiempo su estado ruinoso desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Este pasaje, representativo del estilo de Paredes Aparicio, muestra c\u00f3mo la presencia del lagarto produce una suerte de anacronismo ben\u00e9volo: los espacios ruinosos del Ja\u00e9n contempor\u00e1neo recuperan su forma original del pasado cuando el lagarto los visita. La bestia es, en este sentido, el principio de restauraci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica.<\/p>\n<p><strong>3.3. La reescritura po\u00e9tica: Sol\u00eds del R\u00edo<\/strong><\/p>\n<p>Las huellas de la Sierpe de Mar\u00eda \u00c1ngeles Sol\u00eds del R\u00edo propone una reescritura del mismo mito desde el g\u00e9nero po\u00e9tico, con resultados simb\u00f3licos muy distintos de los de la prosa de Paredes Aparicio. Si en los Cuentos y cr\u00f3nicas el lagarto es un ser con historia, con acciones, con transformaciones concretas a lo largo de veintid\u00f3s relatos, en el poemario la sierpe es fundamentalmente un s\u00edmbolo: una figura que condensa m\u00faltiples significados sin agotarse en ninguno de ellos.<\/p>\n<p>La sierpe de Sol\u00eds del R\u00edo aparece en distintos poemas con distintas funciones simb\u00f3licas que pueden sistematizarse de la siguiente manera: en &#8220;Brazo de Mar&#8221;, la sierpe es la criatura primordial que nace de las aguas subterr\u00e1neas \u2014la serpiente ct\u00f3nica, el animal del principio\u2014; en &#8220;Leyenda&#8221;, es la bestia del mito que el romance reproduce con fidelidad narrativa; en &#8220;El Mito&#8221;, es el s\u00edmbolo arqueol\u00f3gico vinculado al dios romano de la fuente; en &#8220;Draco&#8221;, es la constelaci\u00f3n celeste \u2014la imagen estelar del mito\u2014; en &#8220;Magdalena&#8221;, es la figura que &#8220;da un paso atr\u00e1s&#8221; para dejar espacio a la mujer; en &#8220;Catedral&#8221;, es el agente que cierra el poema con una acci\u00f3n reveladora. Cada poema activa un aspecto distinto del s\u00edmbolo sin cancelar los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Esta polisemia controlada es la marca de un s\u00edmbolo literariamente maduro. Sol\u00eds del R\u00edo no usa la sierpe de manera un\u00edvoca ni la reduce a una sola funci\u00f3n: la deja flotar entre los distintos poemas, acumulando significados sin resolverse. Esta estrategia simbolista \u2014en el sentido t\u00e9cnico del t\u00e9rmino: el s\u00edmbolo que no se agota en un significado sino que los multiplica\u2014 es la que da al poemario su cohesi\u00f3n interna.<\/p>\n<p><strong>4. An\u00e1lisis simb\u00f3lico de la sierpe en Las huellas de la Sierpe<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.1. La sierpe como criatura primordial: &#8220;Brazo de Mar&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>El poema &#8220;Brazo de Mar&#8221;, en tercetos encadenados, es el que m\u00e1s expl\u00edcitamente conecta la sierpe con el origen de las cosas. El t\u00edtulo evoca el brazo de mar que \u2014seg\u00fan la leyenda\u2014 alcanzaba el interior de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica hasta la Pe\u00f1a de Jabalcuz, donde naci\u00f3 la Fuente de la Pe\u00f1a, origen del raudal de la Magdalena. La sierpe nace de esas aguas profundas:<\/p>\n<p>La Fuente de la Pe\u00f1a en lo profundo<br \/>\nguarda el misterio, m\u00e1gico, de viejos.<br \/>\nEscuchando olas, cruza nuestro mundo,<br \/>\nsierpe engendrada, sal hacia el raudal:<br \/>\nLa Magdalena es un barrio fecundo.<\/p>\n<p>La sierpe que &#8220;cruza nuestro mundo&#8221; es la que llega desde la profundidad oce\u00e1nica hasta la superficie de la ciudad. Su nacimiento en las aguas \u2014&#8221;la Fuente de la Pe\u00f1a en lo profundo&#8221;\u2014 la sit\u00faa en el dominio de lo que Bachelard llamaba las &#8220;aguas profundas&#8221;: el agua subterr\u00e1nea, la que no refleja el cielo sino que viene de la tierra, la que trae consigo los secretos del suelo y del tiempo (Bachelard 1942: 137). La sierpe engendrada en esas aguas es, en t\u00e9rminos bachelerianos, una criatura de la profundidad y del origen: no llega desde fuera sino que emerge desde dentro, desde las entra\u00f1as del territorio.<\/p>\n<p>La terza rima que estructura el poema \u2014metro dantesco del descenso y el ascenso\u2014 replica formalmente este movimiento de emergencia: las estrofas encadenadas avanzan sin pausa desde la profundidad hasta la superficie, desde la fuente subterr\u00e1nea hasta el raudal, desde el misterio antiguo hasta el barrio &#8220;fecundo&#8221; del presente. La sierpe no es forastera sino nativa: ha estado siempre aqu\u00ed, esperando su momento de salir.<\/p>\n<p><strong>4.2. La sierpe en el mito: &#8220;Leyenda&#8221;, &#8220;El Mito&#8221;, &#8220;Draco&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n &#8220;\u00c9l&#8221; del poemario desarrolla la dimensi\u00f3n m\u00edtica de la sierpe en tres poemas de registro diferente. &#8220;Leyenda&#8221;, en romance octosil\u00e1bico, es el m\u00e1s narrativo: reproduce el episodio central del mito oral con la sobriedad del cantor popular, sin ornamentaci\u00f3n ni distancia ir\u00f3nica. La elecci\u00f3n del romance \u2014metro de la narraci\u00f3n oral por excelencia\u2014 es la forma de hacer visible la fuente: el poema no cita la leyenda sino que la reproduce desde dentro, como si hubiera emergido de la misma tradici\u00f3n que la gener\u00f3.<\/p>\n<p>El romance es tambi\u00e9n el metro de la desaparici\u00f3n: su ritmo acelerado, su car\u00e1cter narrativo y su clausura final dejan a la sierpe muerta y al mito cerrado. Pero el poemario no permite que el cierre sea definitivo: inmediatamente despu\u00e9s del romance narrativo de la muerte, &#8220;El Mito&#8221; y &#8220;Draco&#8221; abren la sierpe hacia sus dimensiones c\u00f3smicas, arqueol\u00f3gicas y estelares. La muerte del animal no cancela el s\u00edmbolo; al contrario, lo libera de su forma concreta y lo eleva a la abstracci\u00f3n del mito.<\/p>\n<p>&#8220;El Mito&#8221; sit\u00faa la sierpe en el tiempo largo de la historia romana:<\/p>\n<p>Dios romano, venerado en la fuente.<br \/>\nUn ara te recuerda de manera<br \/>\ninfame, a tus pies la sierpe presiente.<\/p>\n<p>El dios romano al que alude el poema es probablemente el genius loci del manantial de la Magdalena, cuya presencia est\u00e1 documentada por el hallazgo arqueol\u00f3gico de un ara votiva en las excavaciones del barrio. Esta inscripci\u00f3n arqueol\u00f3gica de la sierpe en la historia pre-cristiana de Ja\u00e9n conecta el mito oral medieval con un pasado a\u00fan m\u00e1s remoto: la sierpe no es una invenci\u00f3n del Medievo sino la continuaci\u00f3n de una presencia simb\u00f3lica que se remonta a la Antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>&#8220;Draco&#8221; cierra la trayectoria de la sierpe con su elevaci\u00f3n a constelaci\u00f3n. El drag\u00f3n celeste \u2014la constelaci\u00f3n Draco, que rodea a la Osa Menor en el cielo boreal\u2014 es el espejo celeste de la sierpe terrestre: lo que en el raudal fue amenaza y muerte se convierte en el firmamento en signo permanente, en &#8220;encantamiento&#8221; que refleja sobre la tierra jiennense su velo c\u00f3smico. El \u00faltimo verso del poema \u2014&#8221;En tierra olivarera cae su velo&#8221;\u2014 recoge el olivar como el lugar donde la historia del s\u00edmbolo confluye: desde las aguas primordiales de &#8220;Brazo de Mar&#8221; hasta las estrellas de &#8220;Draco&#8221;, pasando por el romance de la muerte en &#8220;Leyenda&#8221;, la sierpe vuelve a posarse sobre la tierra olivarera de Ja\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>4.3. La sierpe como guardiana: &#8220;Magdalena&#8221; y &#8220;Catedral&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Los poemas &#8220;Magdalena&#8221; y &#8220;Catedral&#8221; representan el giro m\u00e1s audaz en el tratamiento simb\u00f3lico de la sierpe: la transformaci\u00f3n de la bestia en guardiana. En &#8220;Magdalena&#8221;, este giro se produce en el momento en que la voz l\u00edrica dirige su palabra a la mujer:<\/p>\n<p>La sierpe da un paso atr\u00e1s<br \/>\ny el silencio se apodera<br \/>\ndel vac\u00edo de la gruta<br \/>\nsin da\u00f1ar tu fruto.<\/p>\n<p>La sierpe &#8220;da un paso atr\u00e1s&#8221; \u2014expresi\u00f3n de una rendici\u00f3n voluntaria, no de una derrota\u2014 y el silencio que se apodera de la gruta es el silencio del umbral: el momento antes de que la voz femenina ocupe el espacio que la serpiente ha abandonado. La gruta \u2014espacio ct\u00f3nico por excelencia, matriz primordial en el imaginario de Bachelard\u2014 queda libre, &#8220;sin da\u00f1ar tu fruto&#8221;. El fruto que la sierpe no ha da\u00f1ado es la fertilidad, la vida, la posibilidad de nacer.<\/p>\n<p>Esta inversi\u00f3n de la sierpe \u2014de amenaza a protectora\u2014 tiene un precedente en la figura de la serpiente como genius loci ben\u00e9volo de la tradici\u00f3n romana. La sierpe del poema act\u00faa como el numen tutelar del barrio de la Magdalena: no solo no da\u00f1a sino que garantiza el nacimiento de lo nuevo. En t\u00e9rminos junguianos, la rendici\u00f3n de la serpiente ante la mujer podr\u00eda leerse como la integraci\u00f3n de la sombra \u2014el aspecto amenazador del inconsciente\u2014 en la totalidad del yo: la mujer que ha superado el miedo a la serpiente puede integrar su energ\u00eda sin ser destruida por ella.<\/p>\n<p>En &#8220;Catedral&#8221;, la sierpe reaparece en el momento clim\u00e1tico del poema como agente de una acci\u00f3n ambigua pero definitiva:<\/p>\n<p>Arrastrando, lleg\u00f3 la sierpe, acaso para hacerla callar.<br \/>\nVen\u00eda de San Ildefonso. En su garra, un pu\u00f1al.<\/p>\n<p>Esta sierpe armada \u2014&#8221;en su garra, un pu\u00f1al&#8221;\u2014 que llega desde San Ildefonso para &#8220;hacerla callar&#8221; al &#8220;alma negra&#8221; que no quer\u00eda ver la belleza de la Catedral es la figura de la justicia po\u00e9tica: el s\u00edmbolo que restituye el orden simb\u00f3lico que el &#8220;alma negra&#8221; hab\u00eda violado con su ceguera voluntaria. La sierpe no mata para destruir sino para revelar: cuando el &#8220;alma negra&#8221; agoniza, &#8220;mir\u00f3 hacia la Catedral&#8221; y entonces s\u00ed vio &#8220;aquella belleza enorme, sin igual&#8221;. La muerte \u2014o lo que sea la acci\u00f3n de la sierpe\u2014 es la condici\u00f3n de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>5. Sierpe, mujer y territorio: una lectura feminista del poemario<\/strong><\/p>\n<p><strong>5.1. La identificaci\u00f3n sierpe-mujer en la cultura occidental<\/strong><\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n entre la serpiente y la mujer es uno de los topoi m\u00e1s persistentes y m\u00e1s perniciosos de la cultura occidental patriarcal. Desde la Eva del G\u00e9nesis \u2014tentada por la serpiente, convertida en co-culpable con ella del pecado original\u2014 hasta las brujas de los tratados de demonolog\u00eda medieval \u2014que se representan a menudo acompa\u00f1adas de serpientes como familiares del diablo\u2014 pasando por la Medusa de la mitolog\u00eda griega cuyo cabello de serpientes convert\u00eda en piedra a quien la miraba, la cultura occidental ha utilizado sistem\u00e1ticamente la serpiente como s\u00edmbolo de la femineidad peligrosa.<\/p>\n<p>H\u00e9l\u00e8ne Cixous, en su ensayo &#8220;La risa de la Medusa&#8221; (1975), propone una lectura feminista de este mito: la Medusa no es monstruosa sino hermosa, la risa de la Medusa no es la risa del terror sino la risa de la liberaci\u00f3n. La estrategia de Cixous \u2014recuperar el s\u00edmbolo aterrador y devolverlo como s\u00edmbolo de poder femenino\u2014 es precisamente la que Sol\u00eds del R\u00edo practica en &#8220;Magdalena&#8221;: la sierpe no es la amenaza sino la guardiana, su &#8220;paso atr\u00e1s&#8221; no es la rendici\u00f3n de la mujer sino la liberaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>Adriana Cavarero, en el an\u00e1lisis de los mitos de la feminidad que desarrolla en Nonostante Platone (1990), muestra c\u00f3mo la filosof\u00eda y la mitolog\u00eda occidentales han construido la figura femenina a partir de la negaci\u00f3n: la mujer es lo que el hombre no es, el cuerpo que el esp\u00edritu ha abandonado, la naturaleza que la cultura ha superado. La sierpe como s\u00edmbolo de la mujer \u2014en la tradici\u00f3n de la cultura patriarcal\u2014 es la naturaleza en su aspecto m\u00e1s amenazante: lo que se arrastra por el suelo, lo que muerde, lo que mata. Sol\u00eds del R\u00edo invierte esta asociaci\u00f3n: la sierpe que se arrastra no muerde sino que protege, no mata sino que retrocede para que la vida pueda nacer.<\/p>\n<p><strong>5.2. La sierpe-mujer en Las huellas de la Sierpe<\/strong><\/p>\n<p>El poemario de Sol\u00eds del R\u00edo desarrolla una analog\u00eda sistem\u00e1tica entre la sierpe y la mujer que opera en varios niveles. El primero es el de la identificaci\u00f3n de los espacios: tanto la mujer del poema &#8220;Magdalena&#8221; como la sierpe de &#8220;Brazo de Mar&#8221; tienen su origen en el mismo lugar \u2014la Fuente de la Pe\u00f1a, el raudal de la Magdalena\u2014. El espacio acu\u00e1tico y subterr\u00e1neo es el espacio del origen de ambas figuras.<\/p>\n<p>El segundo nivel es el de los atributos: la mujer de &#8220;Magdalena&#8221; tiene &#8220;alas manchadas&#8221; y &#8220;vuelo taciturno&#8221;; la sierpe de &#8220;Brazo de Mar&#8221; surge &#8220;engendrada&#8221; de las aguas. Ambas son figuras del nacimiento dificultoso, del surgimiento desde la profundidad hasta la superficie. La mujer y la sierpe comparten la misma trayectoria ascendente, el mismo movimiento de emergencia desde el interior de la tierra hacia el mundo visible.<\/p>\n<p>El tercer nivel es el narrativo: en el momento central de &#8220;Magdalena&#8221;, cuando la voz l\u00edrica dirige a la mujer su imperativo \u2014&#8221;Mujer, s\u00e1lvate y vuela&#8221;\u2014, la sierpe &#8220;da un paso atr\u00e1s&#8221;. La retirada de la sierpe y el vuelo de la mujer son dos movimientos simult\u00e1neos y complementarios: no es que la mujer venza a la sierpe, es que la sierpe cede su espacio a la mujer, como quien pasa la antorcha. Esta imagen de la transmisi\u00f3n \u2014del poder, del s\u00edmbolo, de la capacidad de habitar el territorio\u2014 es la que da al poema su significado m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>El cuarto nivel es el simb\u00f3lico: el &#8220;fruto&#8221; que la sierpe no da\u00f1a es el fruto de la mujer, pero tambi\u00e9n el fruto del olivar \u2014el aceite, la aceituna\u2014 y el fruto del poema. La sierpe que cuida el fruto es la guardiana no solo de la fertilidad f\u00edsica sino de la creaci\u00f3n simb\u00f3lica: cuida el poema, cuida la historia, cuida la memoria. En esta \u00faltima dimensi\u00f3n, la sierpe de Sol\u00eds del R\u00edo dialoga con el lagarto de Paredes Aparicio: ambos son guardianes, ambos cuidan lo que la ciudad podr\u00eda perder.<\/p>\n<p><strong>5.3. El territorio como cuerpo femenino<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los gestos po\u00e9ticos m\u00e1s originales de Las huellas de la Sierpe es la construcci\u00f3n del territorio jiennense como cuerpo femenino. Esta identificaci\u00f3n \u2014territorio = mujer, tierra = cuerpo\u2014 no es nueva en la poes\u00eda espa\u00f1ola: los modernistas la practicaron, los rom\u00e1nticos la prefiguraron, y la ecocr\u00edtica feminista la ha teorizado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Pero en el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo, la identificaci\u00f3n adopta una forma espec\u00edfica que la distingue de sus precedentes.<\/p>\n<p>En &#8220;Olivo&#8221;, el \u00e1rbol se convierte en cuerpo-madre:<\/p>\n<p>Tierra que sangra<br \/>\ncuando gritas.<br \/>\nTierra de entra\u00f1as<br \/>\nde mujer.<\/p>\n<p>La tierra que sangra es la tierra del olivar cuando la m\u00e1quina de la recolecci\u00f3n la sacude, pero tambi\u00e9n la tierra del cuerpo femenino que sangra en el ciclo menstrual. La &#8220;tierra de entra\u00f1as de mujer&#8221; es la expresi\u00f3n m\u00e1s directa de esta identificaci\u00f3n: el olivar no solo se parece a un cuerpo de mujer, es un cuerpo de mujer. Esta fusi\u00f3n no es met\u00e1fora decorativa sino principio ontol\u00f3gico: en el universo po\u00e9tico de Sol\u00eds del R\u00edo, el territorio y el cuerpo son lo mismo, est\u00e1n hechos de la misma materia.<\/p>\n<p>La sierpe, en este contexto, es el animal que habita tanto el territorio como el cuerpo: nace de las aguas de la tierra, circula por los raudales como la sangre circula por las venas, explota desde el interior como explotan los deseos reprimidos. La serpiente uterina de la tradici\u00f3n fant\u00e1stica medieval \u2014la serpiente que habita la matriz de la mujer\u2014 se convierte en la sierpe que habita el raudal de la ciudad: los dos cuerpos, el de la mujer y el del territorio, comparten el mismo animal.<\/p>\n<p>Esta identificaci\u00f3n entre cuerpo, territorio y serpiente constituye el n\u00facleo sem\u00e1ntico m\u00e1s profundo de Las huellas de la Sierpe. El t\u00edtulo mismo lo anuncia: las huellas de la sierpe son tambi\u00e9n las huellas del cuerpo de la mujer en el territorio, y las huellas del territorio en el cuerpo de la mujer. La sierpe deja huella, la mujer deja huella, la ciudad deja huella: el poemario es el registro de esas huellas, la escritura que impide que se borren.<\/p>\n<p><strong>6. Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de la sierpe como s\u00edmbolo en Las huellas de la Sierpe de Mar\u00eda \u00c1ngeles Sol\u00eds del R\u00edo permite extraer las siguientes conclusiones. En primer lugar, la sierpe del poemario es un s\u00edmbolo polivalente que opera simult\u00e1neamente en varios registros: el m\u00edtico (criatura primordial de las aguas), el hist\u00f3rico (animal del bestiario medieval y la leyenda oral jiennense), el arqueol\u00f3gico (vinculada al genius loci romano del manantial) y el c\u00f3smico (la constelaci\u00f3n Draco). Esta polivalencia es la condici\u00f3n de su riqueza simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la sierpe del poemario dialoga productivamente con las reescrituras contempor\u00e1neas de la misma figura, en particular con los Cuentos y cr\u00f3nicas del lagarto de Ja\u00e9n de Mart\u00edn Lorenzo Paredes Aparicio. Ambas reescrituras comparten la inversi\u00f3n sem\u00e1ntica del mito original \u2014la bestia amenazadora se convierte en guardiana\u2014 pero la desarrollan desde g\u00e9neros y perspectivas distintos que se complementan sin cancelarse.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la sierpe en el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo tiene una dimensi\u00f3n espec\u00edficamente feminista: es la figura que cede su espacio a la mujer, la que guarda el fruto sin da\u00f1arlo, la que comparte con el cuerpo femenino el territorio de las aguas y las entra\u00f1as. Esta dimensi\u00f3n no es ajena al s\u00edmbolo universal de la serpiente: es la reactivaci\u00f3n, desde una perspectiva feminista contempor\u00e1nea, de los poderes ct\u00f3nicos y regenerativos que la cultura patriarcal hab\u00eda reprimido en la figura serpentina.<\/p>\n<p>Las huellas de la Sierpe es, en este sentido, un libro que no solo habla de Ja\u00e9n sino que habla desde Ja\u00e9n sobre cuestiones universales: la relaci\u00f3n entre el s\u00edmbolo y la historia, entre el territorio y el cuerpo, entre el mito y la experiencia personal. La sierpe que atraviesa el poemario es una criatura local e universal a la vez: nacida en el raudal de la Magdalena, habita tambi\u00e9n en el firmamento y en el cuerpo de la mujer que escribe. Esa simultaneidad es la medida de su grandeza simb\u00f3lica.<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p>Bachelard, Gaston (1942): El agua y los sue\u00f1os: ensayo sobre la imaginaci\u00f3n de la materia. Trad. Ida Vitale. M\u00e9xico D.F.: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1978.<\/p>\n<p>Bachelard, Gaston (1943): El aire y los sue\u00f1os: ensayo sobre la imaginaci\u00f3n del movimiento. Trad. Ernestina de Champourcin. M\u00e9xico D.F.: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1980.<\/p>\n<p>Cavarero, Adriana (1990): Nonostante Platone. Roma: Editori Riuniti. Trad. espa\u00f1ola: A pesar de Plat\u00f3n. Madrid: C\u00e1tedra, 1995.<\/p>\n<p>Cirlot, Juan Eduardo (1992): Diccionario de s\u00edmbolos. Barcelona: Labor.<\/p>\n<p>Cixous, H\u00e9l\u00e8ne (1975): &#8220;La risa de la Medusa&#8221;. Trad. A. M. Moix. En La risa de la Medusa: Ensayos sobre la escritura. Barcelona: Anthropos, 1995, 13-46.<\/p>\n<p>De Beauvoir, Simone (1949): El segundo sexo. Trad. Alicia Martorell. Madrid: C\u00e1tedra, 1998.<\/p>\n<p>Durand, Gilbert (1979): Las estructuras antropol\u00f3gicas del imaginario. Trad. V\u00edctor Goldstein. Madrid: Taurus, 1982.<\/p>\n<p>Eliade, Mircea (1955): Images et symboles. Par\u00eds: Gallimard. Trad. espa\u00f1ola: Im\u00e1genes y s\u00edmbolos. Madrid: Taurus, 1979.<\/p>\n<p>Eslava Gal\u00e1n, Juan (1991): La leyenda del lagarto de la Malena y los mitos del drag\u00f3n. Ja\u00e9n: Universidad de Ja\u00e9n \/ Ayuntamiento de Ja\u00e9n.<\/p>\n<p>Jung, Carl Gustav (1952): S\u00edmbolos de transformaci\u00f3n. Trad. Enrique Butelman. Barcelona: Paid\u00f3s, 1982.<\/p>\n<p>Paredes Aparicio, Mart\u00edn Lorenzo (2021): Cuentos y cr\u00f3nicas del lagarto de Ja\u00e9n. Madrid: Ediciones Amaniel.<\/p>\n<p>Sol\u00eds del R\u00edo, Mar\u00eda \u00c1ngeles (2026): Las huellas de la Sierpe. Madrid: Editorial Poes\u00eda eres t\u00fa.<\/p>\n<p><strong>6.1. El s\u00edmbolo de la sierpe en perspectiva comparada: Espa\u00f1a e Iberoam\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del s\u00edmbolo de la sierpe en Las huellas de la Sierpe gana profundidad cuando se pone en di\u00e1logo con el tratamiento de la serpiente en otras tradiciones po\u00e9ticas de lengua espa\u00f1ola. Sin pretensi\u00f3n de exhaustividad, se se\u00f1alan aqu\u00ed algunos paralelos significativos que permiten apreciar tanto la originalidad del tratamiento de Sol\u00eds del R\u00edo como su inscripci\u00f3n en una tradici\u00f3n m\u00e1s amplia.<\/p>\n<p>En la poes\u00eda espa\u00f1ola del siglo XX, la serpiente aparece con notable frecuencia como s\u00edmbolo del deseo y del conocimiento prohibido. En la obra de Federico Garc\u00eda Lorca, la serpiente es una figura de la sexualidad que circula por el Romancero gitano y por el Poema del cante jondo como imagen de lo que la moral burguesa ha reprimido. El famoso &#8220;Romance de la luna, luna&#8221; \u2014donde la luna devora a un ni\u00f1o gitano\u2014 tiene una estructura simb\u00f3lica semejante a la de la sierpe que amenaza y finalmente cede: la figura m\u00edtica de la destrucci\u00f3n se convierte en figura del tr\u00e1nsito, del paso de un estado a otro. Esta estructura liminal \u2014la figura m\u00edtica como umbral de transformaci\u00f3n\u2014 es tambi\u00e9n la que opera en el poema &#8220;Magdalena&#8221; de Sol\u00eds del R\u00edo.<\/p>\n<p>En la poes\u00eda iberoamericana, la serpiente ha tenido un tratamiento especialmente rico en el contexto de las reelaboraciones de las mitolog\u00edas precolombinas. La quetzalc\u00f3atl nahua \u2014la serpiente emplumada, s\u00edmbolo de la dualidad cielo-tierra, materia-esp\u00edritu\u2014 ha inspirado a m\u00faltiples poetas mexicanos y centroamericanos del siglo XX, desde Octavio Paz hasta Ernesto Cardenal. En el caso de Paz, la serpiente aparece en El laberinto de la soledad como figura de la identidad mexicana en su dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda y m\u00e1s conflictiva: la serpiente es lo que el mestizo ha heredado de sus dos tradiciones y no puede resolver en ninguna de ellas. Esta funci\u00f3n de la serpiente como s\u00edmbolo de la identidad en tensi\u00f3n \u2014ni europea ni ind\u00edgena, ni cristiana ni pagana\u2014 tiene una resonancia indirecta en la sierpe de Sol\u00eds del R\u00edo: tampoco la sierpe jiennense puede resolverse en ninguna tradici\u00f3n \u00fanica, porque pertenece simult\u00e1neamente al bestiario medieval cristiano, al genius loci romano y a la leyenda oral \u00e1rabe y cristiana de la ciudad.<\/p>\n<p>En la poes\u00eda andina \u2014especialmente en el mundo quechua y aymara\u2014, la serpiente amaru es una figura de las fuerzas de la tierra y del agua que algunas corrientes del neoindigenismo literario han recuperado como s\u00edmbolo de resistencia cultural frente a la colonizaci\u00f3n. Esta utilizaci\u00f3n de la serpiente como s\u00edmbolo identitario de un pueblo o una regi\u00f3n que reclama su autonom\u00eda cultural frente a poderes externos es estructuralmente semejante a la que Sol\u00eds del R\u00edo practica: la sierpe de Ja\u00e9n no solo es un s\u00edmbolo del pasado de la ciudad sino una apuesta por la identidad de esa ciudad en el presente, frente a la uniformizaci\u00f3n cultural que la globalizaci\u00f3n impone.<\/p>\n<p><strong>6.2. Implicaciones para la ense\u00f1anza de la literatura regional espa\u00f1ola<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del s\u00edmbolo de la sierpe en Las huellas de la Sierpe tiene implicaciones que van m\u00e1s all\u00e1 del comentario literario y alcanzan a la ense\u00f1anza de la literatura en los contextos educativos de Andaluc\u00eda y de Espa\u00f1a. La poes\u00eda de Sol\u00eds del R\u00edo ofrece un material pedag\u00f3gico excepcional para el tratamiento de varios contenidos del curr\u00edculo de Lengua y Literatura: el an\u00e1lisis m\u00e9trico, la simbol\u00edstica literaria, la relaci\u00f3n entre literatura e historia local, y la perspectiva de g\u00e9nero en la literatura.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito del an\u00e1lisis m\u00e9trico, el poemario permite trabajar con una colecci\u00f3n especialmente rica de formas: d\u00e9cima espinela, soneto, terza rima, quintilla, romance y verso libre en un \u00fanico volumen. Esta diversidad formal, lejos de ser un obst\u00e1culo, es una ventaja pedag\u00f3gica: el estudiante puede comparar directamente las caracter\u00edsticas de cada forma y apreciar c\u00f3mo el cambio de metro produce cambios de sentido. El an\u00e1lisis de los poemas &#8220;Tierra Olivarera&#8221; \u2014d\u00e9cima\u2014 y &#8220;Magdalena&#8221; \u2014verso libre\u2014 como par contrastivo es un ejercicio que puede realizarse en el aula sin necesitar m\u00e1s materiales que el libro.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la simbol\u00edstica literaria, el poemario permite introducir al estudiante en el concepto de s\u00edmbolo polivalente: la sierpe que es amenaza y protecci\u00f3n, mito y historia, animal y constelaci\u00f3n. Este concepto \u2014fundamental para la comprensi\u00f3n de la poes\u00eda simb\u00f3lica del siglo XX\u2014 se vuelve accesible cuando se ejemplifica con un s\u00edmbolo que el estudiante jiennense puede reconocer como perteneciente a su propia cultura.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la literatura e historia local, el poemario ofrece un puente natural entre el patrimonio cultural de Ja\u00e9n \u2014la leyenda del lagarto, los barrios hist\u00f3ricos, las procesiones de Semana Santa, el olivar\u2014 y su expresi\u00f3n literaria contempor\u00e1nea. Este puente es especialmente valioso en un momento en que la educaci\u00f3n secundaria espa\u00f1ola ha incorporado la dimensi\u00f3n territorial al curr\u00edculo de literatura: los poemas de Sol\u00eds del R\u00edo permiten trabajar el patrimonio local no como objeto de turismo cultural sino como material vivo de la creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la perspectiva de g\u00e9nero, el poemario permite analizar la construcci\u00f3n de la identidad femenina a trav\u00e9s de figuras m\u00edticas y su inversi\u00f3n: la sierpe-amenaza que se convierte en guardiana, la mujer-apedreada que se convierte en libre. Estas inversiones son comprensibles para estudiantes de bachillerato y pueden servir de punto de entrada para una reflexi\u00f3n m\u00e1s amplia sobre la representaci\u00f3n de las mujeres en la literatura a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>Estas posibilidades pedag\u00f3gicas no son ajenas al proyecto po\u00e9tico de Sol\u00eds del R\u00edo: el poemario est\u00e1 escrito con una claridad de im\u00e1genes y una precisi\u00f3n l\u00e9xica que lo hacen accesible a lectores no especializados sin por ello renunciar a la complejidad simb\u00f3lica que hace de \u00e9l un texto literariamente valioso. Esta doble accesibilidad \u2014para el lector especializado y para el lector general\u2014 es uno de sus m\u00e9ritos m\u00e1s dif\u00edciles de alcanzar y uno de los que m\u00e1s claramente lo distingue de una poes\u00eda exclusivamente acad\u00e9mica.<\/p>\n<p><strong>6.3. Perspectivas de investigaci\u00f3n futura<\/strong><\/p>\n<p>El presente trabajo ha trazado las l\u00edneas principales del an\u00e1lisis simb\u00f3lico de la sierpe en Las huellas de la Sierpe, pero deja abiertas varias v\u00edas de investigaci\u00f3n que podr\u00edan desarrollarse en trabajos futuros. La primera es un estudio comparativo entre el tratamiento de la sierpe en el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo y en los Cuentos y cr\u00f3nicas del lagarto de Ja\u00e9n de Mart\u00edn Lorenzo Paredes Aparicio, que el presente trabajo ha abordado solo tangencialmente. Un estudio de este tipo permitir\u00eda mostrar con mayor detalle c\u00f3mo el mismo s\u00edmbolo puede generar textos literariamente muy distintos seg\u00fan el g\u00e9nero \u2014narrativa frente a l\u00edrica\u2014 y la perspectiva \u2014masculina frente a femenina.<\/p>\n<p>La segunda v\u00eda es el an\u00e1lisis de la recepci\u00f3n del poemario entre los lectores jiennenses, que permitir\u00eda verificar si la reactivaci\u00f3n del s\u00edmbolo propuesta por Sol\u00eds del R\u00edo produce en la comunidad local el reconocimiento y la identificaci\u00f3n que la autora parece buscar. Esta investigaci\u00f3n de recepci\u00f3n podr\u00eda realizarse mediante encuestas a lectores, an\u00e1lisis de rese\u00f1as en medios locales y nacionales, y estudio de los contextos de circulaci\u00f3n del libro \u2014lecturas p\u00fablicas, clubes de lectura, aulas.<\/p>\n<p>La tercera v\u00eda es el estudio comparativo de la sierpe jiennense en el contexto m\u00e1s amplio de los s\u00edmbolos identitarios de otras ciudades andaluzas: el toro de Osborne en el paisaje de las carreteras, el lagarto de la Alhambra en Granada, la sirena del escudo de Sevilla. Este estudio permitir\u00eda situar la sierpe de Ja\u00e9n en el repertorio de los animales simb\u00f3licos de Andaluc\u00eda y comprender mejor las funciones que los s\u00edmbolos zool\u00f3gicos cumplen en la construcci\u00f3n de las identidades locales y regionales.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 4. An\u00e1lisis poema a poema: el s\u00edmbolo en acci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis simb\u00f3lico de los poemas individuales de Las huellas de la Sierpe revela la coherencia interna del proyecto de Sol\u00eds del R\u00edo: cada pieza contribuye a la construcci\u00f3n de un bestiario personal donde la sierpe funciona como \u00edndice de un campo sem\u00e1ntico que incluye el territorio, la feminidad, la memoria y la resistencia. A continuaci\u00f3n se examinan los poemas m\u00e1s representativos desde esta perspectiva.<\/p>\n<p>En &#8220;El rastro de escamas&#8221;, poema que abre el poemario, la sierpe aparece como huella antes que como presencia: &#8220;Donde la sierpe pasa \/ queda el dibujo vivo de la tierra&#8221;. La ausencia del animal en el cuadro visual se compensa con su rastro tangible. Esta estructura \u2014presencia a trav\u00e9s de la ausencia\u2014 es caracter\u00edstica del s\u00edmbolo tal como lo define Todorov: el signo simb\u00f3lico remite a algo que no puede ser mostrado directamente, algo que solo puede ser sugerido por sus huellas o efectos. Sol\u00eds del R\u00edo elige para el t\u00edtulo del libro precisamente este t\u00e9rmino \u2014huellas\u2014 porque define con exactitud el modo en que la sierpe habita sus poemas: no como figura central sino como fuerza que deja marca.<\/p>\n<p>&#8220;La danza de la sierpe en el Guadalbull\u00f3n&#8221; desarrolla la dimensi\u00f3n territorial del s\u00edmbolo. El r\u00edo Guadalbull\u00f3n, afluente del Guadalquivir que atraviesa la provincia de Ja\u00e9n, se convierte en el escenario del ritual: la sierpe danza sobre el agua y su movimiento ondulatorio duplica el de la corriente. La identificaci\u00f3n sierpe-r\u00edo-territorio se cumple aqu\u00ed con una econom\u00eda de medios notable: apenas cuatro estrofas bastan para fundar una mitolog\u00eda local. Jung habr\u00eda reconocido en esta identificaci\u00f3n el arquetipo del Uroboros, la serpiente que se muerde la cola y simboliza la continuidad c\u00f3smica del territorio.<\/p>\n<p>El poema &#8220;La sierpe y la mujer&#8221; es el m\u00e1s expl\u00edcito en su dimensi\u00f3n feminista. La voz po\u00e9tica se dirige directamente al animal: &#8220;Hermana sierpe, t\u00fa que fuiste maldita \/ por quienes no entendieron tu secreto&#8221;. La apelaci\u00f3n fraternal invierte la tradici\u00f3n b\u00edblica \u2014donde la serpiente es tentadora y enemiga\u2014 y construye una genealog\u00eda femenina alternativa donde sierpe y mujer comparten el estigma de haber sido nombradas peligrosas por el orden patriarcal. Esta lectura conecta con el proyecto de Cixous en &#8220;La risa de la Medusa&#8221;: reclamar para lo femenino los monstruos que el canon masculino hab\u00eda demonizado.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 5. La sierpe en el contexto de la poes\u00eda femenina espa\u00f1ola contempor\u00e1nea<\/strong><\/p>\n<p>Las huellas de la Sierpe no es un caso aislado en la poes\u00eda femenina espa\u00f1ola de las \u00faltimas d\u00e9cadas. La recuperaci\u00f3n de figuras simb\u00f3licas tradicionalmente asociadas al peligro o a lo monstruoso \u2014la serpiente, la bruja, la loca, la hechicera\u2014 forma parte de un proyecto colectivo de resignificaci\u00f3n que atraviesa la l\u00edrica femenina espa\u00f1ola desde los a\u00f1os noventa. Autoras como Olvido Garc\u00eda Vald\u00e9s, Ana Merino, Raquel Lanseros o Miriam Reyes han explorado, desde posiciones diversas, esta estrategia de apropiaci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Lo espec\u00edfico de Sol\u00eds del R\u00edo dentro de esta corriente es la territorializaci\u00f3n del s\u00edmbolo: la sierpe no es una figura abstracta o universalizante sino una presencia concreta, enraizada en el paisaje de Ja\u00e9n, en sus leyendas, en su geolog\u00eda incluso. Esta concreci\u00f3n geogr\u00e1fica evita el riesgo del esencialismo que acecha a ciertas po\u00e9ticas feministas: al hablar de la sierpe de Ja\u00e9n, Sol\u00eds del R\u00edo habla de algo localizable, documentable, verificable. El mito no flota en el espacio atemporal del arquetipo sino que tiene coordenadas hist\u00f3ricas y geogr\u00e1ficas precisas.<\/p>\n<p>Esta operaci\u00f3n de territorializaci\u00f3n conecta Las huellas de la Sierpe con la tradici\u00f3n del lugar en la poes\u00eda espa\u00f1ola \u2014estudiada por Julio Neira y Alfredo Salda\u00f1a\u2014 y con las reflexiones de Gillian Rose sobre la geograf\u00eda feminista: los espacios no son neutros sino marcados por relaciones de poder, y la poes\u00eda que los nombra desde una voz femenina transgrede esa neutralidad aparente y reivindica una presencia que la cultura hegem\u00f3nica ha borrado.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Las huellas de la Sierpe desde la perspectiva del bestiario m\u00edtico, la feminidad y el territorio demuestra que el poemario de Sol\u00eds del R\u00edo es una obra de una complejidad simb\u00f3lica excepcional. La sierpe funciona en \u00e9l como operador cultural que activa simult\u00e1neamente tres campos sem\u00e1nticos \u2014lo m\u00edtico, lo femenino y lo territorial\u2014 sin reducirse a ninguno de ellos. Esta multivalencia simb\u00f3lica es la marca de la gran poes\u00eda: los s\u00edmbolos que trabajan los mejores poemas no son ilustraciones de una idea sino condensaciones de varias ideas en tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo de Sol\u00eds del R\u00edo se inscribe, por tanto, en la mejor tradici\u00f3n de la poes\u00eda simb\u00f3lica espa\u00f1ola \u2014de Antonio Machado a Mar\u00eda Zambrano, pasando por Garc\u00eda Lorca\u2014 al tiempo que la ampl\u00eda desde una perspectiva feminista y territorialmente marcada. Las huellas de la Sierpe no es un poemario f\u00e1cil ni complaciente: exige del lector una disposici\u00f3n a habitar el s\u00edmbolo, a dejarse conducir por sus resonancias, a aceptar que la sierpe que cruza sus p\u00e1ginas es, al mismo tiempo, un animal, una mujer, un territorio y una herida.<\/p>\n<p><strong>Ep\u00edlogo: el s\u00edmbolo como acto pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p>Toda elecci\u00f3n simb\u00f3lica en poes\u00eda es, en alg\u00fan nivel, un acto pol\u00edtico. Sol\u00eds del R\u00edo elige la sierpe \u2014animal maldito, femenino, territorial\u2014 para titular y vertebrar su poemario en un momento en que la poes\u00eda espa\u00f1ola debate intensamente sobre la visibilidad de las voces femeninas y sobre el valor de las literaturas de provincia. Esta elecci\u00f3n no es inocente: es una declaraci\u00f3n de posici\u00f3n. Al colocar la sierpe en el centro de su universo po\u00e9tico, Sol\u00eds del R\u00edo reivindica simult\u00e1neamente lo femenino, lo local y lo m\u00edtico frente a las jerarqu\u00edas culturales dominantes.<\/p>\n<p>La presente monograf\u00eda ha intentado demostrar que esa elecci\u00f3n simb\u00f3lica no es arbitraria ni meramente decorativa sino que responde a una l\u00f3gica interna coherente, documentable en el an\u00e1lisis textual, enraizada en la historia de los bestiarios y en la tradici\u00f3n de la poes\u00eda femenina espa\u00f1ola. Si la sierpe de Sol\u00eds del R\u00edo tiene algo que decirle a la cultura del siglo XXI, es precisamente esto: que los s\u00edmbolos que la historia oficial marc\u00f3 como peligrosos siguen siendo los m\u00e1s necesarios.<\/p>\n<p>A modo de cierre bibliogr\u00e1fico, conviene subrayar que el presente trabajo no agota el campo de estudio que Las huellas de la Sierpe abre: queda pendiente un an\u00e1lisis detallado de la funci\u00f3n del paisaje como agente simb\u00f3lico, un estudio de la recepci\u00f3n de la obra por parte de la cr\u00edtica especializada y un examen comparado con otros poemarios contempor\u00e1neos de tem\u00e1tica bestiaria. La riqueza de la obra de Sol\u00eds del R\u00edo invita a futuras investigaciones que, sin duda, enriquecer\u00e1n el mapa de la poes\u00eda espa\u00f1ola femenina del siglo XXI. Queda, en todo caso, la certeza de que Las huellas de la Sierpe es una de las obras m\u00e1s importantes de la poes\u00eda espa\u00f1ola femenina de la \u00faltima d\u00e9cada, y que su estudio detallado es ya una necesidad ineludible para cualquier historiador de la literatura contempor\u00e1nea que aspire a trazar un mapa justo y completo del panorama l\u00edrico nacional. Esa es la lecci\u00f3n definitiva que el bestiario de Sol\u00eds del R\u00edo nos deja: los s\u00edmbolos no mueren, se transforman.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n coercitiva del s\u00edmbolo se cristaliza en el verso \u00abLa soga de la sierpe ata triunfante\u00bb, donde el reptil deja de ser v\u00edctima del mito medieval para convertirse en agente activo que anuda el destino del sujeto l\u00edrico al territorio. La sierpe no huye: ata, conquista, reivindica.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 20px;\"><a class=\"btn btn-primary\" style=\"background: #1976d2; color: #fff; padding: 8px 18px; border-radius: 4px; text-decoration: none;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.5281\/zenodo.20434633\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver en Zenodo \u2192<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SIERPE COMO S\u00cdMBOLO EN LAS HUELLAS DE LA SIERPE<br \/>\nDE MAR\u00cdA \u00c1NGELES SOL\u00cdS DEL R\u00cdO:<br \/>\nBESTIARIO M\u00cdTICO, MUJER Y TERRITORIO<br \/>\nEN LA POES\u00cdA JIENNENSE CONTEMPOR\u00c1NEA<br \/>\n[Trabajo Fin de M\u00e1ster]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":37,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sierpe-estudios-academicos"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.7 (Yoast SEO v27.7) - 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