García Pérez-Tomás, Andrés. «Monografía académica. poesía como documento generacional: la generación Z española en tempestades de J. carlos mellado fernández». TEMPESTADES. 1.ª ed. Spain: Zenodo, 24 de febrero de 2026. https://doi.org/10.5281/zenodo.18757514
POESÍA COMO DOCUMENTO GENERACIONAL: LA GENERACIÓN Z ESPAÑOLA EN TEMPESTADES DE J. CARLOS MELLADO FERNÁNDEZ
Monografía académica
Área: Sociología de la literatura / Literatura española contemporánea
Corpus principal: Tempestades, J. Carlos Mellado Fernández (Editorial Poesía eres tú, 2026)
Marco teórico: Pierre Bourdieu, Zygmunt Bauman, Eva Illouz
Resumen
La presente monografía examina Tempestades (2026), el primer poemario de J. Carlos Mellado Fernández, como documento sociocultural de la Generación Z española. A través de los marcos teóricos de la sociología del campo literario de Pierre Bourdieu, la teoría de la modernidad líquida y el amor líquido de Zygmunt Bauman, y el concepto de capitalismo emocional de Eva Illouz, el estudio analiza cómo el poemario registra y articula poéticamente las condiciones vitales, emocionales y políticas de los jóvenes nacidos entre 1997 y 2012 en España. El trabajo demuestra que Tempestades no es únicamente un poemario de amor o de salud mental, sino un archivo poético de la experiencia generacional de una cohorte marcada por la precariedad económica, la sobreexposición tecnológica, la crisis de los vínculos afectivos y el malestar político. El poema “Generación Z” actúa como declaración programática explícita de ese proyecto documental. La aportación principal de la monografía es establecer Tempestades como referencia literaria en el emergente campo de los estudios sobre la Generación Z como sujeto poético y cultural en España.
Palabras clave: Generación Z, poesía española contemporánea, modernidad líquida, capitalismo emocional, documento generacional, amor líquido, malestar juvenil, campo literario, J. Carlos Mellado Fernández.
Índice
- Introducción
- Marco teórico
- 1. El campo literario en Bourdieu: el poemario como posición
- 2. Modernidad líquida y amor líquido en Bauman
- 3. El capitalismo emocional en Illouz
- 4. La Generación Z española: datos sociológicos de contexto
- Tempestades como documento generacional: estructura y premisas
- 1. El arco tripartito como topografía vital
- 2. El léxico generacional: entre lo clásico y lo digital
- Los rasgos generacionales en el poemario
- 1. La desconexión afectiva en la era digital
- 2. La precariedad del vínculo amoroso
- 3. El malestar psicológico como condición generacional
- 4. La crítica política e institucional
- “Generación Z” como declaración programática
- La relación entre desconexión tecnológica e incapacidad para el amor
- Tempestades como testimonio del malestar generacional
- Conclusiones
- Bibliografía
- Introducción
Toda generación produce sus documentos. No siempre los produce de manera deliberada ni en las formas que la cultura espera: a veces los produce en los géneros menores, en los textos que circulan al margen de las instituciones literarias consagradas, en los libros que aparecen sin el aval de los grandes premios y sin el respaldo de la crítica académica establecida. Identificar esos documentos en el momento en que se producen, antes de que el tiempo los sancione o los olvide, es una de las tareas más difíciles y más necesarias de la crítica literaria.
Tempestades (2026), el primer poemario de J. Carlos Mellado Fernández, nacido en Escóznar (Granada) en 2002, merece ser leído como uno de esos documentos. No porque lo proponga explícitamente —aunque el poema que da título a la declaración generacional lleva, sin ambigüedad, el nombre de la cohorte— sino porque la acumulación de sus cincuenta poemas produce el retrato involuntariamente preciso de una generación: sus miedos, sus formas de amar, su relación con la tecnología, su experiencia del colapso psicológico y su desconfianza ante las instituciones políticas.
Las preguntas de investigación que articulan la presente monografía son tres. En primer lugar: ¿qué rasgos generacionales específicos registra el poemario y cómo los articula poéticamente? En segundo lugar: ¿cómo funciona Tempestades como testimonio del malestar generacional de la Generación Z española? En tercer lugar: ¿qué relación establece el poemario entre la desconexión tecnológica y la incapacidad para el amor?
El trabajo se organiza del siguiente modo: tras el establecimiento del marco teórico y la presentación del contexto sociológico de la Generación Z española, el análisis examina los rasgos generacionales presentes en el corpus, con atención especial al poema “Generación Z” como declaración programática y a la relación entre tecnología y amor que el poemario construye de manera transversal. La monografía concluye con una reflexión sobre la función testimonial de Tempestades como documento literario de referencia para la comprensión de una generación.
- Marco teórico
2.1. El campo literario en Bourdieu: el poemario como posición
Pierre Bourdieu desarrolló el concepto de campo literario en Las reglas del arte (1992) como el espacio social de producción, circulación y recepción de los bienes simbólicos literarios. El campo literario no es un conjunto de textos sino un sistema de posiciones y toma de posiciones, donde los agentes —autores, editores, críticos, lectores— compiten por el capital simbólico que determina qué cuenta como literatura legítima y quién tiene autoridad para decirlo.
La aplicación de este marco al análisis de Tempestades permite situar el poemario en el campo literario español contemporáneo sin reducirlo a su contenido biográfico o generacional. Mellado Fernández ocupa en ese campo una posición de entrada: es un autor joven, sin trayectoria previa publicada, sin premios que certifiquen su posición, publicado por una editorial especializada en poesía —Editorial Poesía eres tú— que trabaja en el segmento de la poesía de amplia circulación fuera de los circuitos académicos. Esta posición de entrada no es una debilidad: es, en términos bourdianos, la posición desde la que los textos más disruptivos del campo suelen producirse, precisamente porque el autor no tiene capital simbólico acumulado que proteger.
El interés sociológico de Tempestades en el campo literario reside en que el poemario produce, desde esa posición periférica, un texto con una ambición arquitectónica que pertenece a las posiciones de mayor capital literario. Esa tensión —entre la posición periférica del autor y la solidez formal del texto— es uno de los indicadores más fiables de que el poemario merece una atención crítica que excede la lectura generacional inmediata.
2.2. Modernidad líquida y amor líquido en Bauman
Zygmunt Bauman acuñó el concepto de modernidad líquida para describir el tránsito de una modernidad sólida —estable, con estructuras duraderas, con marcos de referencia compartidos— a una modernidad donde las estructuras sociales no perduran el tiempo necesario para solidificarse y los vínculos humanos se vuelven frágiles, inestables y fáciles de romper. En Amor líquido (2003), Bauman aplica esta lógica a las relaciones afectivas: el amor líquido es el amor de una época que prefiere la conexión al compromiso, la facilidad de acceso a la profundidad del vínculo, y la posibilidad de la desconexión a la permanencia.
En la modernidad líquida, señala Bauman, los seres humanos han internalizado la lógica del consumo en sus relaciones afectivas: las parejas se evalúan como bienes de mercado, los vínculos se mantienen en la medida en que producen beneficios inmediatos y se abandonan cuando la relación costo-beneficio deja de ser favorable. El resultado es una forma de amor que produce simultáneamente el deseo del vínculo y el miedo a la dependencia: se quiere conectar pero no comprometerse, se desea ser amado pero se teme no poder salir cuando se quiera.
Esta descripción teórica del amor líquido es, también, la descripción que Tempestades realiza desde dentro de la experiencia. El sujeto poético del poemario no habla de una teoría sociológica; habla de lo que siente en sus propias relaciones. Pero lo que siente coincide, con una precisión que va más allá de la coincidencia, con el diagnóstico de Bauman. La convergencia entre la teoría y el texto poético no es accidental: ambos describen la misma realidad desde instrumentos distintos.
2.3. El capitalismo emocional en Illouz
Eva Illouz desarrolló el concepto de capitalismo emocional en Intimidades congeladas (2007) y lo aplicó a las relaciones amorosas en Por qué duele el amor (2012). Para Illouz, el capitalismo emocional es el proceso histórico por el que la cultura capitalista ha penetrado en el dominio de las emociones y los vínculos afectivos, produciendo una forma de subjetividad donde los sentimientos se gestionan con los instrumentos del mercado —evaluación, comparación, costo-beneficio— y donde el sufrimiento amoroso es percibido no como consecuencia de fuerzas sociales sino como fracaso personal.
Illouz señala que el desamor contemporáneo duele de una manera específica: no solo porque el vínculo se ha perdido sino porque la cultura terapéutica y la lógica del mercado amoroso han producido un sujeto que percibe el fracaso amoroso como evidencia de su propia insuficiencia. El problema, argumenta Illouz, no está en el individuo sino en las estructuras sociales que configuran las condiciones del encuentro amoroso: el mercado digital de las citas, la desregulación del compromiso, la proliferación de opciones que hace imposible la satisfacción con cualquier elección.
Para el análisis de Tempestades, el marco de Illouz resulta especialmente fértil en los poemas de la Sección I, donde el sujeto poético tiende a atribuirse la responsabilidad del fracaso amoroso —”quizás no le doy toda el agua que merece”, “no sé cómo corresponderte”, “no nací para hacer las cosas bien”— en un patrón de autoinculpación que Illouz identifica como la consecuencia más dañina del capitalismo emocional.
2.4. La Generación Z española: datos sociológicos de contexto
La Generación Z española —nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012— ha crecido en condiciones sociales, económicas y tecnológicas sin precedente en la historia del país. El Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025, elaborado por Fad Juventud, revela que más de la mitad de los jóvenes españoles —el 54,7 por ciento— afirma haber tenido algún problema psicológico, psiquiátrico o de salud mental en el último año. El 42,8 por ciento ha recibido algún diagnóstico profesional en algún momento de su vida, principalmente de ansiedad, pánico o fobias (17,9 por ciento) o depresión (15,7 por ciento).
La soledad no deseada emerge en ese mismo estudio como una de las principales fuentes de malestar emocional: entre 2023 y 2025, la proporción de jóvenes que afirma haberla sentido pasa del 81,6 por ciento al 87,5 por ciento, y una cuarta parte —el 26,5 por ciento— la experimenta de manera frecuente. Nueve de cada diez jóvenes la han experimentado en el último año. La III Encuesta Merck Las Voces del Futuro (2024) confirma que el 51 por ciento de los jóvenes españoles ha sentido malestar emocional en el último año, cifra que asciende al 62 por ciento en mujeres y al 40 por ciento en hombres, con la situación económica (57 por ciento) y las condiciones laborales (48 por ciento) como principales detonantes.
En lo que respecta a la ideación suicida, el Barómetro 2025 señala que el 43 por ciento de los jóvenes afirma haber tenido pensamientos suicidas alguna vez, y un 7,6 por ciento los ha experimentado con frecuencia. Más de un tercio —el 34,7 por ciento— declara haberse autolesionado alguna vez. Estos datos no se ofrecen aquí con ánimo alarmista sino como contexto sociológico imprescindible para comprender la dimensión testimonial de un poemario que, en la Sección II, articula exactamente esas experiencias con precisión clínica.
- Tempestades como documento generacional: estructura y premisas
3.1. El arco tripartito como topografía vital
Tempestades se organiza en tres secciones: DESANGRE (veintiún poemas), ABISMO (veinte poemas) y RESISTENCIAS (nueve poemas). Esta estructura tripartita puede leerse en clave puramente literaria —como el arco clásico del poemario que va de la herida a la resolución— pero también en clave sociológica, como la topografía de una experiencia vital generacional que tiene tres etapas reconocibles: el deseo de amor y vínculo que el contexto social hace imposible sostener, el colapso psicológico consecuente y la búsqueda de una posición desde la que resistir.
Que un primer libro organice esta experiencia con coherencia arquitectónica —en lugar de acumular poemas sin principio de orden— es, en términos bourdianos, una toma de posición deliberada en el campo literario. El sujeto poético de Tempestades no es solo un joven que escribe sobre sus sentimientos: es alguien que construye un arco narrativo sobre la experiencia generacional y propone ese arco como forma poética con legitimidad propia.
3.2. El léxico generacional: entre lo clásico y lo digital
Uno de los rasgos más distintivos de Tempestades como documento generacional es su léxico híbrido. Mellado Fernández combina referencias a la cosmología presocrática —el apeiron de Anaximandro como origen de todas las cosas— con la ecuación de Dirac de la mecánica cuántica, la biblioteca de Alejandría y el planeta Urano junto a imágenes de procedencia digital: “hablar por chat”, “luces off”, “game over”, el “botón de reiniciar”. Esta coexistencia no es incoherencia ni error: es el retrato lingüístico exacto de una generación que ha crecido consumiendo cultura clásica y cultura digital en el mismo espacio y al mismo tiempo.
El poema “Apeiron” es el ejemplo más elaborado de este léxico mixto: “Llámalo casualidad o mucha suerte, / pero ese día no te erré de mi mente. / Rebozo de placer indefinidamente / al convertirme en un loco por tenerte.” El apeiron de Anaximandro —el principio indeterminado de todas las cosas— se convierte en metáfora del origen del amor: aquello que precede a todo y de lo que todo procede. Pero el mismo poema, más adelante, habla de una desconocida que “fue el origen y el final”, devolviendo el pensamiento filosófico al territorio de la experiencia cotidiana inmediata. Este movimiento entre lo culto y lo cotidiano, entre el concepto filosófico y la anécdota afectiva, es uno de los gestos literarios más generacionalmente específicos del poemario.
- Los rasgos generacionales en el poemario
4.1. La desconexión afectiva en la era digital
La desconexión afectiva en el contexto de la hiperconectividad tecnológica es uno de los rasgos más estudiados de la Generación Z. Bauman señala que las redes sociales han creado la ilusión de la conexión permanente al precio de la imposibilidad del compromiso real: es fácil conectar y fácil desconectar, y esa facilidad hace que ninguna conexión sea suficientemente densa para convertirse en vínculo.
Tempestades registra este fenómeno en múltiples poemas. En “Luces off”, el olvido amoroso se describe con el vocabulario de la desconexión digital: “Solo destellos de lo que fue algún día. / Pequeños halos de luz sin garantías, / grandes memorias que fueron eliminadas. / Ya no recuerdas cómo brillaba el cielo, / ni si sus labios sabían a caramelo / ni la esencia que tanto la magnificaba, / ni por qué al verla se te caía la baba.” Las “memorias que fueron eliminadas” es una imagen que oscila entre la metáfora del olvido emocional y la literalidad del borrado digital: los archivos eliminados, los mensajes borrados, el historial vaciado. La ambigüedad es constitutiva y no resuelta: para la Generación Z, el olvido afectivo y el borrado digital son experiencias que comparten la misma lógica.
En “Ilusión”, el sujeto poético articula explícitamente su preferencia por el contacto real frente a la mediación digital: “Soy más de hablar en persona que de hablar por chat, / prefiero mil veces abrazar antes que saludar.” Este verso tiene la apariencia de una declaración de principios sentimental, pero es, también, el síntoma de su contrario: solo se declara la preferencia por el contacto real cuando ese contacto se ha vuelto escaso. La generación que declara preferir abrazar a chatear es la misma que ha crecido chateando más que abrazando.
La relación entre la hiperconectividad digital y el malestar emocional está documentada sociológicamente. El 55 por ciento de los jóvenes de la Generación Z —frente al 45 por ciento de los millennials— afirma que las redes sociales les hacen creer que su estilo de vida, logros o aspecto no son adecuados. Tempestades no cita este dato, pero lo ilustra con una precisión que ningún informe estadístico puede igualar.
4.2. La precariedad del vínculo amoroso
La precariedad del vínculo amoroso es el tema dominante de la Sección I del poemario y el que establece la conexión más directa con el marco teórico de Bauman e Illouz. Los poemas de DESANGRE no documentan un amor que fracasa: documentan una forma de amar que está estructuralmente diseñada para producir el fracaso, porque las condiciones que ofrece el contexto social no permiten la consolidación del vínculo.
En “El fin del romanticismo”, la declaración es directa y sin metáfora: “El amor ha muerto junto a nosotros, / agarrados de la mano, mirándonos el rostro. / Vimos venir el amor, pero no el dolor. / Los detalles se han vuelto fósiles; / los regalos brillan sin desdén; / el cuidado se ha vuelto un privilegio, / que no todos pueden tener.” La afirmación de que “el cuidado se ha vuelto un privilegio” es una de las declaraciones más sociológicamente cargadas del poemario: el cuidado en las relaciones afectivas ya no es una norma sino un bien escaso, distribuido de manera desigual. La frase no es metáfora; es diagnóstico de clase.
El poema “Tierra mojada” introduce la imagen del río que fluye entre el pecho del sujeto y su mano como metáfora de la corriente afectiva que conecta el interior con el exterior: “Se estrecha con cada ‘lo siento’ dicho, / se agranda con cada ‘te quiero’ sincero, / y por él siempre navegan los cruceros.” La imagen de los cruceros que navegan por ese río interior —embarcaciones de lujo, de placer temporal, que no buscan puerto definitivo— es una de las metáforas más baumanianamente precisas del poemario: los vínculos contemporáneos son cruceros, no embarcaciones que buscan dónde anclar.
El patrón de autoinculpación identificado por Illouz aparece con regularidad en la Sección I. En “Una rosa y un poeta”, el sujeto se atribuye la responsabilidad del abandono inminente: “quizás no le doy toda el agua que merece, / y por eso me quiere abandonar.” En “La llama”: “Te di menos de lo que esperabas, / y al querer abrir de nuevo la puerta / el pomo se congeló.” En “Mala vida”: “La tercera vez que me quise, / fallé. / Intenté arreglarlo, pero fracasé. / No nací para hacer las cosas bien.” Esta acumulación de autoinculpaciones no es psicología individual; es el patrón cultural que Illouz identifica como la consecuencia más dañina del capitalismo emocional: la interiorización del fracaso relacional como fracaso personal.
4.3. El malestar psicológico como condición generacional
La Sección II, ABISMO, transforma el malestar afectivo en malestar psicológico. Este movimiento no es accidental ni puramente biográfico: es el retrato de lo que ocurre cuando una generación sostiene durante suficiente tiempo las condiciones afectivas que la Sección I documenta. El colapso psicológico no aparece como accidente sino como consecuencia lógica de un entorno que no ofrece las condiciones necesarias para el desarrollo emocional saludable.
Los datos sociológicos disponibles confirman que este malestar no es experiencia individual del autor sino condición generacional ampliamente extendida. El 91 por ciento de los jóvenes de la Generación Z entre 18 y 21 años reportó haber experimentado algún síntoma físico o emocional debido al estrés, según datos de 2024. El 35 por ciento reporta sentirse deprimido, significativamente más que el promedio general del 20 por ciento. La cohorte recogida en el estudio sobre la transición a la adultez en España en 2020 —el año de la pandemia, cuando Mellado Fernández tenía diecisiete años— mostró los mayores niveles de malestar psicológico de la serie histórica.
“Monstruo” es el poema que articula con mayor precisión este malestar como experiencia interior: “Me susurra que me mate frente al cristal, / que me suba a la azotea y pruebe a volar. / A menudo me molesta mientras duermo, / me quita el hambre y las ganas de jugar.” El 43 por ciento de los jóvenes españoles afirma haber tenido pensamientos suicidas alguna vez. El poema no cita el dato; lo documenta desde dentro.
4.4. La crítica política e institucional
La Sección III, RESISTENCIAS, desplaza el foco desde el malestar individual hacia el malestar colectivo y la crítica institucional. Este movimiento es, en términos generacionales, coherente con el perfil sociológico de la Generación Z española: una generación que creció bajo la sombra de la crisis económica de 2008, que vio a sus familias afectadas por la precariedad laboral y el desempleo, y que desconfía de las instituciones políticas con una intensidad que las generaciones anteriores no registraban.
“El pueblo salva al pueblo” es el poema de mayor densidad política del poemario: “Los altos cargos permanecen limpios, / pero llenos de sangre; / se mueven entre risas calculadas / y planes invisibles. / Van a cortar la cabeza de quien intente respirar, / y poco a poco se harán dueños de la odisea. / Dicen que hay al menos cien muertos, / pero olvidan un par de ceros.” La imagen de los gobernantes que multiplicarían por cien las víctimas reales para minimizarlas —”olvidan un par de ceros”— es una de las críticas más agudas del poemario a la gestión institucional del sufrimiento colectivo. El poema no menciona ningún evento concreto, lo que le otorga una generalidad que excede cualquier referencia coyuntural.
“Inhabitable” continúa la crítica institucional con imágenes de mayor amplitud: “Nos venden paz mientras siembran veneno, / pactan con sangre bajo una bandera de perdón. / La justicia es ciega, pero no sorda ni muda: / escucha al poder y repite su canción.” El cierre del poema introduce la figura del poeta como resistencia: “queda quien resiste, quien escribe, quien alza el vuelo / poetas que incendian la mentira con su voz y su renglón.” Que la resistencia final sea la de la escritura poética no es narcisismo autorreferencial; es la declaración de que la poesía tiene una función política en el contexto del malestar generacional.
- “Generación Z” como declaración programática
El poema “Generación Z”, último de la Sección III y por tanto último poema del poemario antes del índice, cumple la función de declaración programática explícita de todo el proyecto documental del libro. Su posición final no es casual: el libro termina con el nombre de la generación que ha documentado, como si el autor cerrara el archivo y lo etiquetara antes de entregarlo.
El poema completo es el siguiente:
Vivo en un mundo al que se le olvidó amar;
pesa más el desinterés que el mostrar.
Viven pegados a una conexión constante
que no les deja ver la naturaleza, el arte y el paisaje.
Abusan de las adicciones y de las contradicciones.
Ya no buscan caricias, no buscan puros corazones.
No hay cartas escritas ni encuentros a escondidas;
solo una señal gigante que indica la salida.
Solo quedan telarañas en el pasado,
que tejen recuerdos olvidados
sobre un tiempo que no disfrutamos.
Alguien quitará el polvo de los libros
para leer nuevas páginas de un capítulo
que nosotros nunca abrimos.
El poema registra cinco rasgos generacionales con precisión sociológica. El primero es la desafección amorosa: “un mundo al que se le olvidó amar” no es una hipérbole romántica sino el diagnóstico de Bauman sobre el amor líquido expresado en verso. El segundo es la adicción tecnológica: “pegados a una conexión constante / que no les deja ver la naturaleza, el arte y el paisaje”. El tercero es la sustitución del vínculo real por el vínculo mediado: “ya no buscan caricias, no buscan puros corazones”. El cuarto es la desorientación vital: la “señal gigante que indica la salida” como metáfora de la presión institucional y social hacia el abandono de los sueños. El quinto, y más complejo, es la conciencia de la pérdida sin posibilidad de recuperación: “un tiempo que no disfrutamos” que no ha pasado todavía —están en él— pero que el poema ya registra como perdido.
El último terceto introduce una perspectiva temporal que convierte el poema en algo más que diagnóstico: lo convierte en testamento. “Alguien quitará el polvo de los libros / para leer nuevas páginas de un capítulo / que nosotros nunca abrimos.” La imagen del libro polvoriento no describe el futuro de la Generación Z sino el presente: es una generación que no ha abierto el capítulo de sus propias posibilidades porque el entorno no ha creado las condiciones para ello. Y el libro que “alguien” abrirá puede ser, también, el libro que el lector tiene en sus manos: Tempestades como el capítulo que la generación no pudo vivir pero sí escribir.
- La relación entre desconexión tecnológica e incapacidad para el amor
La relación entre la desconexión tecnológica y la incapacidad para el amor es uno de los ejes temáticos más persistentes del poemario y el que establece la conexión más directa entre el análisis literario y la teoría sociológica.
Bauman señala que la lógica de las redes sociales ha transformado las relaciones humanas según el modelo de la red informática: la conexión es fácil, la desconexión es igualmente fácil, y la existencia del “botón de suprimir” —dejar de seguir, bloquear, eliminar— ofrece una sensación de control sobre el vínculo que la realidad de las relaciones presenciales no puede ofrecer. Esta lógica produce, en el ámbito amoroso, una paradoja: se está más conectado que nunca y más solo que nunca, porque la conexión digital no satisface la necesidad del vínculo real pero sí la suficiente como para no buscar alternativas.
Tempestades documenta esta paradoja desde dentro de la experiencia. En “Mi soledad”, el sujeto poético articula con precisión la contradicción: “Me siento solo, pero nunca lo estoy. / Siempre voy acompañado.” Esta frase es la formulación poética exacta de la soledad de la hiperconectividad: la presencia constante de otros en el espacio digital no elimina la soledad, sino que la hace más difícil de nombrar, porque la cultura no tiene vocabulario para la soledad de quien está siempre conectado.
En “Efecto mariposa”, la imagen de las mariposas que “revolotean en el verde prado” sin saber apreciar su propio encanto se convierte en metáfora de la Generación Z en las redes sociales: presente y visible para todos, pero incapaz de percibir su propio valor. La frase “en cada esquina, en cada cuarto” —la ubicuidad digital— precede a “aun así, tienen a cada corazón conquistado”, pero esa conquista no produce satisfacción sino agotamiento: “pronto su vitalidad se empezará a agotar”.
La conexión más directa entre tecnología e imposibilidad amorosa aparece en “Luces off”: “grandes memorias que fueron eliminadas”. Las memorias no se olvidan; se eliminan. El vocabulario digital ha colonizado el vocabulario del olvido afectivo, y esa colonización no es metáfora sino descripción de un cambio real en la experiencia: para una generación que ha construido sus vínculos en espacios digitales, el fin de una relación tiene siempre una dimensión de borrado activo —el desbloqueo, la eliminación de las fotos, el borrado de los chats— que las generaciones anteriores no conocieron.
Illouz señala que el mercado digital de las relaciones —las aplicaciones de citas, las redes sociales como espacio de encuentro— ha producido una desregulación del vínculo amoroso que amplifica la incertidumbre y dificulta el compromiso. El exceso de opciones que ofrece la conectividad digital no produce más satisfacción sino más dificultad para elegir y más miedo a haberse equivocado en la elección. “Galaxia”, con su catálogo de planetas del sistema solar convertidos en metáforas de las opciones amorosas disponibles, es el poema que más directamente ilustra esta lógica: “Elige el anillo de ese al que llaman Saturno, / pruebas y disciplina que fortalecen, / y yo me pierdo en Mercurio.” La elección amorosa se convierte en recorrido por un catálogo de opciones, cada una con sus atributos y sus costos.
- Tempestades como testimonio del malestar generacional
Un documento generacional no es necesariamente un texto que describe la experiencia de toda una generación. Es un texto que articula con suficiente precisión y densidad formal una experiencia parcial de esa generación como para que los miembros de la misma puedan reconocerse en él —o reconocer en él algo que habían sentido sin poder nombrar.
Tempestades cumple esta condición. Los datos sociológicos disponibles —el 54,7 por ciento de jóvenes con problemas de salud mental, el 87,5 por ciento que ha sentido soledad no deseada, el 43 por ciento con pensamientos suicidas, el 51 por ciento con malestar emocional declarado— no son el contexto del poemario: son la realidad que el poemario documenta desde la perspectiva del individuo que la vive.
La función testimonial del libro no reside únicamente en que nombre experiencias que la estadística ya había cuantificado. Reside en que las nombra con la especificidad que solo el lenguaje literario puede ofrecer: no el porcentaje sino la experiencia concreta, no el síntoma clasificado sino la vivencia textualizada. “Me susurra que me mate frente al cristal” no es un dato del 43 por ciento que afirma haber tenido pensamientos suicidas: es la experiencia de esa noche concreta, con ese espejo y esa voz y ese escalofría, que la estadística sabe que ha ocurrido pero no puede describir.
En términos bourdianos, el mérito específico de Tempestades como documento generacional es que produce este testimonio desde dentro del campo literario —con las herramientas formales del texto poético, con la conciencia arquitectónica de un libro construido— y no desde los márgenes del texto de circulación digital. Esa distinción no es de valor absoluto —los textos que circulan en redes pueden tener un impacto testimonial enorme— pero sí de permanencia: el libro construido con criterio formal tiene posibilidades de duración que el texto de circulación efímera no tiene.
La Generación Z española ha producido una cantidad significativa de expresión poética en plataformas digitales, pero ha producido muy pocos libros que sostengan esa expresión con una arquitectura formal suficiente para convertirla en documento literario de referencia. Tempestades, por la solidez de su construcción tripartita, por la coherencia de su sistema simbólico y por la honestidad radical de su documentación del malestar, ocupa ese espacio escaso.
- Conclusiones
El análisis de Tempestades a través de los marcos teóricos de Bourdieu, Bauman e Illouz, en diálogo con los datos sociológicos disponibles sobre la Generación Z española, permite formular cinco conclusiones principales.
La primera es que el poemario registra con precisión sociológica los rasgos generacionales más documentados de la Generación Z española: la desconexión afectiva en el contexto de la hiperconectividad, la precariedad del vínculo amoroso, el malestar psicológico como condición extendida y la desconfianza en las instituciones políticas. Esta precisión no es efecto de la consulta de datos sociológicos sino de la observación honesta de la experiencia propia.
La segunda es que la relación entre la desconexión tecnológica y la incapacidad para el amor que el poemario construye reproduce, desde la perspectiva del sujeto que la vive, el diagnóstico que Bauman e Illouz elaboran desde la perspectiva teórica. La convergencia entre la teoría sociológica y el testimonio poético no es coincidencia: ambos describen el mismo fenómeno desde instrumentos distintos.
La tercera es que el patrón de autoinculpación ante el fracaso amoroso que recorre la Sección I del poemario es el correlato literario exacto del mecanismo que Illouz denomina capitalismo emocional: la interiorización del fracaso relacional como fracaso personal, la asunción de la responsabilidad individual por aquello que tiene causas estructurales.
La cuarta es que el poema “Generación Z”, en su posición de cierre del poemario, funciona como declaración programática que convierte retroactivamente todo el libro en documento de la experiencia generacional: el archivo se cierra, se etiqueta y se entrega al lector como el registro de un tiempo que, desde dentro, ya se percibe como perdido sin haberse podido vivir.
La quinta es que Tempestades merece ser reconocido como uno de los primeros documentos literarios de referencia de la Generación Z española en el campo de la poesía publicada con criterio formal. Esta afirmación no implica que sea el único ni el definitivo, pero sí que establece un estándar de articulación formal del malestar generacional que los trabajos críticos futuros deberán tener en cuenta.
- Bibliografía
Corpus primario
Mellado Fernández, J. C. (2026). Tempestades. Editorial Poesía eres tú.
Fuentes teóricas
Bauman, Z. (2003). Liquid Love: On the Frailty of Human Bonds. Polity Press. Trad. española: Amor líquido: sobre la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de Cultura Económica, 2005.
Bauman, Z. (2000). Liquid Modernity. Polity Press. Trad. española: Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica, 2004.
Bourdieu, P. (1992). Les règles de l’art: genèse et structure du champ littéraire. Éditions du Seuil. Trad. española: Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario. Anagrama, 1995.
Illouz, E. (2007). Cold Intimacies: The Making of Emotional Capitalism. Polity Press. Trad. española: Intimidades congeladas: las emociones en el capitalismo. Katz, 2007.
Illouz, E. (2012). Why Love Hurts: A Sociological Explanation. Polity Press. Trad. española: Por qué duele el amor: una explicación sociológica. Katz, 2012.
Fuentes estadísticas y sociológicas
Fad Juventud. (2025). Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2025. Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.
Fad Juventud. (2023). Barómetro Juventud, Salud y Bienestar 2023. Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud.
Merck. (2024). III Encuesta Las Voces del Futuro. Merck Group España.
Proyecto TAE. (2025). Cambio y Continuidad en la Adultez Emergente en España: Un estudio entre 2015 y 2024. Zenodo.
Fuentes críticas y de contexto
García Berrio, A. (1994). Teoría de la literatura: la construcción del significado poético. Cátedra.
Morales Barba, R. (2006). “La poesía española reciente: entre la experiencia y el irracionalismo”. Quimera. Revista de Literatura, 274, 10-21.
Revistas UCM. (2021). “Tendencias de cambio en el comportamiento juvenil ante los media: Millennials vs. Generación Z”. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 27(1).
Sánchez García, R. (2015). “La nueva poesía española del siglo XXI: tendencias y perspectivas”.




