Pérez-Ayala, Javier. «DE LA FRAGMENTACIÓN AL TEJIDO: TOPOLOGÍA ESPACIAL Y METÁFORAS DE UNIÓN EN LA POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA SOBRE IDENTIDAD NACIONAL». Zenodo, 13 de diciembre de 2025. https://doi.org/10.5281/zenodo.17923823
DE LA FRAGMENTACIÓN AL TEJIDO: TOPOLOGÍA ESPACIAL Y METÁFORAS DE UNIÓN EN LA POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA SOBRE IDENTIDAD NACIONAL
INTRODUCCIÓN
El espacio no es un mero contenedor pasivo de la acción literaria, sino un elemento dinámico que organiza los relatos, estructura las relaciones entre los personajes y vehicula significados ideológicos, simbólicos y culturales. Como señala Luz Aurora Pimentel en su estudio seminal El espacio en la ficción, “las relaciones espaciales organizan la acción de los personajes y remiten a modelos ideológicos” que permiten leer los textos literarios como mapas culturales de su tiempo.
En el caso de la poesía española contemporánea que tematiza la identidad nacional y la diversidad territorial, las metáforas espaciales desempeñan un papel crucial: no solo describen geografías físicas, sino que proponen modos de organizar simbólicamente la comunidad política, de articular la relación entre las partes y el todo, y de imaginar futuros posibles para la convivencia en la diversidad.
La presente monografía analiza las metáforas espaciales de unión (puentes, hilos, tapices, constelaciones) en la poesía española reciente sobre identidad nacional, tomando como caso central El Hilo Ibérico: Tapiz de culturas (2025) de Francisco Muñoz-Martín. El análisis se realiza desde dos perspectivas metodológicas complementarias: la geocrítica (análisis del espacio literario y su dimensión imaginaria) y el análisis retórico de las figuras de cohesión y fragmentación territorial.
Además, la monografía explora cómo la poesía española contemporánea reinterpreta tópicos grecolatinos como el locus amoenus (lugar ameno, paisaje idílico) y el beatus ille (elogio de la vida retirada) desde claves contemporáneas de identidad, ecología y preocupación por el territorio.
- MARCO TEÓRICO: GEOCRÍTICA Y ANÁLISIS DEL ESPACIO LITERARIO
1.1. La geocrítica como método de análisis literario
La geocrítica es una corriente crítica que emerge a principios del siglo XXI de la mano del teórico francés Bertrand Westphal y que propone estudiar “la dimensión imaginaria de los espacios” en la literatura, entendiendo que el referente espacial y su representación literaria “son interdependientes e interactivos”.
Los principios fundamentales de la geocrítica son:
El espacio como dimensión constitutiva del texto literario: Frente a la tradicional primacía del tiempo en el análisis narratológico, la geocrítica reivindica la importancia del espacio como categoría estructurante del relato y del poema. El espacio no es un mero decorado, sino un agente activo que condiciona la acción, define a los personajes y vehicula significados simbólicos.
Interdisciplinariedad: La geocrítica “asume su naturaleza intrínsecamente interdisciplinaria”, dialogando con la geografía cultural, la antropología, la sociología urbana, los estudios culturales y la filosofía del espacio. Como afirma Westphal, “aventurándose también en el borde y fuera del campo literario, la geocrítica rescata la parte del imaginario que explicita la humanidad del espacio”.
Análisis de un corpus articulado en torno a un referente espacial común: El método geocrítico propone observar “una obra y/o un corpus articulado alrededor de un mismo referente espacial a fin de situar mejor las expectativas, las reacciones y las estrategias discursivas de cada escritor o artista”. El análisis repara en tres factores clave: la espacialidad como representación literaria, el referente geográfico real y la interacción entre ambos.
El espacio como construcción cultural: La geocrítica rechaza la concepción del espacio como realidad objetiva y preexistente al texto, para entenderlo como una construcción cultural, resultado de prácticas sociales, representaciones imaginarias y discursos de poder. Los espacios literarios no son “copias” de espacios reales, sino “cofundadores del lugar”: la literatura contribuye a crear la identidad de los lugares tanto como los lugares inspiran la literatura.
Horizontalidad y perspectiva multifocal: Frente al análisis vertical (que prioriza la profundidad temporal y la historia), la geocrítica propone una lectura horizontal que atiende a las conexiones espaciales, los desplazamientos, las fronteras y los flujos entre territorios. La noción de “horizonte” permite contrastar cosmovisiones diferentes: la medieval verticalista (cielo/tierra) versus la contemporánea horizontalista (redes, rizomas, cartografías).
1.2. El espacio en la poesía: especificidades del género lírico
La aplicación de la geocrítica a la poesía presenta especificidades propias del género lírico:
Tensión entre indeterminación espacial y espacios explícitos: Como señala el estudio sobre toponimia en la lírica de Elvira Lacaci, “los topónimos en lírica establecen una rivalidad entre la indeterminación espacial característica del género, que tiende a la generalización para conseguir la trascendencia, y los espacios explícitos, que pueden comportar localismo”.
En la poesía, el espacio tiende a la abstracción y a la universalización, pero cuando los topónimos aparecen, “encuadran los hechos y además cobran protagonismo cuando los espacios condicionan a los individuos y conforman la visión de mundo del poeta”.
El espacio como base del imaginario poético: En corrientes líricas que destacan la influencia del medio en la persona (como la poesía social de posguerra o la poesía de la experiencia), “el espacio constituye la base del imaginario poético” y “ayuda a construir la esencia de la voz lírica”.
Espacios del lenguaje y espacios del yo: Siguiendo las críticas postestructuralistas sobre el espacio, en la poesía se articulan “los distintos espacios de alteridad partiendo de la concepción de la geografía como espacialidades sociales”: espacios del lenguaje, espacios del yo y del otro, espacios del lugar, espacios de la agitación.
Cartografías afectivas: La poesía no representa espacios objetivos, sino “cartografías afectivas” donde los lugares se cargan de memoria, emoción e identidad personal y colectiva.
1.3. Metáforas espaciales e identidad nacional
Las metáforas espaciales desempeñan un papel crucial en la construcción de las identidades nacionales. Como señala el estudio sobre la identidad nacional como “dimensión poliédrica”, las identidades nacionales pueden imaginarse “desde un punto de vista territorial, como una superposición y mezcla de referentes espaciales”.
Los principales tipos de metáforas espaciales en los discursos sobre identidad nacional son:
Metáforas de la fragmentación: Representan la nación como un espacio roto, dividido, separado. Ejemplos: la “brecha”, el “muro”, la “frontera”, la “división”, la “escisión”. Estas metáforas enfatizan el conflicto, la ruptura y la imposibilidad de la comunicación entre territorios.
Metáforas de la imposición vertical: Representan la nación como una estructura jerarquizada con un “centro” dominante y unas “periferias” subordinadas. Ejemplos: la “capital y las provincias”, el “núcleo y los márgenes”, la “metrópoli y las colonias”. Estas metáforas legitiman el centralismo y la uniformidad cultural.
Metáforas de la unión horizontal: Representan la nación como un espacio de conexiones, vínculos y relaciones horizontales sin jerarquía. Ejemplos: el “puente”, el “camino”, la “red”, el “tejido”, el “tapiz”. Estas metáforas enfatizan la interdependencia, el diálogo y el reconocimiento mutuo.
Metáforas orgánicas: Representan la nación como un organismo vivo (árbol, raíz, rama, semilla, planta). Estas metáforas subrayan el crecimiento natural, la conexión entre pasado y futuro, y la vitalidad del conjunto.
Metáforas celestes: Representan la nación como un conjunto de astros (constelación, galaxia, sistema planetario). Estas metáforas enfatizan la pluralidad, la distancia entre las partes y la necesidad de un “horizonte común” que las articule.
- CORPUS: EL HILO IBÉRICO Y LA TRADICIÓN DE LOS TÓPICOS ESPACIALES
2.1. El Hilo Ibérico: un mapa poético de España
El Hilo Ibérico: Tapiz de culturas (2025) de Francisco Muñoz-Martín se estructura como un mapa poético exhaustivo de España, dedicando un poema a cada una de las 17 comunidades autónomas, las dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla) y varias capitales de provincia.
Esta estructura responde a una intención geocrítica explícita: cartografiar poéticamente el territorio español en su totalidad, sin omisiones ni jerarquías. El poemario no representa únicamente los espacios “canónicos” o “centrales” (Castilla, Madrid), sino que otorga el mismo estatuto poético a todas las regiones, desde Andalucía hasta las Islas Canarias, desde Euskadi hasta Extremadura.
La estrategia geocrítica del poemario se basa en varios principios:
Exhaustividad territorial: Ninguna región queda excluida del “tapiz”. Esta exhaustividad es significativa porque rompe con la tradición literaria española que ha tendido a privilegiar ciertos espacios (Castilla en la Generación del 98, Andalucía en el costumbrismo romántico) y a marginar otros (Extremadura, Murcia, las ciudades autónomas).
Caracterización metafórica de cada región: Cada comunidad autónoma recibe una definición poética condensada en el título del poema: “Andalucía, raíz de la luz”; “Aragón, piedra que canta”; “Asturias, raíz de niebla marítima”; “Galicia, tierra donde el viento reza”; “Euskadi, piedra que late en su lengua”; “Cataluña, palabra de piedra y vanguardia”.
Estas caracterizaciones evitan el estereotipo folclórico y buscan captar la “esencia” geográfica, histórica y cultural de cada región mediante imágenes que integran elementos físicos (piedra, niebla, viento) con elementos culturales (canto, lengua, palabra).
Integración de elementos geográficos, históricos y culturales: Cada poema combina referencias al paisaje físico (montañas, ríos, mares, llanuras), al patrimonio monumental (catedrales, castillos, monumentos), a las lenguas cooficiales, a las músicas tradicionales y a los símbolos identitarios de cada región.
Por ejemplo, el poema sobre La Rioja integra:
- El paisaje de viñedos: “Es lágrima de uva antigua / que fermenta entre oraciones y robles”
- El río Ebro: “el río no derrama el agua: / cultiva la tierra”
- El origen histórico del castellano: “El castellano nació aquí, / en San Millán”
- La cultura del vino: “Y en cada barrica, madura / el alma de años enteros”
Construcción de una geografía imaginaria: El poemario no representa únicamente la geografía “real” de España, sino que construye una geografía imaginaria basada en metáforas, sinestesias y personificaciones. Los lugares no son descritos, sino “poetizados”: Andalucía “germina”, Aragón “se alza”, Asturias “resuena”, Galicia “se presiente”.
Esta estrategia conecta con la propuesta geocrítica de entender el espacio literario como “cofundador del lugar”: El Hilo Ibérico no solo describe España, sino que propone un modo de imaginarla, de concebirla como “tapiz de culturas”.
2.2. Los tópicos grecolatinos del locus amoenus y el beatus ille en la poesía española contemporánea
Dos tópicos grecolatinos relacionados con el espacio han tenido una presencia constante en la poesía española desde la Edad Media hasta la actualidad: el locus amoenus (lugar ameno, paisaje idílico) y el beatus ille (elogio de la vida retirada, alejada de las vanidades públicas).
El locus amoenus como representación del paisaje idílico
El locus amoenus es “el modelo de las representaciones del paisaje idílico desde la Antigüedad clásica”, caracterizado por la presencia de elementos naturales armoniosos (prado verde, arroyo cristalino, árboles frondosos, canto de pájaros) que crean un espacio de placer sensorial y espiritual.
En la poesía española reciente, el locus amoenus ha sido objeto de múltiples reinterpretaciones:
Reubicación estética: Los poetas contemporáneos trasladan el locus amoenus desde los espacios pastoriles y bucólicos clásicos a espacios urbanos, industriales o degradados, creando tensión entre la expectativa del tópico y la realidad representada.
Dislocación irónica: El locus amoenus puede aparecer de forma irónica o paródica, denunciando la destrucción ecológica, la urbanización descontrolada o la pérdida de los espacios naturales.
Actualización ecológica: El tópico se reactiva “según las nuevas expres ivas necesidades, cultural conventions and environmental approaches”, conectando con la preocupación contemporánea por la crisis ecológica y la sostenibilidad.
El beatus ille como paradigma de la vida retirada
El beatus ille (literalmente “feliz aquel” que vive retirado del mundo) es un tópico de “larga duración” que ha pasado “por diversas metamorfosis” desde su formulación por Horacio en el Epodo II. Se erige en “el paradigma de una existencia austera, ajena a las vanidades de la vida pública”.
En la poesía española del siglo XX y XXI, el beatus ille ha sido actualizado de múltiples formas:
La “Oda a la vida retirada” de Fray Luis de León: Es la reescritura más conocida del tópico en la literatura española, que comparte con el modelo horaciano “la semántica del elogio de la vida retirada y su carácter proemial”.
Reescrituras contemporáneas: El beatus ille aparece en la poesía española reciente asociado a la crítica del ritmo acelerado de la vida urbana, la alienación laboral, el consumismo y la pérdida de la conexión con la naturaleza.
Conexión con la preocupación ecológica: El elogio de la vida retirada se vincula con la defensa de modos de vida más sostenibles, el retorno a lo rural, la agricultura ecológica y la crítica al desarrollismo.
La novela Beatus ille de Antonio Muñoz Molina (1986): Aunque no es poesía, esta obra narrativa constituye una “contribución relevante de las reescrituras” del tópico en la literatura española contemporánea, situando la acción en una ciudad de provincias durante la posguerra y reflexionando sobre la memoria, el exilio interior y la construcción de la identidad.
2.3. El Hilo Ibérico y la reinterpretación de los tópicos espaciales
Aunque El Hilo Ibérico no emplea explícitamente los términos locus amoenus o beatus ille, el poemario dialoga con ambos tópicos de múltiples formas:
Reinterpretación del locus amoenus: Cada poema regional construye una imagen idealizada del paisaje de cada comunidad autónoma, evocando la belleza natural, la armonía entre el ser humano y el medio, y la conexión con la tierra. Sin embargo, esta idealización no es ingenua ni escapista, sino que se articula con referencias históricas, culturales y lingüísticas que complejizan la representación.
Por ejemplo, el poema sobre Cantabria evoca el locus amoenus de las cuevas prehistóricas:
“Cantabria no dibuja en cuevas: / revela arte y poesía / en pinturas rupestres / de almas prehistóricas. / Es una caverna donde aún resuena / el berrido de los bisontes”.
El paisaje natural (cueva, niebla, verde) se funde con la memoria cultural (pinturas de Altamira, arte rupestre) para crear un espacio mítico de origen.
Ausencia del beatus ille como elogio de la vida retirada: El Hilo Ibérico no celebra la vida retirada ni el retiro del mundo, sino precisamente lo contrario: la participación activa en la construcción de un proyecto común, el diálogo entre regiones y la proyección hacia el futuro. El poemario es un canto a la convivencia, no al aislamiento.
Sin embargo, algunos poemas (especialmente los dedicados a regiones rurales como Extremadura, Galicia o Asturias) evocan la vida rural, la conexión con la tierra y el tiempo lento, elementos tradicionalmente asociados al beatus ille:
“Extremadura no se marchita: / persiste. / Es el rumor de la encina / y una espiga verde sin premura. / / La tierra no solo pide: / sino que generosamente da”.
Síntesis de locus amoenus y compromiso cívico: El poemario propone una síntesis entre la celebración del paisaje (herencia del locus amoenus) y el compromiso político-cultural con la construcción de una identidad nacional plural (dimensión cívica contemporánea).
III. ANÁLISIS RETÓRICO: METÁFORAS DE UNIÓN VERSUS METÁFORAS DE FRAGMENTACIÓN
3.1. El sistema metafórico del tapiz
La metáfora central de El Hilo Ibérico es la del tapiz tejido con hilos de distintos colores. Esta metáfora textil estructura todo el poemario y articula una propuesta política y cultural precisa.
Análisis de la estructura metafórica
La metáfora del tapiz se basa en una analogía compleja:
Tenor (lo que se quiere significar): España como nación plural compuesta por regiones diversas que mantienen su identidad propia mientras participan de un proyecto común.
Vehículo (la imagen empleada): Un tapiz tejido con hilos de distintos colores.
Fundamento (las semejanzas entre tenor y vehículo):
- Cada región es como un hilo de color único (singularidad).
- Los hilos se entrelazan sin perder su color (interdependencia sin uniformidad).
- El tapiz es más bello y resistente que cada hilo por separado (valor de la unión).
- El tapiz requiere voluntad y destreza para ser tejido (necesidad de pacto y diálogo).
Campos semánticos asociados
La metáfora del tapiz activa varios campos semánticos complementarios:
Campo semántico de la costura y el tejido: hilo, tejer, entretejer, coser, bordar, urdimbre, trama, tapiz, tela, tejido. Estos términos enfatizan el proceso de construcción, la paciencia requerida y la belleza del resultado.
Campo semántico del color: “hilo de color único”, “tapiz multicolor”, “colores diversos”. El color simboliza la identidad propia de cada región, su especificidad cultural y lingüística.
Campo semántico de la unión: “entretejer”, “entrelazar”, “unir”, “conectar”, “vincular”. Estos términos subrayan la interdependencia entre las regiones.
Campo semántico de la resistencia: “tapiz resistente”, “hilos que se sostienen mutuamente”, “tejido fuerte”. La metáfora sugiere que la unión no debilita, sino que fortalece.
Oposiciones binarias estructurantes
La metáfora del tapiz se construye mediante un sistema de oposiciones binarias:
| Tapiz (unión en la diversidad) | Hilos sueltos (fragmentación) |
| Belleza del conjunto | Hilos sin sentido estético |
| Resistencia del tejido | Fragilidad de cada hilo |
| Interdependencia | Aislamiento |
| Proyecto común | Particularismo |
| Horizontalidad (todos los hilos son necesarios) | Jerarquía (hilos “importantes” e “irrelevantes”) |
3.2. Otras metáforas de unión en El Hilo Ibérico
Además del tapiz, el poemario emplea otras metáforas espaciales de unión:
El puente
El prólogo afirma categóricamente: “Aquí no hay centro ni periferia, / hay puentes”.
La metáfora del puente enfatiza:
- La conexión entre espacios separados por obstáculos naturales (ríos, valles, montañas).
- La voluntad humana de superar las barreras y facilitar el tránsito.
- La bidireccionalidad: el puente permite ir y venir, no impone una dirección única.
- El puente como espacio liminal, de encuentro, de paso.
El puente se opone al muro (que separa y aísla) y a la brecha (que divide sin posibilidad de conexión).
El camino
Varios poemas mencionan “caminos”, “senderos” y “rutas” que conectan las distintas regiones:
“Hija del sol y de lenguas plurales, / madre de caminos y de mestizaje”.
La metáfora del camino enfatiza:
- El movimiento, el tránsito, la circulación de personas, ideas y culturas.
- La memoria histórica: los caminos son huellas del pasado (Camino de Santiago, rutas comerciales, vías romanas).
- La proyección hacia el futuro: los caminos son promesas de encuentro, posibilidades de descubrimiento.
La raíz
La metáfora de la “raíz” aparece en múltiples poemas:
- “Andalucía, raíz de la luz”
- “Asturias, raíz de niebla marítima”
- “España, raíz plural de una esperanza” (título del prólogo)
La metáfora de la raíz enfatiza:
- El origen, lo fundacional, lo que sostiene y nutre al conjunto.
- La conexión subterránea, invisible pero vital, entre las distintas partes.
- El crecimiento orgánico: de una raíz pueden brotar múltiples ramas sin que ello suponga división.
- La pluralidad de raíces: España tiene “raíces múltiples” (celta, romana, visigoda, árabe, judía), no una raíz única.
La constelación
El epílogo emplea la metáfora de la constelación: “España, una constelación de pueblos con horizonte común”.
La metáfora celeste de la constelación enfatiza:
- La pluralidad de elementos (estrellas/pueblos) que mantienen su identidad propia.
- La distancia entre ellos: las estrellas no se tocan, pero forman un conjunto reconocible.
- La necesidad de un observador que trace las líneas imaginarias entre las estrellas para configurar la constelación: del mismo modo, la nación es una “comunidad imaginada” que requiere voluntad política y cultural para sostenerse.
- El “horizonte común”: las estrellas comparten un mismo cielo, del mismo modo que los pueblos de España comparten un proyecto político.
3.3. Metáforas de fragmentación: ausencias significativas
Tan importante como las metáforas que el poemario emplea son las que deliberadamente evita. El Hilo Ibérico rechaza sistemáticamente las metáforas de la fragmentación y la jerarquía:
Ausencia de la metáfora del “muro”
El prólogo afirma: “cada verso busca tender puentes donde ha habido muros”. La referencia a los “muros” es implícita y negativa: los muros son obstáculos que el poemario busca superar, no elementos constitutivos de la identidad española.
Ausencia de la metáfora de la “brecha”
La “Nota del Autor” menciona: “cada verso busca tender puentes donde ha habido muros, promover la empatía donde ha habido recelo”, pero el poemario evita emplear la metáfora de la “brecha” (término frecuente en el debate político actual: “brecha territorial”, “brecha entre Cataluña y el resto de España”).
Ausencia de la metáfora del “centro y la periferia”
El prólogo es explícito: “Aquí no hay centro ni periferia, / hay puentes”. Esta negación es una toma de posición política contra el modelo centralista que concibe España desde Madrid como centro y las demás regiones como periferias subordinadas.
Rechazo de la metáfora de la “uniformidad”
El verso clave del prólogo (“teje un hilo más del tapiz / que nos une sin uniformarnos”) rechaza explícitamente la metáfora de la uniformidad, oponiéndola a la unión en la diversidad.
3.4. Personificaciones: las regiones como sujetos activos
Uno de los recursos retóricos más empleados en El Hilo Ibérico es la personificación de las regiones, que aparecen como sujetos activos dotados de voluntad, voz y agencia:
Verbos de acción atribuidos a las regiones:
- “Andalucía germina y reverdece”
- “Aragón se alza como una torre”
- “Asturias resuena como un eco primordial”
- “Cataluña se inventa en su propia lengua”
- “Euskadi camina erguida”
- “Galicia se presiente”
- “Navarra perdura”
- “Murcia revienta”
Estos verbos confieren agencia a las regiones, presentándolas no como espacios pasivos, sino como actores de su propia historia.
Verbos en presente: El uso sistemático del presente de indicativo (no del pasado) subraya que las regiones son realidades vivas, dinámicas, en constante transformación.
Negaciones enfáticas: Muchos poemas emplean la estructura “X no es/hace Y: es/hace Z” para caracterizar a las regiones mediante negaciones enfáticas:
- “Ceuta no es una orilla: / es un vestíbulo”
- “Melilla no es un margen: / es un faro”
- “Andalucía no se novela. / Se pronuncia con el alma”
- “Cataluña no se impone: / se inventa en su propia lengua”
- “Euskadi no se traduce: / se respira”
- “Galicia no afirma, / duda”
Esta estructura retórica (conocida como correctio o “corrección”) rechaza los estereotipos y propone caracterizaciones alternativas que complejizan la representación.
- COMPARACIÓN CON OTROS POEMAS SOBRE ESPACIO E IDENTIDAD
4.1. La ciudad en la “poesía de la experiencia”
La ciudad ha sido “el escenario privilegiado para la denominada ‘poesía de la experiencia’, corriente predominante en la España de los ’80 y ’90”. Poetas como Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes o Benjamín Prado han centrado sus composiciones en espacios urbanos (plazas, calles, bares, estaciones) como lugares de memoria personal y colectiva.
La diferencia fundamental entre la ciudad en la poesía de la experiencia y el territorio en El Hilo Ibérico es:
Escala: La poesía de la experiencia trabaja con espacios urbanos concretos y acotados (una plaza, un barrio, una estación de metro). El Hilo Ibérico trabaja con espacios regionales y nacionales, en una escala mucho más amplia.
Función del espacio: En la poesía de la experiencia, la ciudad es escenario de la memoria personal, espacio de la cotidianidad y la intimidad. En El Hilo Ibérico, las regiones son espacios de construcción de identidad colectiva, no individual.
Tono: La poesía de la experiencia tiende a un tono conversacional, íntimo, melancólico. El Hilo Ibérico adopta un tono celebratorio, épico, programático.
4.2. Toponimia y espacios explícitos en la lírica social
Como señala el estudio sobre Elvira Lacaci, en corrientes líricas que “destacan la influencia del medio en la persona, como la poesía social española de postguerra”, el espacio cobra protagonismo y los topónimos “encuadran los hechos” y “guardan las claves interpretativas del poema”.
El Hilo Ibérico comparte con la poesía social el uso explícito de topónimos y la voluntad de que “los espacios ayuden a construir la esencia de la voz lírica”, pero se diferencia en:
Intención política: La poesía social de posguerra (Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Hierro) empleaba los espacios para denunciar la miseria, la represión y la injusticia social. El Hilo Ibérico emplea los espacios para celebrar la diversidad y proponer un modelo de convivencia.
Representación del espacio: La poesía social representaba espacios urbanos degradados, suburbios, barriadas obreras. El Hilo Ibérico representa la diversidad geográfica de España (urbano y rural, costa y montaña, norte y sur) sin privilegiar un tipo de espacio sobre otro.
4.3. Arraigo y desarraigo en la poesía española del siglo XX
El tema del “arraigo y desarraigo” ha sido central en la poesía española del siglo XX, desde José Antonio Muñoz Rojas hasta los poetas del exilio.
El Hilo Ibérico propone una visión del arraigo que no es excluyente ni esencialista:
Arraigo plural: Cada región es un espacio de arraigo para quienes habitan en ella, pero ese arraigo no impide la pertenencia simultánea a España y a Europa.
Ausencia del desarraigo: El poemario no tematiza el exilio, la emigración ni la pérdida del lugar de origen (temas frecuentes en la poesía gallega, asturiana o andaluza del siglo XX). La única referencia indirecta al desarraigo aparece en el poema sobre Galicia: “Y cada ola que parte / es un hijo que vuelve en sus mareas”.
4.4. Espacios fronterizos y mestizaje
El poema sobre Ceuta y Melilla (“umbrales de cruz y media luna”) aborda el tema de los espacios fronterizos y el mestizaje cultural.
Este tratamiento puede compararse con:
La literatura sobre la frontera México-Estados Unidos: En la literatura chicana y mexicana contemporánea, la frontera es un espacio de violencia, vigilancia y exclusión, pero también de hibridación cultural y resistencia.
El Hilo Ibérico presenta Ceuta y Melilla no como espacios de conflicto, sino como “preludios” de una España que dialoga con el Mediterráneo y el mundo árabe. El tono es celebratorio, no conflictivo.
Los “espacios de alteridad” en la poesía contemporánea: Siguiendo las críticas postestructuralistas, los espacios fronterizos son “espacios del otro”, donde se articulan “heterogeneidades y diferencias”.
El Hilo Ibérico asume esta heterogeneidad, pero la integra en un discurso de reconocimiento mutuo: “Aquí el español no se impone: / dialoga con el magrebí”.
- HORIZONTES Y VERTICALIDADES: TOPOLOGÍA ESPACIAL EN EL HILO IBÉRICO
5.1. La horizontalidad como principio organizador
Una de las características más significativas del poemario es su rechazo de la verticalidad (jerarquía) y su apuesta por la horizontalidad (equivalencia):
Rechazo del eje vertical centro-periferia: El prólogo afirma: “Aquí no hay centro ni periferia, / hay puentes”. Esta negación del eje vertical es una toma de posición política contra el centralismo.
Equivalencia entre todas las regiones: Cada comunidad autónoma recibe un poema de extensión similar, con una estructura retórica equivalente. No hay regiones “más importantes” que reciban más atención poética.
Puentes, caminos y redes: Las metáforas espaciales privilegiadas (puente, camino, tapiz, red) son todas horizontales, no verticales. El tapiz se teje en horizontal, los puentes conectan dos orillas en el mismo plano, los caminos se recorren horizontalmente.
5.2. Horizontes compartidos
La noción de “horizonte” aparece explícitamente en el título del epílogo: “España, una constelación de pueblos con horizonte común”.
El horizonte es una metáfora espacial de gran riqueza:
El horizonte como límite y como apertura: El horizonte delimita el campo de visión, pero es también una invitación al viaje, a la exploración de lo que está más allá.
El horizonte como línea que une cielo y tierra: En la cosmovisión medieval, el eje vertical (cielo/tierra, arriba/abajo) estructuraba el universo. En la cosmovisión contemporánea, el horizonte horizontal es la línea de referencia fundamental.
El “horizonte común” como proyecto político: Tener un “horizonte común” significa compartir objetivos, valores y expectativas de futuro. El epílogo sugiere que los pueblos de España, aunque diversos, comparten un proyecto político y cultural.
5.3. Geografías simbólicas: norte/sur, costa/interior, insular/peninsular
El poemario articula varias oposiciones geográficas tradicionales, pero las reinterpreta sin jerarquización:
Norte / Sur:
- El norte (Asturias, Cantabria, Euskadi, Galicia) es caracterizado por la niebla, el verde, la piedra, el mar Cantábrico.
- El sur (Andalucía, Murcia) es caracterizado por la luz, el sol, el flamenco, el Mediterráneo.
Sin embargo, el poemario evita el estereotipo del “norte austero y trabajador” versus el “sur alegre y perezoso”. Cada región es celebrada en su singularidad sin establecer valoraciones.
Costa / Interior:
- Las regiones costeras (Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía, Canarias, Baleares) son caracterizadas por su relación con el mar.
- Las regiones de interior (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón, Navarra, La Rioja, Madrid) son caracterizadas por sus llanuras, mesetas o montañas.
Nuevamente, el poemario evita la jerarquización (costa “abierta y cosmopolita” versus interior “cerrado y tradicional”) para celebrar la diversidad geográfica.
Insular / Peninsular:
- Las islas (Baleares, Canarias) son caracterizadas por su insularidad como rasgo identitario: “Las Baleares son islas / como poemas que flotan”, “Las Canarias no son islas en el mar: / son el origen de la fragua de Vulcano”.
La insularidad no es presentada como aislamiento, sino como especificidad: las islas tienen una relación particular con el mar, con la luz y con el mestizaje cultural.
- CONCLUSIONES
El Hilo Ibérico: Tapiz de culturas propone una topología espacial de España basada en metáforas de unión horizontal (tapiz, puente, camino, raíz, constelación) que se oponen sistemáticamente a las metáforas de fragmentación vertical (muro, brecha, centro/periferia).
El análisis geocrítico del poemario revela que el espacio no es un mero telón de fondo, sino el elemento estructurante central: la obra se organiza como un mapa poético exhaustivo de España que cartografía las 17 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, otorgando a todas ellas el mismo estatuto poético y construyendo una geografía imaginaria basada en la celebración de la diversidad.
El sistema metafórico del tapiz funciona como modelo político-cultural alternativo al centralismo uniformador y al separatismo fragmentador, proponiendo una “unión en la diversidad” basada en el reconocimiento mutuo, la horizontalidad y el proyecto compartido de futuro.
La reinterpretación de los tópicos grecolatinos (locus amoenus, beatus ille) muestra cómo la poesía española contemporánea reactualiza la tradición clásica desde claves contemporáneas de identidad, ecología y preocupación por el territorio. El Hilo Ibérico celebra los paisajes de cada región (herencia del locus amoenus) sin caer en el escapismo ni en la idealización nostálgica, articulando la belleza natural con la memoria histórica, la diversidad lingüística y el compromiso cívico.
Las metáforas espaciales empleadas en el poemario (puente, hilo, tapiz, raíz, constelación, horizonte) construyen una topología horizontal que rechaza las jerarquías centro/periferia y propone una organización federal del espacio nacional basada en la equivalencia de todas las regiones y en su interdependencia.
Finalmente, la exhaustividad territorial del poemario (ninguna región queda excluida) y su estrategia de caracterización metafórica de cada comunidad autónoma mediante imágenes que integran geografía, historia, lengua y cultura, hacen de El Hilo Ibérico un caso singular en la poesía española contemporánea: un proyecto geocrítico explícito que propone no solo representar España, sino reimaginarla como “tapiz de culturas”, “constelación de pueblos” y “raíz plural de una esperanza”.
BIBLIOGRAFÍA
Fuentes primarias
Muñoz-Martín, Francisco. El Hilo Ibérico: Tapiz de culturas. Madrid: Editorial Poesía eres tú, 2025. ISBN 979-13-87806-16-3.
Geocrítica y análisis del espacio literario
Pimentel, Luz Aurora. El espacio en la ficción. México: Siglo XXI/UNAM, 2001. ISBN 978-968-23-2316-4.
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“Geocrítica: coordenadas para una lectura del espacio desde la literatura comparada”. Repositorio UCA, 2019.
Piatti, Barbara. Die Geographie der Literatur: Schauplätze, Handlungsräume, Raumphantasien. Göttingen: Wallstein Verlag, 2008.
Espacio y poesía española
“Toponimia e imaginario poético en la lírica de Elvira Lacaci”. Anales de Literatura Española, nº 38 (2023), pp. 187-210.
“Dinámicas del espacio en la poesía de la experiencia”. CONICET Digital.
Tópicos grecolatinos
“La (r)evolución de los tópicos: lecturas del locus amoenus y el beatus ille en la poesía española actual”. Rilce, vol. 39, nº 3 (2023), pp. 887-915.
“Beatus ille en la poesía española del siglo XX”. Portal Amelica (2021).
Identidad nacional y espacio
“La identidad nacional: una dimensión poliédrica”. Nueva Revista (2025).
“Lenguaje y discurso: percepciones identitarias y construcciones de identidad”. Hispania, vol. 94, nº 3 (2011), pp. 417-429.
“Identidad colectiva y lengua en contextos pluriculturales y plurilingües. El caso del Valle de Arán (Lleida, España)”. Revista Internacional de Sociología, vol. 64, nº 43 (2006), pp. 187-212.
Crítica espacial y geografía cultural
“La geografía y las distintas acepciones del espacio geográfico”. Universidad de Alicante (2008).
“En qué espacio habitamos realmente los hombres”. Revista de Estudios Sociales, nº 22 (2005), pp. 89-98.
“Críticas postestructuralistas en las concepciones de los espacios geográficos”. Revista Perspectiva Geográfica, vol. 16 (2011), pp. 137-151.



