ENRIQUE GRACIANI CONSTANTEENRIQUE GRACIANI CONSTANTE
SEVILLA EN PRIMAVERASEVILLA EN PRIMAVERA
GRUPO EDITORIAL PÉREZ-AYALAEditorial Poesía eres tú

Enrique Graciani Constante

 

Hay un olor que lo precede. Es el olor del azahar en las madrugadas de la Semana Santa sevillana: el olor que «toda la oscuridad inunda, envuelve» y que Enrique Graciani Constante ha aprendido a reconocer, en sus más de ochenta años de vida sevillana, como la firma de una ciudad que sabe entregarse con una intensidad que borra todo lo demás. Cuando ese olor aparece en sus versos, lo hace con la precisión de quien lleva décadas mirando el mundo con los instrumentos de la química.

 

Enrique Graciani Constante nació en Sevilla en mayo de 1939. Estudió en el Colegio San Fernando y se licenció y doctoró en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Sevilla, donde fue Profesor Adjunto de Química Analítica. Buena parte de su carrera investigadora transcurrió en el Instituto de la Grasa del CSIC en Sevilla, donde publicó más de setenta trabajos científicos sobre aceites y grasas comestibles. En 2009 se jubiló con la convicción de que la curiosidad no tiene fecha de caducidad.

 

La escritura llegó con la jubilación, como llegan las cosas importantes: sin urgencia y con la sensación de que ya era hora. Desde entonces ha publicado cuatro títulos en Editorial Poesía eres tú: Elucubraciones. Antes y después de una vida de científico (2020), Retratos (2022), Un ramillete de palabras, y ahora Sevilla en primavera. Crónicas desde mi salón (2026). Cuatro libros que comparten una actitud: la de un hombre que se niega a ser anciano y que usa las palabras para mantenerse en movimiento.

 

En Sevilla en primavera, esa actitud toma la forma de crónicas versificadas sobre la Semana Santa y la Feria de Abril, escritas «desde mi sillón» y «desde mi butaca» con la mirada de quien ya no puede estar en la calle pero cuyo corazón sigue yendo. El resultado es un libro que pertenece a la tradición del costumbrismo poético pero que tiene la marca inconfundible de su autor: la autoironía, el léxico sevillano preciso, el humor suave que nunca llega a la amargura.

 

La precisión es el rasgo que unifica la escritura científica y la literaria de Graciani Constante. «Bulla espesa, al suelo no llega / un pétalo, desde el cielo caído»: la imagen que define la densidad de la multitud en las procesiones sevillanas es de una exactitud física que solo puede venir de alguien acostumbrado a medir, a observar, a no conformarse con la descripción aproximada.

 

Escribe, dice, para jugar. «Con estos ripios he pretendido jugar, / escribir para mí, desde la butaca.» Quien llama ripios a sus propios versos ha tomado la decisión más difícil de la escritura: la de ser honesto sin pedir disculpas. La de escribir para uno mismo, que es la única manera de escribir para todos.

 

 

 

 

ENRIQUE GRACIANI CONSTANTE . Escritor, poeta. Compartir en X