CON TRES HERIDASCON TRES HERIDAS
CON TRES HERIDASCON TRES HERIDAS
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

LOLI G. GARCÍA: DECIR PIEL, DECIR PATRIA

Hay libros que se abren como se abre una herida: sin pedir permiso y dejando ver lo que la piel guardaba. Con tres heridas, el poemario que Loli G. García publica en Ediciones Rilke en 2026, toma su título de Miguel Hernández y hace del cuerpo su primer territorio, el lugar donde se aprende a amar, a perder y a seguir en pie. Uno de sus poemas lo deja dicho desde el primer verso, sin rodeos: «Digo piel cuando quiero decir patria» (Digo piel). Todo lo demás nace de esa equivalencia.

Nacida en Vitoria-Gasteiz, Loli G. García, cuyo nombre civil es María Dolores García García, es licenciada en Historia del Arte y diplomada en Trabajo Social por la Universidad del País Vasco, y ha desarrollado su vida laboral en los Servicios Sociales. Con tres heridas no es su primer libro: lo preceden Como mariposas muertas (TarQus Editorial, 2020) y De Natura (Nimbo, 2022). Su obra está presente en más de veinte antologías y parte de ella ha sido traducida al italiano. En 2024 recibió una mención de honor en el X Certamen de poesía, narrativa y pintura de la Asociación Le Ragunanze de Roma por el poema “Solitario pino mediterráneo”, y en 2026 el primer premio de poesía no italiana del Premio Literario Menéndez Pelayo de Santander por “La vida quiso”; los dos poemas cierran hoy el libro desde su epílogo. Cultiva también el relato corto, con presencia en cuatro libros colectivos.

Su poesía, además, se dice en voz alta. Es declamadora y cantante en Las MilyUna Vocal & Guitar Casual Trio, que une música y poesía sobre el escenario, y sus poemas musicados, con arreglos de Juanma Pascual, pueden escucharse en el álbum Perseidas. Creó y coordina el encuentro poético Aletxa en verso, que en 2026 llega a su VIII edición; forma parte del equipo de apoyo del Festival Internacional de Poesía de Vitoria-Gasteiz, es vicepresidenta de Krelia, Asociación de Creadores Literarios de Álava, y miembro de la Asociación de Escritores de Euskadi. Esa costumbre de la palabra compartida se nota en cada página.

El libro se ordena en tres secciones que repiten la triple herida hernandiana: “La del amor”, con dieciséis poemas; “La de la muerte”, con quince, y “La de la vida”, con veinte, más un epílogo de tres poemas. En la primera, el cuerpo es celebración y lenguaje; en la segunda, se descubre materia que se gasta con cada roce: «Cada día nos deshacemos un poco» (El polvo que seremos). Frente a la ausencia, la escritura aparece como el único gesto posible: «soy un pájaro herido / que solo mueve su pluma / y escribe» (Pájaro Herido). Y en la tercera, ese mismo cuerpo se reconoce vulnerable sin dejar de reclamar su sitio, «frágil y poderoso a partes iguales» (Yacente). El epílogo abre la herida hacia la memoria colectiva y convierte el poema en testimonio: «Yo te escribo este poema para que crezcas libre» (Solitario pino mediterráneo).

Según su prologuista, Ángela Serna, Miguel Hernández fue un poeta admirado por la autora desde muy temprano y, junto a Gabriel Celaya y Blas de Otero, dio forma a sus intereses sociales y políticos; entre sus lecturas cita también a Ada Salas y a Chantal Maillard. El propio libro dialoga abiertamente con Antonio Gamoneda en dos poemas, con una honestidad que no esconde el vértigo: «Tus palabras de hierro y ceniza / me pesan en el alma» (Palabras de hierro y ceniza). Lo que aporta esta voz a esa tradición es un léxico despojado, sin retórica de duelo, y una manera de mirar en la que lo íntimo y lo civil se tocan: el deseo, la pérdida y la genealogía de quienes vinieron antes caben en la misma piel.

Leer Con tres heridas es aceptar la invitación de una poeta que escribe con el cuerpo y para los demás, que, como recuerda su prologuista, ha pulido cada verso hasta quedarse con las palabras justas, y que confía en que el lector encuentre en alguna de sus tres heridas la suya propia.

Loli G. García. Escritora, poeta. Compartir en X